CAPÍTULO 3Conversaciones sin promesasLa conversación se convirtió en una costumbre sin que ninguno lo decidiera oficialmente. Al principio, los mensajes aparecían en los espacios vacíos del día: durante una pausa, al terminar una reunión, mientras Valeria corregía tareas o cuando Adrián esperaba que le devolvieran una llamada. No hablaban de sentimientos. Hablaban de cosas pequeñas, de situaciones absurdas, de personas que se tomaban demasiado en serio y de las contradicciones de la vida cotidiana. Precisamente por eso, la conexión comenzó a sentirse natural.Valeria intentaba mantener una perspectiva razonable. Si Adrián tardaba en responder, ella seguía con sus actividades. Si él escribía, contestaba cuando podía. Esa era la teoría. En la práctica, se sorprendía mirando el teléfono más veces de las necesarias. No esperaba mensajes con ansiedad, se decía; simplemente tenía curiosidad. La diferencia parecía importante, aunque cada vez le resultaba más difícil distinguirla.Una tarde
Last Updated : 2026-10-11 Read more