Home / Romance / Cazando al Ceo. / Así comienza la historia.

Share

Así comienza la historia.

Author: Anne Zamora
last update Petsa ng paglalathala: 2022-02-14 12:13:39

Abril 2021

Narrador Omnisciente

Erika Camel y Julie Peterson  fueron amigas desde la primera infancia. Se conocieron desde mucho antes de que el padre de Julie perdiera todos sus bienes en apuestas clandestinas y su casa hipotecada fuera rematada por el banco. Desde entonces las niñas jamás se habían separado.

La familia Camel acogió a Julie como a otra hija, y ella ciertamente veía en Érika a su única hermana.

Ambas habían prosperado juntas, habías sido educadas bajo los mismos principios morales. Ambas habían matriculado y se graduaron en  la misma universidad y a sus 26 años de edad eran aún inseparables.

Si Erika tenía que despachar  a su flamante novio de seis largos años de relación,  el diputado Mark Weber, por pasar más tiempo con Julie,lo hacia sin ponerse la mano en el corazón.

Pero aunque la crianza había sido la misma, eran mujeres muy diferentes.

Erika era más decidida, emprendedora, empoderada. No conocía la palabra “imposible”, mucho menos la palabra “difícil”. Era tan empecinada que no esperana otra cosa de la vida que  salirse con la suya. Pareciese que había nacido con una Estrella.

Más en su vida personal era otra persona. No era decidida, y la mejor prueba de ello era Mark Weber..., ¿Quién en su sano juicio  aguantaba ese hombre estirado y de carácter agrio? ¿O quién mantenía un noviazgo por seis años sin pensar en matrimonio?...Erika, era la respuesta.

Y por supuesto... Mark; él no se marcharía con las manos vacías, esperar por seis años que ella saliera de una y otra junta, le iba a proporcionar una lista interminable de propiedades y cientos de millones de los cuales su novia era la única heredera. Era cuestión de tiempo que Érika Camel por fin accediera a casarse.  O eso prefería  pensar el diputado Weber.

Julie Peterson  era mucho menos abnegada en su vida empresarial. Se conformaba con ser la feliz y eficiente asistente de Erika Camel.

No cargaba en sus hombros otra responsabilidad que mantener un archivo milimetricamente organizado, y en eso era bastante buena.

No poseía grandes ambiciones, ya tenia lo suficiente para vivir satisfecha en todos los sentidos.

En su vida personal era un espíritu libre, tomaba de sus amantes lo que quisieran ofrecerle y no se comprometía. Cuando las cosas comenzaban a ponerse serias salía huyendo como un venado.

Por lo menos en ese aspecto se parecía mucho a Erika. «Jamás se casarían»

O al menos eso pensaban.

{***}

Derek era el mayor de los hermanos Meyer. Siempre había sido el protector, él cabeza de familia, después que a los trece años quedó huérfano de padre. Su educación había sido estrictamente monitoreada por su  madre, que tratando de formar el carácter de su hijo  mayor, lo matriculó un año después de la muerte de su progenitor, en un internado militar donde a golpes de madrugones, duchas frías, y férrea disciplina le inculcaron los valores, que su madre quería resaltar en la personalidad del chico.

Derek se adaptó como ninguno. Era un líder nato, un triunfador por excelencia. Su familia no esperaba menos de él. Al acabar la vida escolar resultó ser el mejor en todas las materias. Además de eso, era el más apuesto  de toda la academia militar.

Matriculó en la universidad de Múnich y allí  también se graduó con honores. Pero aún su madre no consideraba que estaba listo para tomar la presidencia de un imperio como el de la familia Meyer, así que condenó a su hijo al destierro para terminar de moldear a su modo al diamante en bruto que había resultado ser el muchacho. Eso y el hecho de no querer retirar de la presidencia de la empresa a su hermano.

Derek partió a New York, y allí inició una nueva vida. Se desprendió por completo de los lazos que lo unían a Alemania y llevó la pequeña sucursal de la empresa familiar asignada a su máxima expresión.

En aquella empresa había dejado parte de su juventud y a sus treinta y cinco años, se negaba a regresar a Alemania a hacerse cargo de algo que ya no sentía como suyo. Su vida estaba en New York, allí tenía logros, sueños y una prometida.

Dominico su hermano menor, era...era...,  bueno era Dominico. Cuando le dijeron que lo matricularían en la misma escuela militar a la que asistió Derek, literalmente se enloqueció. Se tiró al piso, exaltado, y pidiendo por clemencia para su vida. Así que su madre desistió de la idea, por no afectar la salud mental del chico, y disfrutó de la compañía del menos de sus hijos.

Su madre tenía esperanzas y anhelos puestos en él, esperanzas y anhelos que Dominico  se encargó de tirar por la borda.

¿Medicina? ¿Médico él? ¡Jamás!, dejo claro. Dominico era un maestro con los números y los computadores. Finalmente se había graduado con una Maestría en Finanzas. Luego de tratar colarse en la empresa familiar en Múnich, desistió al darse cuenta que no sería bienvenido allí. Así que un buen día compro un boleto a Estados Unidos de America y se fue tras los pasos de su hermano mayor, "El Camaleón".

Dominico  era distinto. Él no deseaba echar raíces como Derek, pero allí estaba: Ocupando un cuarto de la casa de su hermano, y odiando a la entrometida prometida del mayor de los Meyer.

Había sido un mes duro para ambos, luego de luchar contra un cancer sumamente agresivo, su amada y estricta madre había muerto. El sentimiento de pérdida y dolor  los embargaba, y poco a poco superaban el deceso de su respetada aunque intolerante madre.

Sin dudas, se encontraban ambos en una situación difícil.  Había demasiado en juego, una patrimonio familiar en Alemania y ambos carecían del interés de regresar para tomar el puesto que les correspondía.

Con todos estos problemas a la orden del día, Derek había decidido cancelar la boda fijada para poco menos de un mes, o al menos posponerla. Él se negaba a celebrar una boda de tal magnitud, el mismo mes en que había enterrado a su madre.

Pero Rocci, Rocci sin duda no estaría de acuerdo con esta decisión.

Patuloy na basahin ang aklat na ito nang libre
I-scan ang code upang i-download ang App

Pinakabagong kabanata

  • Cazando al Ceo.    EPÍLOGO

    EPÍLOGO(Cinco Años Después)Fráncfort, Alemania.Érika CamelEl frío del invierno me hace abrazarme más el cuerpo, mientras espero paciente que Derek Mayer llegue hacia mi con un enorme ramo de flores que acaba de comprar del otro lado de la calle.Lleva la semana completa llenándome de regalos, y no es casualidad que estemos en esta helada ciudad justo hoy.Hoy es el día de nuestro quinto aniversario. Nuestras bodas de Madera, como metáfora de un árbol que crece y necesita de crear una base sólida para prosperar y crecer. Nuestra unión estaba en su mejor momento y se mostraba resistente con el tiempo.Nuestros dos hijos estaban junto a sus tío Dominico Mayer, y Julie Camel de Mayer, porque mi hermana después de tantos años por fin decidió cambiarse el apellido Peterson al de nuestro padre, y todo motivada porque deseaba que su primer hijo tuviera el nombre del hombre al que le debía prácticamente todo en la vida. Evidentemente papá y yo fuimos los más felices con su decisión,

  • Cazando al Ceo.    CEO Cazado.

    Érika CanelEntré en la mansion de los Mayer y todo estaba en total quietud. Dominico fue el primero en aparecer por el living con un pantalón de pijama y una remera también negra. En las manos traía un vaso de cristal lleno de leche. Parecía un Niño pequeño on un bigote blanco sobre el labio superior.Julie se acercó a su flamante nuevo esposo sonriendo encantada y le besó con mucha dulzura la comisura de los labios.—Delicioso—susurro ella contra los labios de su esposo y rodé los ojos ante el hecho de tanta comolicodad. Aún no me podía creer que ese par de revoltosos inatrapables se hubieran casado antes que Derek y yo. Era totalmente increíble... en el sentido más literal de la palabra «increíble».—Hola Cuñada— me saludo Dominico Justo después de que acabo de comerse viva a su esposa. —Derek está en su habitación…. Se fue a dormir temprano, ya sabes…. Sueño embellecedor para estar «bien Alemán y bien matador» mañana en la boda.Julie se partió de risa y yo tuve que disimula

  • Cazando al Ceo.    ¿Un Sugar Daddy?

    Érika y Camel Supuestamente debería estar en una despedida de solteras, «mi despedida de soltera», pero embarazada de tantos meses la idea no me resulta nada atractiva.Lo que es probable que ocurra es que caiga infartada si un stripper cachondo me muestra su miembro, o puede que me dé risa… no todos los días uno se topa con un semental vergón como con el que estoy a punto de casarme.No puedo beber tampoco, así que no tiene caso alejar a Julie de su flamante esposo, solo por pasar la noche nosotras dos como un par de monjigatas.—Vete a casa de tu esposo Jul— le dijo negociando con ella— Creo que yo hate exactamente lo mismo.—Érika Camel… es de muy mala suerte que el novio vea la novia… desde la noche antes hasta la ceremonia— me advierte Julie apuntándome con un dedo.—Y lo dice la mujer que consumo un matrimonio antes y después de la ceremonia… que para colmo fue a escondidas en Las Vegas— le recordé.—¡Touche!— admitió hiriéndose con una katana imaginaria a modo de harakiri.—Pe

  • Cazando al Ceo.    Tarde de Hermanas

    Érika CamelMientras Julie hablaba sentada en mi cama frente a mi, menos daba crédito a lo que me trataba de contar. Tenía que tratarse de una broma .—¡Aún no te puedo creer Julie!¿¡Cómo así que te casaste en Las Vegas!? —pregunté con los ojos como platos y cada vez más sorprendida. —Pero cómo ocurrió, si cuando te marchaste esa tarde parecía que habías erradicado a Dominico Mayer de ti cerebro. No te dije nada sobre qué el también estaría en Las Vegas… pero no creí que las cosas llegarían a este nivel.—Solo ocurrió Erick… me lo pidió y no le pude resistir— se explica y aún no entiendo una mierd@. Para colmo lleva ese anillo de fantasía con un engarce que es más falso que judas. Y de la piedra ni hablar… ni siquiera es vidrio o una imitación aceptable. Es plástico y bastante feo. —¿!A este anillo fue a lo que no te pudiste resistir!?—chillo tomando su mano para analizar la «anti-joya», más bien debería decir la «basura» que lleva en su dedo anular.—No fue el anillo Ericka. El anill

  • Cazando al Ceo.    Boda Premium

    Julie PetersonSi alguien me pregunta alguna vez algún detalle de mi boda… sin duda diré que me dolía el trasero. Creo que eso era lo que más iba a recordar de toda esta locura.También podría rememorar el orgasmo anal que me proporcionó mi futuro esposo una hora antes, pero bueno eso no era algo que se le contara a todo tipo de público.Me vestí con un sencillo vestido blanco ejecutivo, y Dominico se metió en un jeans con camisa blanca y un saco negro casual. Si no nos deteníamos... era un hecho que terminaríamos casados. Abordamos un taxi en plena madrugada y nos dirigimos a la icónica capilla Graceland.¿Hay algo más típico en Las Vegas que casarse ? A la par que el juego, las bodas son el principal atractivo de Las Vegas. Cada año se celebran más de ciento veinte mil bodas, siendo el segundo lugar del mundo en el que más matrimonios se celebran por detrás de Estambul.Sabia a donde nos dirigíamos, ese lugar era famoso. La Capilla Graceland era la capilla más famosa de Las Veg

  • Cazando al Ceo.    Consuma el matrimonio y luego cásate

    Dominico MayerSiempre supe que totalmente cuerdo quien dice cuerdo del todo, pues yo no estaba… o era que quizás la crianza que me había dando mi madre en cuanto a relaciones matrimoniales pues no había sido la mejor, porque aunque mi padre murió siendo yo muy Niño aún recuerdo que ella parecía odiarlo a él y a todo lo que su esposo representaba. Así siguió años después... los Mayer para ella no valíamos nada, y después de su muerte quedó aún más claro. Entoces no es muy difícil de entender que después de pedirle a Julie Peterson que nos casáramos… hasta yo mismo me espanté de la intensidad de mis sentimientos hacia esa mujer. No sé de donde demonio había salido esa loca idea de casarme pero me parecía ahora lo más lógico y lo más acertado. Ya ella había huido… y allí estábamos de nuevo. Ya había ido tras ella, así que me merecía el premio mayor y ya no me conformaría con menos. Siempre dije que no me casaría, y ahí estaba pidiendo matrimonio de la manera menos convencional posi

Higit pang Kabanata
Galugarin at basahin ang magagandang nobela
Libreng basahin ang magagandang nobela sa GoodNovel app. I-download ang mga librong gusto mo at basahin kahit saan at anumang oras.
Libreng basahin ang mga aklat sa app
I-scan ang code para mabasa sa App
DMCA.com Protection Status