Recuerdo el cine a oscuras cuando vi «Avatar» por primera vez y cómo todo el mundo hablaba del protagonista al salir de la sala. Yo puedo confirmar que sí: Sam Worthington interpretó a Jake
sully, el personaje central de la historia. No solo le puso la voz, sino que también realizó la actuación mediante captura de movimiento en muchas escenas, lo que ayudó a que el vínculo entre el actor y
el mundo digital fuera creíble. Esa mezcla de actuación física y trabajo con tecnología fue clave para que el público empatizara con un marine parapléjico que se reencarna en un avatar Na'vi y termina liderando el conflicto moral de la película.
Como fan que ha seguido tanto la película original como las secuelas, veo a Worthington como el ancla humana de la saga.
james cameron creó un universo visual impresionante, pero el relato necesita a un protagonista con quien preocuparse; Jake Sully, tal como lo interpretó Sam, tiene vulnerabilidad y determinación. Además, el hecho de que Worthington no era una megaestrella antes de «Avatar» ayudó a que el personaje resultara más real para mucha
gente: no estás viendo al actor famoso, sino a alguien que vive ese arco de transformación.
En lo personal, me gusta cómo su actuación equilibra momentos intimistas con escenas épicas. Para mí, su Jake es memorable porque transmite el conflicto entre la lealtad a su especie y la comprensión del pueblo Na'vi; eso es lo que convirtió a «Avatar» en algo más que un espectáculo visual.