Isabella Rossi
«Él se casó conmigo para vengarse de mi padre.
El problema fue que se enamoró de mí antes de descubrir que estaba destruyendo a la familia equivocada».
La noche en que Victoria Hale descubre a su prometido acostándose con su hermana, no llora, no hace una escena y tampoco cancela inmediatamente la boda.
Hace algo mucho peor.
Sale del hotel todavía vestida para su cena de compromiso, entra al primer bar que encuentra y acepta una copa del desconocido sentado a su lado.
Solo necesita olvidar durante unas horas que acaba de perder al hombre con quien llevaba siete años y a la hermana en quien había confiado toda su vida.
El desconocido se llama Damian Blackwood.
Victoria no lo sabe todavía, pero es el hombre que está a punto de destruir a su padre.
Damian lleva doce años preparando su venganza contra Richard Hale, el empresario al que culpa de haber arruinado a su familia y provocado la muerte de su padre. Su plan está prácticamente terminado cuando descubre que la mujer abandonada en aquel bar es precisamente la hija de su enemigo.
Y entonces encuentra una oportunidad demasiado perfecta para desperdiciarla.
—Cásate conmigo.
Victoria se ríe.
Damian no.
Le ofrece un matrimonio de un año, una suma de dinero imposible de rechazar y algo todavía más tentador: los medios para recuperar la empresa que su padre está a punto de perder.
Victoria acepta por una única razón.
Quiere demostrar que ya nadie volverá a utilizarla.
Pero ninguno de los dos conoce toda la verdad.
Porque Richard Hale no destruyó a la familia Blackwood.
Y la persona que lo hizo lleva doce años asegurándose de que Damian crea que sí.
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