Chapter: CAPÍTULO | 20Era extraño, pensé, que una llamada tan breve como esa me costara tanto cortar, cuando normalmente podía resolver media docena de asuntos de trabajo sin que me temblara ni un segundo la voz. Pero esa noche tenía la cabeza en otro sitio, repartida entre la promesa que le había hecho a mi hija y la imagen de unos ojos grises que llevaba días sin lograr apartar del todo. Volví a la mesa justo quando Audrey terminaba de merendar, y Rosa recogía los platos con el disimulo de quien finge no haber escuchado ni una palabra de la llamada. —¿Vamos a bañarnos, cucciola? Después hay cuento. —¿El del oso otra vez? —El que tú quieras. Subimos juntos la escalera, con Fiore colgando del brazo de Audrey y el conejo esperándola ya sobre la cama, apoyado contra la almohada como si llevara toda la tarde guardándole el sitio. El baño pasó entre juegos con el agua fresca, entre risas que por fin volvían a sonar como las de siempre, y entre una presentación formal, muy seria por parte de Audrey, entre F
Última actualización: 2026-10-23
Chapter: CAPÍTULO | 19El coche avanzaba despacio por la avenida, con los árboles proyectando sombras largas sobre el asfalto todavía caliente de la tarde, y Audrey iba a mi lado, en silencio, con Fiore apretada contra el pecho y la mirada perdida en la ventanilla. No había vuelto a llorar desde la fuente, pero tampoco había recuperado del todo esa alegría suya que llenaba cualquier espacio sin pedir permiso. Le hablaba a la coneja en susurros tan bajos que apenas lograba distinguir alguna palabra suelta —algo sobre patos, algo sobre un vestido nuevo—, y yo la dejaba hacer, porque sabía que ese murmullo constante era su manera de ordenar por dentro lo que acababa de pasar, igual que yo ordenaba las cosas revisando papeles o firmando contratos cuando el peso de un día se volvía demasiado. —¿Estás bien, cucciola? —pregunté al fin, cuando ya se veían los primeros pinos del camino de entrada. —Sí. —Hizo una pausa, acariciando la oreja de tela de Fiore con el pulgar—. ¿Tú estás bien, papi? La pregunta, tan
Última actualización: 2026-10-23
Chapter: CAPÍTULO | 18El chófer nos dejó justo en la puerta, y entramos a un local pequeño de escaparate abarrotado, con una campanilla que sonó al abrir la puerta y un olor dulzón a tela nueva flotando entre los estantes. Audrey soltó mi mano apenas cruzamos el umbral y se internó entre los pasillos con una seriedad de compradora experta, deteniéndose frente a cada estante el tiempo justo para emitir su veredicto antes de seguir adelante. —Este oso es demasiado grande, papi. No le va a caber la ropa que le hago. —¿Le haces ropa a los osos? —A veces. Con pañuelos. Siguió avanzando, descartando una jirafa de cuello demasiado largo «porque se le iba a enredar en las cortinas de su cuarto» y un gato de ojos amarillos que, según ella, «miraba feo, como si estuviera planeando algo». La dependienta, una mujer mayor con gafas colgando de una cadena, nos siguió a cierta distancia con una sonrisa paciente, acostumbrada sin duda a clientas de cinco años con criterios tan firmes como los de cualquier comprador a
Última actualización: 2026-10-16
Chapter: CAPÍTULO | 17MIÉRCOLES 21, JULIO 2021. DANTE. El teléfono me despertó antes de que el sol terminara de asomar por encima de los pinos del jardín. Marco, con la voz más ligera que le había escuchado en semanas. —Buenos días, jefe. Le llamo porque el muelle sur amaneció tranquilo. Ni un solo coche sospechoso en toda la noche, y la aduana ya liberó el contenedor catorce sin ninguna objeción. Salió hace veinte minutos rumbo al almacén de siempre. Me quedé un segundo en silencio, con la vista fija en el techo de mi habitación, dejando que la noticia terminara de asentarse. —¿Y los Caruso? —Nada, jefe. Ni rastro desde la paliza del sábado. Parece que Salvatore entendió el mensaje a la primera. —Que no bajen la guardia de todas formas. Un silencio así puede ser calma, o puede ser que alguien esté preparando el golpe siguiente. —Entendido. Luca ya está al tanto. Colgué y me quedé un rato más tendido, con los brazos cruzados detrás de la cabeza, repasando los últimos cuatro días como quien repasa
Última actualización: 2026-10-09
Chapter: CAPÍTULO | 16—Es una alumna maravillosa, señor Romano. No hay nada que agradecer. —Aun así, gracias. Lo dijo mirándome a los ojos, sin prisa, con el mismo tono seco y sincero de antes, y por un segundo tuve la sensación absurda de que quería añadir algo más y se lo estaba tragando. Al final se limitó a asentir y a ponerle la mano en el hombro a Audrey. —Vamos, angelo mio. Luca ya nos espera. Sonó natural, tan cotidiano como cualquier otra frase de despedida, pero esas palabras, «Luca ya nos espera», se me quedaron dando vueltas, sin motivo aparente. Audrey me abrazó por última vez, muy fuerte, y se dejó llevar hacia la puerta con una mano en la de su padre y la otra agitándose en el aire en un saludo interminable. Yo los seguí hasta el umbral del salón, con las cintas y el zapato huérfano todavía entre los brazos, y me quedé allí, con la puerta de cristal abierta, viéndolos calzarse en el vestíbulo. Fue entonces cuando volvió a sonar el mecanismo magnético, y desde el umbral vi cómo Gia cruz
Última actualización: 2026-10-08
Chapter: CAPÍTULO | 15Doce cabecitas se giraron a la vez hacia el mismo punto de la pared, y por un momento el salón entero pareció contener la respiración. —Muy bien, mis niñas —dije, caminando despacio frente a la fila—. El chaîné es un giro muy sencillo, pero tiene una regla que no se puede romper: la mirada se queda fija en un solo lugar hasta el último instante. La cabeza es siempre la última en irse y la primera en llegar. ¿Quién quiere ver cómo se hace? Doce manitas se levantaron al instante. Sonreí, me coloqué en el centro de la pista, lejos del espejo, y busqué mi punto en la pared del fondo, justo debajo del cuadro antiguo de la bailarina de tul. Después junté los talones, alcé los brazos en un arco suave y empecé a girar. Media vuelta, otra media, los pies apenas rozando la madera; la cabeza quieta, quieta, y de pronto rápida, para volver a encontrar la pared antes de que el cuerpo terminara de dar la vuelta. Repetí el movimiento cuatro veces, cruzando el salón en línea recta con la falda de
Última actualización: 2026-10-07
Chapter: CAPÍTULO | 56Y sobre un pintor que Cordelia había conocido en su juventud y que ahora exponía en alguna galería europea. Chloé se levantó poco después, despidiéndose con un gesto ligero hacia la mesa entera. —Que disfrutes tu día de pintura —me dijo, deteniéndose un instante a mi lado antes de salir—. Espero ver algo bueno cuando termines. —Gracias, Chloé —respondí, dejando que la cordialidad saliera sin ningún esfuerzo adicional, mientras ella se alejaba con ese paso tranquilo tan suyo hacia el resto de la casa. Terminamos de desayunar poco después, y Kai se puso de pie, tendiéndome la mano con una sonrisa impaciente. —¿Lista para irnos? —preguntó, sin soltarme los dedos. —Lista —respondí, poniéndome de pie también. Salimos juntos hacia la entrada principal, donde Kai tomó las llaves de mi auto nuevo del cuenco sobre la credenza antes de que pudiera adelantármele. —¿Manejas tú o manejo yo? —preguntó, con una ceja alzada y una sonrisa traviesa. —Manejo yo —respondí, arrebatándole las llave
Última actualización: 2026-10-09
Chapter: CAPÍTULO | 55Desperté envuelta en un brazo pesado y un aroma que reconocí de inmediato, limpio y ligeramente dulce, inconfundiblemente de Kai. Sentí su respiración pausada contra mi nuca antes incluso de abrir los ojos del todo, su brazo todavía cruzado sobre mi cintura con esa pesadez tibia de quien duerme profundo y sin ninguna prisa por soltar lo que tiene cerca. Me quedé quieta un momento, disfrutando de ese calor que me envolvía entera, escuchando el murmullo lejano del agua corriendo en el baño contiguo. Me giré despacio entre las sábanas, cuidando de no despertarlo todavía, y me encontré de frente con su rostro relajado, los labios apenas entreabiertos y un mechón de cabello oscuro cayéndole sobre la frente. Alcé la mano con cuidado y se lo aparté, dejando que mis dedos se demoraran un instante sobre su piel tibia. —Mmm —murmuró él, sin abrir los ojos del todo, atrapando mi mano contra su mejilla con una sonrisa perezosa dibujándosele en los labios—. Si sigues haciendo eso, no voy a quer
Última actualización: 2026-10-08
Chapter: CAPÍTULO | 54Sentía la tensión acumulándose de forma insoportable en cada rincón de mi cuerpo, una marea febril que amenazaba con desbordarse en cualquier momento mientras las curvas cerradas del camino hacían que nuestros cuerpos se acoplaran todavía más en una entrega total que desafiaba la lógica y las normas del mundo exterior. Cuando el auto finalmente cruzó las pesadas puertas de hierro forjado de la residencia y se detuvo con suavidad frente a la escalinata de mármol blanco, el silencio majestuoso y severo de la mansión nos envolvió como una promesa oscura. El contraste entre el frío exterior de la madrugada moscovita y el calor denso y febril acumulado en el vehículo se desvaneció por completo en cuanto las puertas se abrieron y el aire silencioso de la propiedad nos recibió, recordándonos que habíamos vuelto a nuestra jaula de oro. Kai descendió primero del vehículo con una agilidad felina, abriendo la puerta trasera con una calma absoluta y una sonrisa socarrona para ayudarnos a baja
Última actualización: 2026-10-07
Chapter: CAPÍTULO | 53El eco apagado de la música y los destellos de neón del club clandestino quedaron definitivamente atrás en cuanto cruzamos las puertas hacia la fría y solitaria madrugada de Moscú. El contraste con el calor denso del interior fue inmediato, un golpe de aire helado que me hizo estremecer apenas una fracción de segundo antes de que la presencia imponente de los gemelos volviera a atraparme por completo, aislándome del resto del mundo. Caminamos los tres en absoluta sincronía hacia el auto que aguardaba estacionado junto a la acera desierta. En cuanto nos acercamos lo suficiente, Kai se tomó su tiempo con una calma deliberada y exasperante, regalándome una mirada cargada de promesas mudas antes de abrir la puerta del conductor y acomodarse al volante. Relajó los hombros con la confianza absoluta de quien sabe perfectamente el descontrol que va a provocar, mientras Kael, con un movimiento seco y autoritario, me abría la puerta trasera para que subiera y él subió detrás de mí. Antes d
Última actualización: 2026-09-29
Chapter: CAPÍTULO | 52—Esto es precioso —dije, girándome hacia Kael con una sonrisa sincera—. ¿Cómo encontraron un lugar así? —Mi padre lo conoce desde hace años —respondió él, sirviendo el champán en tres copas altas—. Solo entran quienes tienen una invitación directa. Pensamos que sería el lugar perfecto para empezar la noche. Un mesero apareció apenas unos segundos después, dejando sobre la mesa una bandeja pequeña con bocadillos delicados: blinis con caviar, tartaletas diminutas de salmón ahumado y copas pequeñas rellenas de algo cremoso y dulce que no supe identificar del todo, aunque el primer bocado me dejó un sabor a miel y a algo parecido al pistacho flotando en el paladar. Probé un poco de cada cosa entre risas ligeras, disfrutando de la música que se colaba amortiguada desde el otro lado de la cortina, entre alguna anécdota de Kai sobre un cuadro que había arruinado sin querer de niño y alguna corrección seca pero cariñosa de Kael sobre los detalles exactos de aquella historia. —Gracias por e
Última actualización: 2026-09-27
Chapter: CAPÍTULO | 51El aire frío me golpeó el rostro apenas Kai apartó las manos de mis ojos, y por un segundo entero no supe qué hacer con lo que tenía enfrente. Un auto descapotable, de un rojo profundo que brillaba bajo las luces del jardín, esperaba estacionado justo al pie de la escalinata, con un lazo dorado enorme atado alrededor del capó como si fuera un regalo envuelto a última hora. —¿Esto es...? —empecé, sin terminar la frase, girándome hacia los dos con los ojos bien abiertos. —Es tuyo, Mila —dijo Kai, con una sonrisa que le desbordaba el rostro entero, dando un paso adelante para apoyar la mano sobre el techo del auto con un orgullo que no intentaba disimular—. Completamente tuyo. Nadie más lo ha tocado. Kael se acercó por mi otro costado, sacando de su bolsillo un juego de llaves atado con una cinta pequeña, y me las colocó despacio sobre la palma, cerrándome los dedos alrededor de ellas con una calidez que contrastaba con la seriedad habitual de su rostro. —Feliz cumpleaños, otra vez
Última actualización: 2026-09-27