Me flipa armar maratones y, cuando me pongo a buscar series españolas largas en Netflix, siempre termino con la misma lista de títulos que devoran horas felices.
Si hablamos de volumen puro, «
élite» es de las más longevas: Netflix llegó a publicar siete temporadas que rotan personajes, tramas y giros que mantienen el interés aunque cambie el reparto. Luego está «La Casa de Papel», que Netflix estructuró en cinco partes (muchos la citan como cinco temporadas) y que, por su formato de atracos, cada entrega se siente como un cierre y a la vez una puerta abierta. «
las chicas del cable» también suma cinco temporadas completas y es un buen ejemplo de serie que tuvo un arco cerrado pensado desde la plataforma.
Otras que aparecen seguido en listas son «Vis a Vis», con cuatro temporadas y un epílogo/spin-off titulado «Vis a Vis: El Oasis», y producciones de tamaño medio como «Paquita Salas» o «Valeria», que se mueven entre dos y tres temporadas cada una. Hay que tener en cuenta que Netflix a veces divide temporadas en partes o renumera según el territorio, así que el conteo puede variar dependiendo de cómo lo mire uno. Para maratonear con material español, mi recomendación es empezar por «Élite» si quieres continuidad larga y por «La Casa de Papel» si prefieres entregas intensas y cerradas.