Me encanta recordar cómo «The Umbrella Academy» transforma lugares comunes en escenarios
extraordinarios; gran parte del
rodaje se hizo en Ontario, Canadá, y se nota en cada plano.
Yo vivía en Toronto cuando salió la primera temporada y podía reconocer calles y barrios por aquí y por allá: la ciudad y los
alrededores fueron la base principal. Muchas escenas interiores se construyeron en platós en las inmediaciones de Toronto, donde montaron la casa de los Hargreeves y la mayor parte de los decorados interiores; ahí es donde pasan las conversaciones más íntimas y las tomas que requieren efectos controlados. Para las escenas exteriores recurrían tanto a zonas céntricas como a barrios históricos y edificios victorianos que dan ese aire de familia antigua y excéntrica.
Además, varias secuencias más espectaculares, como las escenas
apocalípticas o las tomas de acción en exteriores, se rodaron en Hamilton y otras localidades cercanas, que ofrecen fachadas industriales y
paisajes urbanos alternativos. En la temporada ambientada en los
años 60, Toronto volvió a servir como doble de Dallas: las calles se vestían con coches y rótulos de época para lograr esa ambientación.
En fin, si te interesa recorrer los puntos donde se filmó, la mezcla de estudios en Toronto y exteriores en distintos barrios de Ontario es la clave; para mí es genial ver cómo lugares reales se convierten en el mundo tan particular de la serie.