Influencer
Esto es una desgracia.
Marge terminó de comer su croissant.
—Ojalá mi problema más serio fuera tener que casarme con un apuesto joven multimillonario —dijo Marge.
Emily la miró con los ojos casi recostados sobre sus rodillas.
—No lo entiendes, ¿verdad? —Ante el silencio de su amiga, continuó—. Puede ser muy apuesto y tener todo el dinero del mundo, pero y si resulta ser, por ejemplo, como Makros. Es apuesto, creo que la mitad de sus seguidores son mujeres que suspiran por él, y el dinero no le falta, ¿pero te imaginas que fuera mi esposo?