INICIAR SESIÓNDerek Mayer
Si no me terminaba matando por la forma en que salí conduciendo del jardín de los Camel hace un instante , juraba darle una zurra a la inconsciente de Érika Camel. Eso si el clima no hacía lo suyo antes. El frio me terminaría por matar por meterme bajo semejante lluvia. Aunque debo decir que eso tampoco enfrió lo furioso que salí de allí.
Estaba enojado, furioso con esa bendita bruja. Se plantó frente a mi con su cara lavada, sin gota de consideración y se comportó como la malcriada engreida que estaba acostumbrada a ser. Era una bruja la muy condenada, porque aún me tenía hechizado bajo su maleficio, aún la veía y desdeñaba venerarla de pies a cabeza. Tenía que ser la descendiente sanguínea de las brujas de Salem… seguro una descendiente directa de una de las arpias que se escapó de la hoguera. En algún libro de la época debe estar registrado el apellido Camel relacionado con brujería, por qué no había otra explicación.
Cómo diantres se me ocurrió que esa loca mujer cedería algo ante mi, fui crédulo... ¿dije crédulo?... Fui un puto iluso al pensar que ella bajaría bandera y aceptaría mi disculpa. Si como no!...«Estaba borracho o demente» esa era la única explicación lógica.
Ni siquiera me escucho, solo fingió que me escuchaba. ¡Cómo si no la conociera ya! Me grito lo que deseaba sacarse de entre el pecho y la espalda y eso fue todo. Conozco cada gesto, cada mueca... ¡Bruja!
Era con Érika Camel con quien trataba… no era una buena, mansa e inocente mujer. «Esa diabla no tenía nada de dócil y cortes».
No, y precisamente eso era lo que me estaba enloqueciendo de ella, me traía arrastrando la cobija, aunque no se diera cuenta.
Ella era fuerte… no lloraba para ganarse las cosas, no se quejó… no recurrió al chantaje emocional, solo levanto la barbilla como la diosa del Olimpo que es y me saco de ese despacho con su actitud de Reina del hielo. Aún así m, aunque le haya golpeado con su frialdad durante nuestra discusión, me siento feliz por que sea como es. No pude escoger mejor madre para mis hijos .
Esa diabla sensual se sabe fuerte y poderosa, no se deja pisotear por nadie, así que será consecuente con su actitud de dejarme fuera de su vida. Tendré que jugar con sus propias Armas de seducción, si ella tiene muchas técnicas, yo no me quedo atrás, aunque ahora mismo esa técnicas de las que presumo estén un poco empolvadas.
Mi vida había vuelto a girar unos ciento ochenta grados. Tendría que aclimatarme y cambiar de piel y de color como el Camaleón que todos me acusaban de ser. Tendría que adaptarme y ser más pícaro y conquistador de lo que fue ella misma al meterse en mi empresa. Si cree que no puedo ser intrépido y audaz está muy equivocada.
Hasta hace unos días me preocupaba que Rocci estuviera embarazada… ahora ni en Rocci soy capaz de pensar, mi antigua relación pasó a ser intrascendente que me parece como si hubiera sido hace cientos de años o en una vida pasada. En este preciso instante, solo pienso en Érika y en nuestro futuro. Lo único que me molesta es saber que si… a fin de cuentas si seré padre, y por el mal genio de Érika no me podré acercar a mi hijo si ella logra imponerse.
Llegar a conocer cómo piensa y actúa Érika es un enigma. La muy descarada me sorprende con nueva faceta de ella que me muestra.
No la dejaré alejarme… No puede echarme de su vida así sin más, aunque hay grandes posibilidades de que lo logre saliéndose con la suya. Tengo que valorar la teoría de el “si lo logra” y generar un plan de contingencia para evitarlo … porque está historia tendrá segunda… tercera y cuarta parte si ella no da su brazo a torcer. Yo no pienso permitie que se largue de mi vida llevándose dos cosas que me pertenecen. He perdido muchas cosas a lo largo de mis años, pero no está vez, ni a ella.
No pienso retroceder ni quedarme sin lo que me pertenece. Ella es mi mujer, no la mande a meterse en mi cama y bajo de mi piel. La criatura en su vientre es tan Mia como ella lo es. Quiso jugar con fuego, pues ahora que se prepare porque la pienso estar quemando el resto de los días que viva, y ni muerto se librará de mi.
Fui un idiota de marca mayor en dudar que me amaba en un principio, como también fui arrogante e incoherente al pensar que ese bebé no era fruto de mi pasión hacia ella, pero aunque no sea justificación estaba confundido, noqueado ante la idea de hacer sido engañado y traicionado por la mujer en la que deposite toda mi confianza.
Un tronco caído en una orilla del camino me hace aminorar la marcha y caer en cuenta que tengo que concentrarme en el camino. O sino dejaré huérfano a mi hijo y viuda a doña Érika de Mayer.
Por muy bruja que sea... caerá. Mi nuevo objetivo es convertir a esa bruja en mi esposa, y no detenerme hasta que la vea usando mi apellido. «Érika Camel de Mayer».El frío del aire acondicionado del auto no logra bajarme el calor en el rostro, el rubor de la rabia y de la indignación con que salí de la casa de los Camel. Debo tener la presión arterial por las nubes. Si muero de un infarto ni siquiera valorará el que haya sido por su causa. Hago una mueca amarga provocada por mi propio humor negro.
Si no morí cuando me dijo que mi beso no significaba nada, creo que seré eterno. No soporto la forma despectiva y arrogante en que ella me trató… la manera altiva en que me habló. Ella puede ser una fiera, pero se olvida por completo que yo soy Alemán y macho Alfa por naturaleza. No puedo soportar así como así su pésima actitud, prefiero enfrentarme a la tormenta, a los granizos y a los truenos que seguir parado como un pelele esperando que termine de despotricar en mi contra de lo que hice y lo que no, como si ella hubiera sido solamente la víctima del teatro que se montó.Ella no es la Santa e inmaculada madre Teresa de Calcuta... y aunque no le guste tiene que reconocer que se equivocó, que actuó mal... La manera que escogió para hacer las cosas es lo que nos llevó a esta situación... que si se hubiera presentado ante mi como Érika Camel, pues me hubiera andado con cuidado... pero igual hubiera caído rendido a sus pies. Es que ella me gustó a primera vista, me gustó a segunda y me seguirá enloqueciendo cada vez que la observe. Esa bruja es la mujer por la que más me he sentido atraído en la historia de mi vida. No hacía falta hacerse pasar po nadie más, ya me hubiera tocado admitirme a mi mismo que Érika Camel era mi mayor debilidad, y que no sería débil por caer ante ella, sino un hombre con un alto valor y mucho sentido común por declarar a su enemiga en los negocios como su mejor aliada en la cama .
Dominico me matará cuando se entere que me marche con esa lluvia dejándolo tirado en territorio enemigo. Eso o ya sospechara que enloquecí del todo, pues llovía como si cayeran perros y gatos. Rayos y centellas era lo que lanzaba en cielo esta tarde.
Lo siento por mi hermanito, pero me era imposible quedarme allí poniendo buena cara, cuando lo que deseaba realmente hacer era palmearle el redondo trasero a Erika, tumbada sobre mis rodillas, como reprimenda por ser tan terca. «Es una m*****a mula». Las mulas suelen ser más obedientes. «al menos escuchan».
Si no estuviera embarazada la hubiera follado tan duro que le dolería sentarse durante toda una semana, y todo eso en el despacho de su propio padre. «Por bruta»
Conduzco enojado hasta llegar a casa, el trayecto no es largo desde la mansión de los Camel. El camino se me ha hecho eterno, es que la visibilidad es poca por la intensa lluvia y hay varios troncos de árboles caídos sobre la carretera, derribados por la fuerza de los vientos.
Cruzo la verja de mi propiedad y acerco el auto al pórtico. No lo pienso y de nuevo me expongo a la lluvia para salir del coche. Tomo el saco del traje empapado que aún chorrea agua y lo klevo en mi mano. Ni modo que lo deje en el interior del coche que sufrió bastante con mi ropa mojada. Cerré el auto y me enfrenté otra vez al temporal.
Caminé en total y rotunda calma bajo la lluvia como si hiciera una tarde agradable y soleada y no el temporal terrible que arrecia a cada segundo que avanza.
Entré como un ogro empujando la m*****a puerta principal, soy un desastre destilando charcos, más justo sería decir que soy un río andante . Parece que hubiera salido de un lago con todo y algas.
El mayordomo al verme, se acerca e intentó decir algo para brindarme ayuda. Le hice una seña negativa con las mano para que declinara cualquier ofrecimiento que pudiera hacerme y no se acercara, dejándo al hombre pasmado y con la palabra en la boca. Obviamente no le gusto la idea de que no me molestara y se desapareciera.
Me encamine directamente a las escaleras dejando un rastro de agua por todo el piso y las alfombras.
Subí a mi habitación y me metí directo al cuarto de baño gruñendo por lo bajo. Ya había sido suficiente de comportarme como un troglodita sin cerebro. Sin dudas ya había arruinado una alfombra persa de las escaleras y ocasionado que tuviese trabajo de más la pobre Anita, la muchacha que nos ayudaba con la limpieza. Era hora de empezar a actuar con cabeza fría.
Me saque la ropa mojada de un pronto. Deseche en una bolsa de lavandería todo lo que llevaba puesto. La camisa, los pantalones y hasta los bóxers. Mis zapatos de vestir, unos Tanino Crisci de color marrón estaban totalmente arruinados; como si no hubiera pagado más de dos mil dólares por ellos. Mi ego había salido más lastimado que esos estupidos zapatos… e igual tendría que superarlo.
Me metí en la ducha caliente permitiendo que el agua caliente y humeante sacará de lo más profundo de mis huesos el frío que había calado tan hondo…lo mismo que la m*****a frustración.
Apoyé la frente en los azulejos negro y frios , mientras que los chorros de agua caliente a presión masajearan mi espalda cargada de tensión. Si no me lograba calmar moriría de un maldito infarto.
Salí de la ducha casi media hora después. No se porque creí que el agua podía lavar mi desasosiego con la situación con Érika. Hasta no verla rodeando mi cuello con sus manos para abrazarme y besarme por su propia voluntad yo no estaría tranquilo.
Tenía que ser más ingenioso que ella, pero otra vez la realidad me estaba quedando grande.
No decidí cometer estos errores con ella, ahora me está haciendo pagar mi fallo como si hubiera sido yo conciente desde el principio de su juego.
Me metí en la cama a pesar de ser de día, esta noche dormiría aunque no tuviera a Érika conmigo, aunque no hubiera resultado ganador en nuestro encuentro. Estaba agotado mentalmente. La discusión con ella había sido como un agujero negro tragándose mi energía.
Al menos esta noche no tenía los horribles sentimientos encontrados de saberla en prision. Al menos hoy sabía que ella había sido sincera en algo y no que todo había sido un rídiculo juego para hacerme caer y entregarle hasta mi nombre.
Ella necesitaba relajarse.. pensar con cabeza fría las cosas. Al igual que yo lo hice, sin duda entraría en razón.
Yo no era el único preso de un apego sexual con ella, ella también estaba prendida de mi, y de mi forma de hacerle el amor hasta perder la conciencia.
EPÍLOGO(Cinco Años Después)Fráncfort, Alemania.Érika CamelEl frío del invierno me hace abrazarme más el cuerpo, mientras espero paciente que Derek Mayer llegue hacia mi con un enorme ramo de flores que acaba de comprar del otro lado de la calle.Lleva la semana completa llenándome de regalos, y no es casualidad que estemos en esta helada ciudad justo hoy.Hoy es el día de nuestro quinto aniversario. Nuestras bodas de Madera, como metáfora de un árbol que crece y necesita de crear una base sólida para prosperar y crecer. Nuestra unión estaba en su mejor momento y se mostraba resistente con el tiempo.Nuestros dos hijos estaban junto a sus tío Dominico Mayer, y Julie Camel de Mayer, porque mi hermana después de tantos años por fin decidió cambiarse el apellido Peterson al de nuestro padre, y todo motivada porque deseaba que su primer hijo tuviera el nombre del hombre al que le debía prácticamente todo en la vida. Evidentemente papá y yo fuimos los más felices con su decisión,
Érika CanelEntré en la mansion de los Mayer y todo estaba en total quietud. Dominico fue el primero en aparecer por el living con un pantalón de pijama y una remera también negra. En las manos traía un vaso de cristal lleno de leche. Parecía un Niño pequeño on un bigote blanco sobre el labio superior.Julie se acercó a su flamante nuevo esposo sonriendo encantada y le besó con mucha dulzura la comisura de los labios.—Delicioso—susurro ella contra los labios de su esposo y rodé los ojos ante el hecho de tanta comolicodad. Aún no me podía creer que ese par de revoltosos inatrapables se hubieran casado antes que Derek y yo. Era totalmente increíble... en el sentido más literal de la palabra «increíble».—Hola Cuñada— me saludo Dominico Justo después de que acabo de comerse viva a su esposa. —Derek está en su habitación…. Se fue a dormir temprano, ya sabes…. Sueño embellecedor para estar «bien Alemán y bien matador» mañana en la boda.Julie se partió de risa y yo tuve que disimula
Érika y Camel Supuestamente debería estar en una despedida de solteras, «mi despedida de soltera», pero embarazada de tantos meses la idea no me resulta nada atractiva.Lo que es probable que ocurra es que caiga infartada si un stripper cachondo me muestra su miembro, o puede que me dé risa… no todos los días uno se topa con un semental vergón como con el que estoy a punto de casarme.No puedo beber tampoco, así que no tiene caso alejar a Julie de su flamante esposo, solo por pasar la noche nosotras dos como un par de monjigatas.—Vete a casa de tu esposo Jul— le dijo negociando con ella— Creo que yo hate exactamente lo mismo.—Érika Camel… es de muy mala suerte que el novio vea la novia… desde la noche antes hasta la ceremonia— me advierte Julie apuntándome con un dedo.—Y lo dice la mujer que consumo un matrimonio antes y después de la ceremonia… que para colmo fue a escondidas en Las Vegas— le recordé.—¡Touche!— admitió hiriéndose con una katana imaginaria a modo de harakiri.—Pe
Érika CamelMientras Julie hablaba sentada en mi cama frente a mi, menos daba crédito a lo que me trataba de contar. Tenía que tratarse de una broma .—¡Aún no te puedo creer Julie!¿¡Cómo así que te casaste en Las Vegas!? —pregunté con los ojos como platos y cada vez más sorprendida. —Pero cómo ocurrió, si cuando te marchaste esa tarde parecía que habías erradicado a Dominico Mayer de ti cerebro. No te dije nada sobre qué el también estaría en Las Vegas… pero no creí que las cosas llegarían a este nivel.—Solo ocurrió Erick… me lo pidió y no le pude resistir— se explica y aún no entiendo una mierd@. Para colmo lleva ese anillo de fantasía con un engarce que es más falso que judas. Y de la piedra ni hablar… ni siquiera es vidrio o una imitación aceptable. Es plástico y bastante feo. —¿!A este anillo fue a lo que no te pudiste resistir!?—chillo tomando su mano para analizar la «anti-joya», más bien debería decir la «basura» que lleva en su dedo anular.—No fue el anillo Ericka. El anill
Julie PetersonSi alguien me pregunta alguna vez algún detalle de mi boda… sin duda diré que me dolía el trasero. Creo que eso era lo que más iba a recordar de toda esta locura.También podría rememorar el orgasmo anal que me proporcionó mi futuro esposo una hora antes, pero bueno eso no era algo que se le contara a todo tipo de público.Me vestí con un sencillo vestido blanco ejecutivo, y Dominico se metió en un jeans con camisa blanca y un saco negro casual. Si no nos deteníamos... era un hecho que terminaríamos casados. Abordamos un taxi en plena madrugada y nos dirigimos a la icónica capilla Graceland.¿Hay algo más típico en Las Vegas que casarse ? A la par que el juego, las bodas son el principal atractivo de Las Vegas. Cada año se celebran más de ciento veinte mil bodas, siendo el segundo lugar del mundo en el que más matrimonios se celebran por detrás de Estambul.Sabia a donde nos dirigíamos, ese lugar era famoso. La Capilla Graceland era la capilla más famosa de Las Veg
Dominico MayerSiempre supe que totalmente cuerdo quien dice cuerdo del todo, pues yo no estaba… o era que quizás la crianza que me había dando mi madre en cuanto a relaciones matrimoniales pues no había sido la mejor, porque aunque mi padre murió siendo yo muy Niño aún recuerdo que ella parecía odiarlo a él y a todo lo que su esposo representaba. Así siguió años después... los Mayer para ella no valíamos nada, y después de su muerte quedó aún más claro. Entoces no es muy difícil de entender que después de pedirle a Julie Peterson que nos casáramos… hasta yo mismo me espanté de la intensidad de mis sentimientos hacia esa mujer. No sé de donde demonio había salido esa loca idea de casarme pero me parecía ahora lo más lógico y lo más acertado. Ya ella había huido… y allí estábamos de nuevo. Ya había ido tras ella, así que me merecía el premio mayor y ya no me conformaría con menos. Siempre dije que no me casaría, y ahí estaba pidiendo matrimonio de la manera menos convencional posi







