MasukCap. 48: Sorpresa
Lara y Ritter venían sonreídos cuando se abrió la puerta del ascensor, entonces Derek estaba esperando justo al frente, se acercó a ellos a pasos agigantados, enseguida se apartó de Lara y se adelantó a ella, quien se detuvo, pues notó las intenciones de Derek, que de una vez le dio un fuerte golpe a Ritter en la cara. Ritter movió la cara a un lado con el golpe, pero de inmediato se lo devolvió, mandándolo al piso.
Derek levantándose le dijo:
—¡Lo hiciste tú, sé que fuiste tú!
Ritter respiró profundo y cuando Lara corrió a su lado le detuvo para que se quedara detrás de él. Se reclinó y levantó a Derek por el brazo. Este parecía que iba a llorar.
—Eres un idiota, hermano —le dijo Ritter.
Derek, agitado y limpiándose la boca negó con la cabeza.
—No me lo niegues.
—Me tiene sin cuidado lo que pienses. Ahora lárgate y soluciona tus problemas. Aprovecha esto para separarte de esa loca. Eso es lo que tienes que hacer y agradece a quien hizo eso. Incluso te apoyaré si quieres seguir siendo el padre de Berit.
—¡Cállate idiota! Berit es mi hija.
Ritter lo miraba con los ojos oscuros y sin emoción alguna en su rostro.
—Eso está bien, al menos para algo tienes los huevos puestos. Ve, demuéstrale a ella que Berit es tu hija a ver si así deja de humillarte. Hazlo reivindícate como padre.
Tomó a Lara de la mano y siguió por el pasillo. Cuando llegaban a la habitación de Egmont, Lara se detuvo y agarró fuertemente a Ritter. Este apretó los puños, estaba tan ardido.
—Estás muy alterado, ¿quieres llegar así ante tu hijo? Por favor —le sonrió y pasó su mano por el rostro de él con mucha ternura—… Ve a refrescarte el rostro ¿Si? —Ritter asintió. Ella entró a la habitación.
—¡Por fin mami! —Exclamó Egmont—, pensé que me habían olvidado.
Lara sonrió.
—Siempre exagerando Egmont… ¡Eres más importante que nosotros mismos, así que sé feliz que ya estamos aquí a por ti, mi pequeño gran gigante.
—¡UY! Me gusta ese nombramiento. Será mi título nobiliario —Lara volvió a sonreír con picardía—. ¿Y papi? ¿No vino?
—Claro que vino, ya está cerca…
—Mami, ¿Ustedes por qué se pelean tanto?
—¡Ey! Corta esa charla, los problemas de mami y papi, Mami y papi los resuelven. ¿Lo recuerdas? Eso lo hablamos —le dijo Lara mirándolo de reojo mientras le buscaba la ropa. Ritter entró.
—¡Hallo! Buen día pequeño grande, ¿ya estás haciendo enfurecer a mami?
Egmont vio a su madre mirándolo y sonrió.
—No puedo molestarla, es tan linda cuando sonríe que siempre quiero que lo haga.
Ritter se derritió con su hijo.
—Quisiera tener un poquito de esa magia que posees Egmont, mira nada más como derrites a Lara con esas bonitas palabras. No quiero ni pensar como romperás corazones cuando tengas unos cuantos años más…
—Yo te he dado consejos pero tú, no los sigues. Mami ahora mismo esta brillante y sus ojos y sonrisa dicen que está feliz… ¿Será porque voy a casa o será otra cosa mami?
Lara negó—: Ve a bañarte que ustedes son mi felicidad, mis hijos y hoy tienen una sorpresa en casa.
El doctor entró—: Buenos días, Egmont, ya me voy a descansar porque tú ya estás muy bien—Egmont le chocó la mano con fuerzas, luego el médico se dirigió a Lara—. Ya la enfermera esta adiestrada para tratarlo con los medicamentos. Puedes estar tranquila.
—Gracias doctor.
El médico siguió con Egmont, él lo trataba como un paciente adulto a quien hay que informarle sobre sus tratamientos y su progreso.
—Te espero en quince días, Egmont. Evita excesos y accidentes, pero ante todo diviértete y sé feliz, tus hermanitos te deben estar extrañando tanto—Egmont asintió—. Recuerda que pronto, aquél de arriba te dará un gran regalo.
Lara levantó sus cejas asintiendo y con una sonrisa llena de amor miró a su amado hijo. Ritter le pasó su brazo por los hombros.
***
Derek, al salir de la clínica fue bombardeado por los paparazzi, era por él que estaban allí, no por Ritter, pues lo de la enfermedad de Egmont se mantenía en completo ámbito íntimo por ser algo tan delicado.
Derek estaba tan cabreado que arremetió con su auto y los periodistas tuvieron que apartarse de su caminó, lo que fue transmitido por los medios y redes sociales.
Derek pensó ir a su casa, pero luego desistió, sintió que no era una buena opción así que buscó a la niña al colegio y después dos empleadas de la clínica le hicieron compras de ropa de dormir y de diario para él y la niña.
Adalia lo llamó desde Madrid donde se encontraba como intérprete de tripulación.
—¿Por qué no me avisaste que te ibas a Madrid hasta mañana?
—¿Cuándo yo te he pedido permiso para viajar? Sabes que si me necesitan como intérprete soy la única que lo hace en la agencia.
—Tienes este gran revuelo de periodistas tildándome de cabrón y venado en todo el país y te vas tan tranquila, quien sabe con quién esta vez.
—Por Dios Derek… No me dirás a estas alturas de una relación tan mediocre que poseemos qué estás molesto o celoso por esas cosas o por mis viajes, cuando tú y yo hace mucho que ni siquiera nos olemos los peos en la cama.
—¡Eres una ordinaria! Ahora envidio a Ritter con Lara, ella es una mujer tan especial, me arrepiento hoy día de no haberle metido mi semen en vez del de Ritter, hoy tendría a una gran mujer y una madre de hogar a mi lado en vez de una loca como tú.
—¡Maldito imbécil! Me dirás eso cuando llegue mañana a casa, en mi cara a ver quién es el pobre mediocre de esta relación.
—Pues no, no quiero volver a tenerte cerca de mí…
—¿Crees que puedes hacer eso? Ni lo sueñes, tengo tantos secretos tuyos que te destruirán en segundos e igual a las clínicas Wolf.
—Quizás te sorprendan algunas cosas que tú ni nadie sabe de Derek Wolf… Pero eso lo hablaremos cuando regreses y frente a mis abogados.
—Ja, Ja Ja. Mejor borra la palabrita esa de tu diccionario porque divorcio no está en mi vocabulario.
—No Adalia, para tu sorpresa y la de muchos yo no quiero el divorcio… Al contrario quiero que sigas conmigo, no podríamos separarnos, tenemos además de Berit, muchísimas cosas en común, y ahora más cuando sepas mi secreto mejor guardado.
Derek trancó la llamada pero sus manos temblaban llenas de sudor.
Berit lo veía desde su altura con su cabeza alzada y sus ojos muy abiertos.
—¿Papi, peleaste con mami otra vez? —Derek se agachó y la niña se asió a su cuello. Al abrazarlo Derek le notó temblar. La apretó y acarició su cabecita.
—Todo está bien, mi niña.
Quizás esta es la primera vez que Derek entra en cuenta, de manera justa y cuestionable como padre, de que Berit ha presenciado la mayoría de los ataques de su madre en contra de él, y que esto estaba dejando una secuela muy grave, “Berit le temía a esas peleas y más aún le temía a Adalia”, algo que no era sano para ninguno de los tres, pero la más afectada era Berit en su salud mental desde tan niña.
Cap. 114: El beso de los novios. El enorme jardín de la mansión de Derek Wolf estaba decorado de colores pasteles y un gran arco de rosas Blancas lo cubría. Había muchas piedrecitas en el largo camino desde la puerta del jardín hasta el aro de los novios. Un sacerdote estaba esperando mientras apretaba su libro de oraciones en sus manos y un colgante del rosario marcaba unas cuantas enseñanzas que daría el cura a los novios y los presentes ese día, soleado y maravilloso.Aby salió de la mano de su padre, un anciano abogado que se veía tan orgulloso de su hija y de todo lo que ella representaba… Se detuvieron en la entrada principal hasta oír el arrancar de la orquesta y los coros.Todos se pusieron de pié cuando sonaron los compases de un Ave María cantados por un coro de pequeñas y bellas niñas que entre risas y bromas lo cantaban acompasadas.La clínica estaba toda presente. Todos los compañeros de trabajo de los novios y los dueños de las clínicas Wolf estaban allí…El novi
Cap. 113: Un perdón no es suficiente.Derek esperaba en la sala de operaciones, mientras Mía y Ritter estaban en la sala de operaciones. El rostro de Derek estaba totalmente serio, de su boca nadie había oído que pronunciase alguna palabra desde que vio a Aby en aquel pozo de sangre…—Hijo —le dijo Zav sentándose a su lado y apretando su mano dentro de la de él—. Todo va a salir bien.Derek continuaba viendo al frente, a la nada.—A veces no sabemos con quien convivimos, y tu madre siempre ha sido manipuladora, pero jamás imagine que fuese capaz de hacer todas las cosas que te hizo para evitar que te unieras a esta muchacha.Derek resopló.—Mi madre aceptó a Adalia a mi lado, sólo porque con ella a mi lado yo obtendría la vice presidencia de las clínicas, de lo contrario no lo hubiese hecho. Ya luego con nació Berit ella sintió que tenía a alguien más en su vida.Zav sonrió.—Sí, ella pensó que tendría a alguien más a quien manipular, pero se encontró con una dura roca, es decir, Be
Cap. 112: ¡Paralítico!Derek salió de la habitación mientras su madre le seguía.—Madre ¿qué haces aquí? ¿Por qué no avisas que vendrás y llegas así sin avisar y sin tocar a la puerta de los demás… ¿Hasta cuando esta invasión a mi privacidad?—Derek, he venido porque quiero salvarte precisamente de ese francés. ¿O acaso estás interesado en ese francés?Derek soltó la carcajada.—Madre, te repito: ¡RESPETA MI PRIVACIDAD! Lo que yo haga con mi vida es mi asunto y tú no tienes nada que ver con ella. ¿Estamos?—No estamos, no me resigno a ver que tú, sólo por esa necesidad de cariño y de ser reconocido seas capaz de aceptar a ese hombre aquí…—Mamá tú viniste por qué quieres separarme de ese hombre o de todo lo que “ese hombre significa para mi”… ¡MALDICIÓN VETE! DÉJAME DECIDIR LO QUE QUIERO EN MI VIDA Y CON QUIEN! Derek le gritaba tan fuerte que Jérémie estaba muy nerviosa en la cocina caminando de un lado a otro, las mucamas estaban caminando también alrededor de las escaleras y los
Cap. 111: SituacionesDerek apretó la mano de ella cuando la sintió querer zafarse de su agarre, entonces ella chilló de dolor y él miró la mano que mantenía sostenida entre las de él para quedarse sorprendido al ver que el dedo meñique estaba toda la piel negra por una quemadura que había sufrido. Derek se quedó estupefacto al darse cuenta de que su amada Aby tenía una quemada igual a la que había sufrido, esa mañana, su chef Jérémie en la cocina, justo cuando preparaba las delicias que todos degustaban y halagaban por su exquisito sabor. En silencio simuló no haberse dado cuenta de nada, quería escuchar que le diría Aby con respecto a lo que tenía en ese preciso dedo.—Aby, ¿te pasa algo? ¿Te duele esta mano?Ella lo miró con dolor en sus ojos y a punto de llorar.—Es que me quemé este dedo cuando ayudaba a adornar las mesas de degustación, ya sabes que me gusta hacer eso.—Sí, ya veo. Pero es que eso lo tenía que hacer mi chef Jérémie y resulta que este se fue y ni siquiera t
Cap. 110: Doble compromiso.Después de 15 días de intenso trabajo entre las clínicas y la mansión de Ritter preparando los adornos y envolviendo los regalos y premios a entregar al personal, así que se hizo intenso el trabajo que tuvieron que hacer entre todos.Aquél día el rollizo chef llegó bien temprano a las clínicas, ya en las cocinas las ayudantes habían acondicionado con todos los ingredientes que el chef había pedido con antelación.Jérémie estaba ajetreado aquella mañana, mientras que Derek se movía angustiado y marcaba cada cinco minutos un número telefónico, sin embargo ese número parecía estar apagado.Derek entró al auditorio y Lara estaba siendo ayudada a colocar una tarima en el centro, los hombres movían cada cosa según las instruciciones de ella, Derek se le acercó y le preguntó.—Lara, ¿Has tenido noticias de Aby hoy?—Sí, ella está muy ocupada así que no podrá estar por estos lados…—¿Qué dices? ¿Y por qué no podrá estar por aquí? —Por qué ella estará hoy prepar
Cap. 109: Mi esposaSi Derek tenía dudas sobre luchar o no por volver a conseguir el amor de Aby, con este beso todo quedó muy claro. Él no la dejara ir esta vez.Aquella mañana Jérémie llegó muy temprano, estaba animado y conversador. La primera en notarlo fue Berit.—Hallo, Jérémie. Hoy estas contento. ¿Por qué?—Quizás y sólo quizás comparta contigo hoy algún secretito de cocina.—Entonces vendré directo a la cocina hoy. Por cierto Jérémie, la abuela se fue a su chalet, así que en cuanto regresé de clases podemos esta a nuestras anchas.—¿Te gustaría que traiga a Arón más tarde?—Sí —Berit abrió sus ojos enormemente y junto sus manos —. Soy muy feliz al poder compartir con mi… Amiguito Arón. Jérémie sonrió divertido y agregó:—Haré un postre que les guste a los dos.—Nos vemos Jérémie, estoy muy feliz hoy porque tú estad feliz y me traerás a mi niño Arón.***Derek aquella mañana se vistió en un traje de taller en beige todo con una camisa en dos tonalidades más oscuras, lo q







