UNA CHICA CON MALA SUERTE
—No —refutó María, que conocía bien lo que el otro mencionaba, y que le describió también—: los abanicos son cositas en forma cónica con que te haces aire manualmente.
—Sabes —habló Marcos en medio de esa sonrisa que a María le gustaba en serio, aunque no en ese momento, en ese momento le molestaba casi mucho—, tengo un amigo español que decía que es difícil entender a los mexicanos, ahora veo a lo que se refería, ni entre mexicanos nos entendemos. Como sea, ¿qué quieres hacer?
—Regresar al centro del país —respondió apresurada María.