Me sigue fascinando la complejidad que Terry O'Quinn le dio a su personaje en «Lost». En
esencia, interpretó a John Locke,
un hombre lleno de fe en la isla, cuyas convicciones y misterios lo convirtieron en uno de
los pilares de la serie. Locke es el tipo que llega tranquilo, con una mezcla de sabiduría y tragedia, y O'Quinn lo hizo creíble en cada escena: desde sus primeros descubrimientos hasta su caída y sus decisiones más extremas.
Además de ser el Locke que todos recordamos, el actor también apareció bajo el alias '
jeremy bentham' en ciertos momentos fuera de la isla; ese nombre funcionaba como una máscara social para mover piezas en
el tablero narrativo. Y finalmente, O'Quinn también dio rostro a la figura antagonista que toma la forma de Locke —el llamado Hombre de Negro— en la parte final de la serie. Así que, en total, lo ves como Locke el creyente, Locke usando otro nombre para manipular el mundo fuera de la isla, y como la versión d
el hombre de negro que imita a Locke. Me sigue pareciendo un trabajo brillante y muy versátil, de esos que no se olvidan fácilmente.