4 Answers2025-12-19 20:24:52
Me sorprende mucho que alguien pregunte sobre el asesinato de Olof Palme en España, cuando en realidad ocurrió en Suecia en 1986. Palme fue primer ministro sueco y su muerte sigue siendo un misterio, aunque hay varias teorías. Algunos apuntan a un tirador solitario, otros a conspiraciones políticas. Lo que sí es seguro es que España no tuvo nada que ver con este crimen.
Siempre me ha fascinado cómo casos como este generan tantas especulaciones. La falta de respuestas claras hace que la gente imagine escenarios increíbles, pero en este caso, mezclar a España es un error geográfico importante. Sería interesante saber por qué surgió esa confusión, pero lo importante es recordar los hechos reales.
4 Answers2025-12-19 08:46:55
Olof Palme, el ex primer ministro sueco, tuvo una relación bastante cercana con España durante los años del franquismo. Era un firme defensor de los derechos humanos y criticó abiertamente la dictadura de Franco. De hecho, en 1972, visitó Madrid y se reunió con líderes de la oposición democrática, lo que causó un gran revuelo en el gobierno español. Su postura progresista y su apoyo a la democracia en España lo convirtieron en una figura controvertida para las autoridades de la época.
Además, durante su mandato, Suecia acogió a muchos exiliados españoles que huían de la represión. Palme siempre mostró solidaridad con las víctimas del régimen, y su política exterior reflejaba ese compromiso con la libertad. Su asesinato en 1986 conmocionó al mundo, pero su legado en la lucha por la democracia sigue siendo recordado, especialmente en países como España, donde su voz fue una de las pocas que alzó la mirada internacional contra la dictadura.
2 Answers2026-01-13 18:51:52
Aquel plano-secuencia de Brian De Palma me clavó la mirada en la pantalla y, sin darme cuenta, empecé a buscar ese mismo pulso en el cine español. Yo era un veinteañero que devoraba thrillers y melodramas, y lo que más me pegó fue cómo mezclaba suspense clásico con una estética casi pop: colores saturados, encuadres obsesivos y una voluntad de jugar con el deseo y la culpa. Ese cóctel llegó a España en los 80 y 90 y encontró terreno fértil en la Movida y en la libertad creativa postfranquista; directores como Pedro Almodóvar tomaron esa audacia visual y la adaptaron a historias centradas en la emoción, la identidad y el cuerpo. Películas españolas como «Matador» o «La ley del deseo» muestran ese gusto por lo provocador y por el encuadre que mira demasiado tiempo al rostro del otro, algo muy deudor del De Palma voyeurista. Técnicamente, lo que más se pegó fue la forma de mirar: el uso del primer plano para intensificar la culpa, cortes que imitan respiraciones, largo seguimiento para construir tensión y el uso del split diopter para tener dos planos en foco. No siempre se copiaron las escenas violentas al estilo «Dressed to Kill» o la teatralidad de «Scarface», pero sí se replicó la idea de que una escena puede ser a la vez bella y perturbadora. Directores más jóvenes, como Alejandro Amenábar en «Tesis», incorporaron la obsesión por lo audiovisual y la mirada como peligro; otros, como Álex de la Iglesia, mutaron esa violencia estilizada en comedia negra y sátira social. Incluso el cine de género español de los 90 y 2000, especialmente el terror y el giallo-adaptado, bebió de esa estética hiperestilizada. Por último, en lo industrial De Palma dejó una lección indirecta: se puede ser autor y funcionar en taquilla si se domina el lenguaje cinematográfico y se construyen set pieces memorables. Eso ayudó a que productores españoles apostaran por films más ambiciosos visualmente. Para mí, lo más interesante es la mezcla: no se trata de copiar planos, sino de adoptar una actitud —la del cine que no tiene miedo a ser cine— y usarla para contar historias muy nuestras: sobre memoria, represión, deseo y comedia trágica. Ver esas huellas me hizo disfrutar aún más de películas españolas, porque reconocía un diálogo internacional que supo traducirse con personalidad propia.
3 Answers2026-02-14 23:33:05
Me he pasado un buen rato rastreando opciones y, si lo que buscas es «xxi palma», hay varias vías que suelo probar antes de rendirme. Primero reviso los grandes vendedores online: Amazon.es y eBay suelen tener de todo y tienen vendedores que envían a toda España; también miro AliExpress si no me importa esperar envío internacional. Luego están los portales de segunda mano que aquí funcionan muy bien: Wallapop y Milanuncios suelen tener piezas raras y la ventaja de poder recoger en mano si estás cerca.
Para compras en tienda física, pruebo con los grandes almacenes como El Corte Inglés y cadenas como FNAC o MediaMarkt, que muchas veces traen artículos de todo tipo bajo pedido. Si quiero algo más especializado, suelo buscar en Google Maps con términos como «tienda especializada», «boutique», «tienda vintage» más «Palma» o la ciudad que me interese; eso suele devolver pequeñas tiendas locales o comercios en Palma de Mallorca que no aparecen en los grandes portales.
Por último, si es un producto de edición limitada o coleccionable, busco en foros, grupos de Facebook y tiendas independientes en Instagram: muchas microtiendas venden por DM o enlace a su tienda online. Siempre reviso opiniones del vendedor, opciones de devolución y gastos de envío antes de comprar. Siento que con esa mezcla de portales grandes, tiendas locales y mercados de segunda mano, es muy probable que encuentres lo que buscas y con buen precio.
3 Answers2026-02-14 21:22:20
Me encanta rastrear dónde se puede ver cine menos conocido, y con «xxi palma» no fue distinto: en España suele estar disponible en una mezcla de plataformas de catálogo y de alquiler.
He encontrado que Filmin es el primer sitio al que recurro cuando busco títulos de festivales o cine independiente; ahí aparece con frecuencia dentro de su catálogo por suscripción y suele traer subtítulos y fichas detalladas. Otra opción de corte similar es MUBI, que a veces incorpora títulos selectos en su rotación mensual, ideal si te gusta descubrir películas comentadas y curadas. Si prefieres la compra o el alquiler digital directo, Apple TV (iTunes), Google Play y Amazon Prime Video ofrecen la posibilidad de alquilar o comprar «xxi palma» dependiendo de los acuerdos de distribución.
Para no perder tiempo, yo suelo comprobar también Rakuten TV y YouTube Movies porque a veces sacan releases puntuales. Y no descartaría plataformas más generalistas como Movistar+ o incluso servicios de la propia TV pública si hubo emisión previa; a veces aparecen en RTVE Play u otras plataformas a la carta. En mi caso, empleo una búsqueda rápida en comparadores de streaming y ya elijo entre suscripción o alquiler según la urgencia: si quiero conservarla, la compro; si solo la quiero ver una vez, alquilo. Al final, ver «xxi palma» en buena calidad y con subtítulos adecuados siempre mejora la experiencia, y por eso reviso varias fuentes antes de decidir.
4 Answers2026-02-07 08:31:43
Me encanta rastrear ediciones diferentes de clásicos y, cuando se trata de Ricardo Palma, he encontrado varias casas españolas que mantienen sus obras en catálogo.
Si buscas ediciones académicas y con notas, «Tradiciones peruanas» suele aparecer en ediciones de «Cátedra» y «Gredos», que aportan introducciones, anotaciones y aparato crítico útil para entender el contexto histórico y las variantes del texto. Para versiones de bolsillo o más accesibles, «Espasa» (incluyendo su sello «Austral») y «Alianza Editorial» suelen publicar ediciones populares que funcionan genial para lectura cotidiana.
Además, hay sellos más pequeños o especializados que a veces rescatan textos con prólogos modernos o traducciones críticas; también verás reimpresiones en editoriales universitarias españolas. Personalmente disfruto alternar una edición crítica para estudiar y una de bolsillo para leer en el metro: ambas maneras me dan lecturas distintas de las mismas tradiciones, y eso nunca deja de fascinarme.
4 Answers2026-02-07 20:44:24
Me flipa buscar clásicos en digital y con Ricardo Palma siempre encuentro joyas: lo primero que yo hago es buscar «Tradiciones Peruanas» entre las colecciones de dominio público. Sitios como la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes y Wikisource en español suelen tener ediciones completas y gratuitas, en formatos que se pueden leer online o descargar como texto plano o PDF.
Otra ruta que uso es el Internet Archive (archive.org) y Google Books: allí aparecen escaneos de ediciones antiguas que puedes descargar como PDF o leer en el navegador. Si prefieres EPUB para un lector electrónico, suelo usar Calibre para convertir PDFs o textos a EPUB/MOBI y así llevarlos al Kindle o a la app que prefiera. También reviso el portal digital de la Biblioteca Nacional del Perú por si hay ediciones digitalizadas de mejor calidad.
Procuro fijarme en la edición (notas, prólogo) porque algunas versiones antiguas tienen errores de OCR; cuando encuentro una buena edición con notas, me la guardo para leer con calma. Al final, siempre me deja con ganas de volver a las historias de «Tradiciones Peruanas» y descubrir detalles que se pierden en lecturas rápidas.
4 Answers2026-02-07 16:22:51
Me sorprende cada vez lo distintos que pueden ser los precios de los libros de Ricardo Palma según la tienda y el barrio donde busques. He pasado por ferias de libros, puestos en mercados y pequeñas librerías de viejo, y el rango es enorme: ediciones modernas en rústica suelen moverse entre 1 y 10 USD (o 1–9 €), mientras que ejemplares en tapa dura o con encuadernaciones antiguas suben a 20–100 USD dependiendo del estado.
Si buscas algo más especial, como una edición de principios del siglo XX o con dedicatoria, los precios pueden ser muy distintos: he visto ejemplares cotizar desde 150 USD hasta varios miles cuando se trata de primeras ediciones o impresos raros. La clave es fijarse en el año, la editorial y el estado del papel; manchas, hojas sueltas o restauraciones afectan mucho el valor.
En tiendas de segunda mano de ciudades grandes los vendedores suelen valorar la procedencia y ofrecen precios más altos que en mercadillos; en cambio, en mercados callejeros puedes negociar y conseguir mejores gangas. Personalmente disfruto más la caza que la compra: a veces pagas poco por un tesoro, y otras pagas caro por algo que solo tiene buena apariencia.