—Valerian DeVito Vantero, ¿acepta a Vanessa Bravehart como su legítima esposa?Un murmullo recorrió el salón y resonó contra el alto techo.En cada esquina había un candelabro con cuatro velas grandes. Las llamas apenas parpadeaban.Hombres y mujeres, todos vestidos de negro, permanecían en silencio. No había sillas, como si todos hubieran sido convocados con poca antelación.Junto al altar, un hombre de complexión esbelta y musculosa permanecía frente a una joven vestida con un traje color burdeos y un abrigo a juego. Una mano descansaba en su bolsillo, mientras que con la otra se hacía crujir suavemente los nudillos al flexionar los dedos. Sus ojos grises estaban fijos en los pequeños labios rojos de la mujer.El sacerdote, un hombre corpulento de unos sesenta años, tragó saliva. Sostenía una Biblia con las manos temblorosas.—Señor Valerian...El hombre apartó la mirada de los labios de la mujer y giró la cabeza hacia el sacerdote, arqueando ligeramente la ceja izquierda.—¿Quiere.
Última actualización : 2026-10-13 Leer más