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Eterno, ¿pero real?

Author: Vox Cor
last update publish date: 2026-04-03 05:57:12
Gia.

Al terminar la llamada con Arthur mi corazón da un vuelco. Mi sonrisa se desvanece y me veo aquí, en el set de fotografía.

Aclaro mi garganta, intentando despejar ese mal sabor.

Intento mantener mis dudas al margen mientras me acerco a las cámaras.

Después de que Arthur me dejara en la mansión principal recibí una llamada de uno de los aliados de Lev, Mikhail, para que lo aconsejara en su sesión fotográfica.

Vuelvo con él, me enseña las últimas fotos que tomó a la modelo, y le digo que debe
Vox Cor

Haré todo lo posible por publicar los días jueves y viernes. ¡Gracias por su paciencia!

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  • Bajo el dominio de Arthur Orlov   Construir sobre una mentira.

    Arthur.Dejar a Gia en la suite, no fue la parte más difícil. Fue cuando me encontré en los tribunales, reunido con Ilyin, Dimitri, y mi equipo, y vi llegar al equipo del fiscal, junto a los ancianos y Vladimir.La mirada que me dio, con esa sonrisa, me desequilibró por completo. La ira comenzó a correr por mis venas, tensándome, y revolviendo mis pensamientos.La primera hora del caso es, en definitiva, una de las peores cosas que me han pasado en la vida. No puedo ordenar mis ideas con la presencia de ese sujeto aquí. Cada vez que lo veo, la imagen de Roman ensangrentado, el rostro lleno de pánico y también de decepción de mi mujer, llegan a mi cabeza.Lo único que quiero es borrarle esa estúpida sonrisa de la cara.—Su señoría, solicito un receso —pido, sabiendo que debo calmarme.—¿En base a qué, su señoría? —refuta el fiscal—. ¿Acaso tuvo una mala noche, abogado Orlov? Ese no es nuestro problema.—Fiscal, no es necesario el comentario —lo calla la jueza.Entonces me acerco a ella

  • Bajo el dominio de Arthur Orlov   Mi Arthur.

    GiaObservo en el espejo de la suite las marcas de mi encuentro con Arthur, antes de que la tragedia volviera a tocar nuestra puerta.Me resulta inevitable pensar en todo lo que hemos vivido.La muerte de Lev, el descubrimiento de una parte de mí que antes ni siquiera sabía que existía, la muerte del padre de Arthur, la ruptura de su orgullo para aceptar sus sentimientos por mí… Y ahora, la muerte de Roman.El peso en mi pecho no desaparece. Aumenta cada vez que recuerdo que Arthur se marchó hace unas horas.Hoy es el juicio. Me habría gustado acompañarlo, pero no me lo permitió por mi seguridad.No quiere que Vladimir me vea. Y estoy de acuerdo. Sé que es peligroso y no quiero enfrentarme a él.Mientras pasan los minutos, mi ansiedad aumenta. Dedico un rato a revisar las redes sociales de la asociación infantil a la que decidí donar parte del dinero de la venta de la mansión principal. Después busco otras organizaciones para cumplir mi objetivo. Incluso me comunico con algunos de sus

  • Bajo el dominio de Arthur Orlov   El único culpable.

    Arthur.La policía despliega a sus agentes por toda la propiedad y, finalmente, se lleva el cuerpo sin vida de Roman, lo más cercano a un amigo que he tenido.Una detective toma declaración a Gia, mientras otro hombre me interroga.—¿Alguno les dijo por qué hicieron esto?—No —respondo, tenso.El hombre asiente, aunque parece dudar. Entonces mira por encima de mi hombro y se dirige hacia mi mujer. Lo sigo.—¿Señorita Norwood? —pregunta en un español torpe.Gia levanta la mirada. Me mira a mí y después a él, hasta que parece reconocerlo.—Detective… Usted fue quien me atendió aquella vez.¿Aquella vez? ¿Con el caso de Lev?Él detective asiente hacia Gia. Luego observa a ambos y dirige la mirada hacia la mansión, como si intentara conectar algo.—¿Sospechan de alguien en especial? —pregunta en ruso.La detective le traduce la pregunta a Gia.—No —respondo antes que ella.Sin embargo, no puedo dejar de pensar en la risa de Vladimir aquella noche y en Roman dentro de esa maldita bolsa neg

  • Bajo el dominio de Arthur Orlov   ¿Cuánto más quiere arriesgar?

    Gia.—Yo… estaba viendo la asociación a la que decidí dar el dinero de la mansión principal de Lev…Arthur acaricia mi mano sobre la mesa y yo subo un poco la mía sobre su muslo.—¿Ya se vendió?Asiento, sin dejar de mirarlo. Ha pasado una semana desde nuestro último encuentro, y siendo sincera, he comenzado a ponerme ansiosa por tenerlo.Pero no estaba segura de iniciar algo por lo cansado que llega del trabajo, hasta hace un instante, cuando sentí su dureza por mí.Durante esta semana, finalmente asistí a la consulta ginecológica y me puse en control con pastillas, así que ahora no dejo de pensar en todo lo que quiero hacerle, y lo que necesito que me haga.—Sí. Hace dos días. Un hombre de familia.Arthur asiente. Ya le había dicho antes que Feddei se haría cargo del asunto, y no se negó.El mesero toma nuestros pedidos, y entonces decido cuestionar algo.—Señor Orlov… ¿No contratará un asistente?—Los hombres que llegan no me convencen.—¿Y una mujer?Arthur mueve un poco la cabeza

  • Bajo el dominio de Arthur Orlov   Ya terminé contigo.

    GiaDetengo el ascensor antes de que las puertas puedan cerrarse y salgo, decidida.—Becky —pronuncio, intentando controlarme.La rubia se gira y muestra su desagrado.—Gia Norwood —dice de mala gana, y mira el envase que llevo en las manos—. Acabo de ver a tu… novio. Ya ha comido bien, por cierto —suelta, erizándome la piel.Pero me controlo porque, aunque no sé qué hace aquí, también sé que Arthur la rechaza.—Ya no más, Becky —digo, acercándome—. No me importa qué lugar solías ocupar en la vida de Arthur antes de que yo llegara. Ahora estamos juntos y no vas a cambiar eso con tus comentarios venenosos.Becky parece furiosa, pero se controla y cruza los brazos.—¿Comentarios venenosos? No, Gia. Son la verdad.Me contengo de poner los ojos en blanco.—Lo que quieras, Becky. Ya terminé contigo. Consíguete un amante, por favor, y olvídate de mi novio.Tras soltar eso, simplemente vuelvo al ascensor.La ignoro mientras las puertas se cierran, aunque, en el último segundo, alcanzo a ver

  • Bajo el dominio de Arthur Orlov   Desaparecer todo lo que hizo.

    Gia.—No sabes cuánto te lo agradezco, Gia. De verdad… —La mirada que Mikhail me da mientras toma mi mano me conmueve—. Sabes lo importante que era para mí que Lev aprobara mis trabajos. Pero tenerte aquí después de que se fue, es lo mejor que nos pudo pasar.—No tienes que agradecérmelo, Mikhail. Tú debes llevarte todo el mérito.Él sacude la cabeza, me suelta y luego se gira para gritarle al equipo que la sesión ha finalizado. La revista se publicará la semana que viene y no puedo esperar para verla.Dede se acerca para felicitarme también y luego me pongo al día con ella sobre las próximas sesiones pautadas de otros fotógrafos.—¿Tienes pensado hacer alguna pronto?Lo pienso de verdad.—No lo creo. Además… Sabes que lo mío es salir al campo.—A comer pasto —bromea ella, y yo solo puedo reír.Tras despedirme de todos, me dispongo a irme, pero antes, decido ir al baño.Frunzo el ceño de nuevo al ver que no hay sangrado.No lo entiendo. Nunca había tenido un periodo tan irregular. Sin

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