4 Answers2026-01-26 22:31:22
Me encanta recorrer las estanterías en busca de clásicos y siempre salto cuando veo una edición de «Mortadelo y Filemón». En las tiendas de cómic de barrio suelen tener álbumes nuevos y reediciones; para mí son el primer sitio porque puedes hojear y comprobar la calidad del papel y la traducción. También frecuento cadenas como FNAC, El Corte Inglés o Casa del Libro: suelen traer ediciones recopiladas, libros ilustrados o packs de varios números, y tienen buenas ofertas en ocasiones.
Cuando busco ediciones antiguas o agotadas me voy a mercados de segunda mano y a plataformas como Wallapop, Todocolección o eBay. Allí encuentras ejemplares antiguos de Bruguera o primeras ediciones que ya no están en librerías, aunque hay que vigilar el estado y comparar precios. Otra vía que uso es el Salón del Cómic de Barcelona o ferias locales: muchos tenderos y coleccionistas venden ejemplares raros, y es una ocasión perfecta para conversar sobre tiradas y restauraciones. Al final, combinar tienda física, grandes cadenas y segunda mano me da mejores opciones y mejores historias que contar cuando vuelvo a casa con un tomo nuevo.
4 Answers2026-01-26 17:08:17
Tengo una ruta para devorar «Mortadelo y Filemón» que mezcla nostalgia y sentido práctico: empiezo por las tiras cortas y luego me lanzo a las aventuras largas.
Al principio me entusiasma leer las primeras páginas para ver cómo se forjaron los personajes; las colecciones que reúnen gags cortos son perfectas porque te permiten saborear el humor sin comprometerte a un álbum entero. Después de eso, suelo elegir uno de los grandes álbumes clásicos —muchos aficionados recomiendan «El sulfato atómico» como punto de entrada— para apreciar las historias largas, las gags recurrentes y el ritmo de la narración. A mí me encanta alternar: un recopilatorio de chistes cortos, un álbum completo, y luego otra tanda de tiras.
Si te interesa la evolución gráfica y temática, sigue el orden de publicación cuando puedas: verás cómo cambia el trazo y el humor con las décadas. Yo lo disfruto mucho porque es como viajar en el tiempo con carcajadas; cada etapa tiene su encanto y siempre hay alguna viñeta que me arranca una sonrisa.
5 Answers2026-01-26 11:15:49
Me emocionó descubrir que detrás de las travesuras de «Mortadelo y Filemón» estaba una mente tan ingeniosa: Francisco Ibáñez Talavera. Nací en una época en la que los cómics llenaban las mochilas y, al hojear esas páginas, sentí que alguien había creado un mundo entero para reírse de lo absurdo. Ibáñez concibió a estos dos personajes en 1958 para la revista «Pulgarcito», y a partir de ahí todo explotó: sus gags visuales, los disfraces imposibles de Mortadelo y la resignación de Filemón conectaron con varias generaciones.
Como lector con canas y muchas anécdotas de quiosco, puedo decir que la fuerza de Ibáñez no fue solo la inventiva, sino su capacidad para retratar situaciones cotidianas con sátira y ritmo cómico. Con el tiempo su obra creció, se diversificó y dejó huella no solo en España sino en países de habla hispana.
Al final, cuando hojeo una historieta de «Mortadelo y Filemón», siento esa chispa original que Ibáñez puso en cada viñeta: humor directo, personajes inolvidables y una mirada muy personal sobre la vida. Eso es lo que me sigue conquistando hoy.
4 Answers2026-01-26 14:35:46
Recuerdo con cariño la primera vez que hojeé «El sulfato atómico» en la vieja biblioteca del barrio; suena a cliché, pero esa mezcla de locura visual y gag implacable se me quedó pegada. En ese álbum todo funciona: la escaleta está ajustada, los visuales arrancan la carcajada sin necesidad de explicación y la relación entre Mortadelo y Filemón aparece en su máxima expresión, con el profesor Bacterio desatando inventos que son pura comedia de desastre.
Me gusta pensar en él como el disco perfecto de una banda que ya conoce su sonido; cada chiste repite una lógica interna y luego la rompe, y eso es muy satisfactorio. Además, las viñetas se disfrutan tanto hoy como hace décadas, porque Ibáñez conseguía gags que no dependen de modas pasajeras.
Si tuviera que recomendárselo a alguien que no conoce a la pareja, le diría que empiece por ahí: es representativo, es absurdo en el mejor sentido y te deja con ganas de más. Aún hoy me río con las mismas páginas, y eso para mí es la medida de un clásico.
4 Answers2026-01-26 18:00:16
Me encanta rastrear dónde están las series y películas que marcaron mi infancia, y con «Mortadelo y Filemón» no ha sido diferente. En España suele aparecer en plataformas públicas y de pago según la temporada: lo primero que miro es RTVE Play y el canal infantil Clan, porque con frecuencia suben contenido patrimonial o capítulos sueltos de clásicos animados. También he visto que las películas más grandes, como «La gran aventura de Mortadelo y Filemón» o «Mortadelo y Filemón: Misión salvar la Tierra», están disponibles para compra o alquiler en tiendas digitales como Google Play y Apple TV.
Si lo que busco es algo más puntual o versiones antiguas, paso por YouTube para ver si hay subidas oficiales o canales que compartan fragmentos, y uso servicios que comparan catálogos (por ejemplo, JustWatch) para comprobar dónde están en ese momento. Además, no descarto Filmin o Movistar+ porque, dependiendo de acuerdos temporales, pueden tener episodios o adaptaciones. Al final, lo que más disfruto es reencontrarme con esas aventuras y comprobar cómo han envejecido; siempre hay algún guiño que me saca una sonrisa.