Contenido para adultos (R18+)Se recomienda discreciónGiselle Saavedra—¡Mierda! Por favor, ve despacio... ¡tu verga es enorme!Mordí la almohada mientras estaba inclinada, dejando que aquel desconocido deslizara su miembro duro por mi estrecha abertura.Sí. Era virgen.Pero no lograba recordar cómo había terminado en aquella habitación oscura y fría con un hombre cuyo nombre y rostro desconocía.—¡Estás tan apretada! —dijo el hombre, sujetándome por la cintura mientras seguía embistiéndome con su virilidad.Casi babeaba y ponía los ojos en blanco mientras él entraba y salía de mi cuerpo con fuerza.—Métela más profundo —gemí suavemente.—¿Qué? —preguntó en tono burlón—. Dime, ¿qué debo meter?Las lágrimas asomaban a mis ojos, pero la sensación era tan placentera que le respondí:—Tu verga... entiérrala bien adentro de mi coño, métela hasta el fondo, por favor; ¡follas tan bien!Lo oí reírse suavemente, pero luego me lamió el cuello, me pellizcó ambos pezones y empezó a embestir con
Última atualização : 2026-10-02 Ler mais