No dejo de sorprenderme con lo viva que está la novela romántica en el panorama editorial español; llevo años siguiendo novedades y siempre descubro sellos nuevos que apuestan por distintos tipos de romántica. Si tuviera que resumir, diría que hay tres grandes caminos: las grandes editoriales con sellos especializados, las independientes que se han hecho un nombre en el género y los sellos digitales/autopublicación que permiten voces muy frescas. Entre las grandes, suelo fijarme en nombres que aparecen con frecuencia: Harlequin (con su trayectoria histórica en romántica de quiosco y bolsillo), los sellos de los grandes grupos como algunos pertenecientes a Planeta y Penguin Random House que acogen romántica contemporánea y femenina, y editoriales como Ediciones B/Vergara que han sabido mezclar bestsellers y autoras nacionales. Estas casas suelen traer tanto romántica histórica como contemporánea, romántica adulta y new adult, y algunas incluso novelas de corte erótico y romántico paranormal. En el plano indie hay editoriales que son auténticos puntos de referencia: Titania, por ejemplo, es muy conocida entre quienes leemos romántica y fantasía romántica; Selecta (o editoriales con catálogo similar) se ha hecho fuerte en romántica comercial traducida y también en autoras españolas; Kiwi es una parada obligada si me interesa la romántica juvenil y new adult. Además, hay sellos más pequeños que apuestan por autoras españolas y por subgéneros concretos —romance histórico o contemporáneo intimista— que recomiendo seguir en redes, porque publican con cariño y suelen organizar encuentros y promociones que he disfrutado muchas veces. Finalmente, no puedo dejar de mencionar el auge de las editoriales digitales y de la autopublicación: muchos autores han pasado por plataformas digitales antes de ser fichados por sellos tradicionales, y eso ha renovado el mercado. Yo consulto listas de novedades en blogs y en foros de lectoras, y me fijo en catálogos, reseñas y en la coherencia editorial: si una editorial cuida la corrección, la maquetación y la traducción, suele ser buena señal. En definitiva, España ofrece desde clásicos del bolsillo a editoriales boutique que miman la romántica; si te interesa un subgénero concreto, te puedo decir cuáles sigo más de cerca, porque personalmente disfruto mucho comparar lo que publican los grandes sellos frente a las pequeñas joyas independientes.