Me emociona pensar en todo lo que puede significar «pokemon rpg», porque hay varias versiones: desde juegos oficiales en emuladores hasta fangames hechos con RPG Maker o Unity, y cada uno pide cosas distintas.
Yo suelo dividir esto en mínimos y recomendados. Para un fangame sencillo (RPG Maker, versiones ligeras), con Windows 10/11 basta un procesador dual-core a 2 GHz, 2–4 GB de RAM y unos 500 MB a 2 GB de espacio libre; una gráfica integrada reciente (Intel HD o equivalente) funciona. Para emuladores de Nintendo DS (DeSmuME) las exigencias también son bajas. Pero si hablamos de emulación de 3DS con «pokemon rpg» en Citra o de un fangame moderno en Unity con texturas HD, yo recomiendo al menos un procesador quad-core (i5/Ryzen 5 o similar),
8 GB de RAM, una GPU dedicada básica (GTX 1050 / Radeon RX 560 o mejor) y 10–20 GB de disco.
Además, no olvides mantener drivers actualizados, tener DirectX y
visual c++ redistributables instalados y un mando con mapeo XInput si prefieres jugar con gamepad. En mi experiencia, ajustar la resolución a 720p y desactivar efectos visuales innecesarios suele estabilizar la tasa de frames sin perder la esencia del juego.