Share

Te aprendí.

Penulis: DramaQueen
last update Tanggal publikasi: 2026-09-25 23:19:00

La puerta de la habitación se cerró detrás de ellos con un clic demasiado pequeño para todo lo que acababa de cambiar.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎

Esmeralda seguía con las piernas alrededor de la cintura de Jason y una mano cerrada en su camisa. El beso que los había llevado escaleras arriba todavía le ardía en la boca, pero ahora, sin Tyron, sin Jane, sin nadie más alrededor, el silencio tenía otro peso.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎

Jason no volvió a besarla enseguida.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎

Eso
Lanjutkan membaca buku ini secara gratis
Pindai kode untuk mengunduh Aplikasi
Bab Terkunci

Bab terbaru

  • Casada con mi rival.   Que se lleve la decepción.

    Leo abrió el correo en su despacho, más pequeño y con menos luz que el de Esmeralda. Al principio creyó que era otra actualización técnica y estuvo a punto de dejarla para después, hasta que una frase le llamó la atención.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎Volvió arriba.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎Leyó con más cuidado.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎Reconoció a Tyron casi de inmediato.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎Estaba en la estructura de los párrafos, en la manera de organizar riesgos, prioridades y escenarios posibles, en esa precisión casi quirúrgica con la que el sistema ordenaba información cuando se concentraba en una tarea compleja. Leo llevaba demasiado tiempo trabajando cerca del proyecto como para confundirlo con otra cosa.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎Solo que Aurora Tech no aparecía en ninguna parte.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎Leo dejó de mover el mouse.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎En el encabezado solo estaba Titan. Su sello, su identidad corporativa y u

  • Casada con mi rival.   Te aprendí.

    La puerta de la habitación se cerró detrás de ellos con un clic demasiado pequeño para todo lo que acababa de cambiar.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎Esmeralda seguía con las piernas alrededor de la cintura de Jason y una mano cerrada en su camisa. El beso que los había llevado escaleras arriba todavía le ardía en la boca, pero ahora, sin Tyron, sin Jane, sin nadie más alrededor, el silencio tenía otro peso.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎Jason no volvió a besarla enseguida.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎Eso fue lo primero que notó.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎La sostuvo contra él, respirando todavía un poco más rápido de lo normal, y la miró como si quisiera asegurarse de que seguía ahí. ‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎Esmeralda sintió algo extraño apretarle el pecho.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ Hacía una semana que dormían juntos. Una semana de despertar con un brazo suyo alrededor de la cintura, de discutir por quién ocupaba más espacio, de encontrar camisas de Jason mezcladas con sus cosas y de descubrir que él ten

  • Casada con mi rival.   Tyron no puede ver esto.

    Jane pisió té y se sentó en la terraza como si aquella villa volviera a ser suya por una hora y observó a Tyron con la mezcla exacta de recelo y fascinación que reservaba para los inventos de sus hijos cuando no sabía si aplaudir o llamar a un abogado.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ Esmeralda sostuvo la taza con las dos manos, no porque tuviera frío, sino porque necesitaba un objeto entre ella y esa mirada que ya una vez le había leído el enamoramiento en los ojos.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎—Es brillante —concedió Jane, después de que el prototipo le trajera una servilleta que nadie le había pedido—. El consejo va a ponerse insoportable. Titan y Aurora en la misma frase. Tu padre habría puesto esa cara de no entender nada y después habría invertido con los ojos cerrados.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎Jason soltó una risa baja que no le llegó del todo al pecho. Extrañaba a Omar en los momentos menos oportunos: ahora, por ejemplo, cuando el proyecto por fin existía y la mujer que tenía al lado

  • Casada con mi rival.   No sé por donde comenzar.

    La frase le costó a Esmeralda. Pedirlo era admitir que ella también lo había oído, que el “se aman” de Tyron no le había sonado a error. Que quería la versión humana, aunque le temblara el suelo.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ Jason se quedó paralizado. Había ensayado mil formas —en la cama, en el desayuno, en el auto— y ninguna incluía que ella se adelantara y le exigiera la frase como quien exige un informe. ‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ El alivio y el pánico le llegaron juntos. Alivio, porque ya no tenía que inventar el momento. Pánico, porque el momento era este y no había panel que lo callara.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ Tyron, entre los dos, bajó las orejas.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ —El amo está buscando palabras. La ama también. Puedo ayudar.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ —No —dijeron los dos a la vez.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ Esmeralda soltó una risa breve, nerviosa, y no retiró la mano del todo.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ Jason respiró hondo, iba a decírselo. Iba a decirle

  • Casada con mi rival.   Quiero escucharlo de ti.

    El muelle de la villa estaba en esa hora en que el agua parece más quieta de lo que es. ‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎Esmeralda se había quitado los zapatos y tenía los pies sobre la madera tibia; Jason, a su lado, con las mangas remangadas, sostenía la tableta de prueba como si todavía pudieran fingir que aquello era una reunión de producto. ‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎Entre los dos, Tyron trotaba en círculos cortos, las orejas altas, la cola haciendo ese barrido que ya no sonaba a prototipo.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎Habían pasado una semana y media desde el cumpleaños. Una semana y media de noches en las que ella se quedaba a dormir junto a Jason, de desayunos que ya no se sentían a estrategia, de un perro de metal aprendiendo la casa más rápido de lo que ellos aprendían a nombrarse.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ Esmeralda miraba el agua y pensaba que el muelle era peligroso precisamente por eso. Aquí solo quedaba lo que Tyron ya estaba leyendo.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎Jason, en cambio,

  • Casada con mi rival.   Fue la mejor noche de mi vida.

    Esmeralda apartó la vista hacia las pantallas, hacia Tyron reducido a líneas y huecos rojos, hacia cualquier cosa que no fueran esos ojos.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ Por dentro se le amontonaba las imagenes de la mañana y ese "miedo a que la ama se vaya". ‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ —No tengo nada que decir.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ —Esme…‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ Esmeralda soltó un suspiro cansado, el que se le había atorado desde que bajó las escaleras esa mañana, y decidió que resistirse frente a Nadia era otra forma de cobardía. ‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ Si alguien iba a oírlo antes que Jason, más valía que fuera ella.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ —Todo se está saliendo de mis manos.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ Nadia levantó una ceja, paciente, esperando el resto como quien espera que una puerta termine de abrirse.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ Esmeralda tiró la bomba de una vez, sin anestesia.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ —Tuve sexo con Jason.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ A Esmeral

Bab Lainnya
Jelajahi dan baca novel bagus secara gratis
Akses gratis ke berbagai novel bagus di aplikasi GoodNovel. Unduh buku yang kamu suka dan baca di mana saja & kapan saja.
Baca buku gratis di Aplikasi
Pindai kode untuk membaca di Aplikasi
DMCA.com Protection Status