INICIAR SESIÓNGiancarlo:
Todo ha estado bien con Antonella, aunque estuvo ella renegando por las dos semanas de abstinencia. Creo que fue más porque pensó que me iría con otra, al final le demostré que me quedaba con ella. Por lo demás las cosas han ido de maravilla.
Hay algo que me preocupa y es el padre de Oliver, Bradley me comento que ya estaba enterado de la situación del niño e incluso fue averiguar como llegar a la hacienda. Probablemente en unos días aparezca reclamar sus derechos y llevárselo. Bradley me dijo que no puede hacerlo hasta que no tenga una por un juez, ya habíamos iniciado el juicio para que su abuela tenga la tutela absoluta y nosotros la temporal puesto que el padre quedo descartado por sus antecedentes de violencia doméstica.
Sin embargo conociendo a esa clase de hombres va a reclamar la patria potestad. Es típico, hasta el mismo Massimo lo hizo en su momento pero yo ya me había escapado del orfanato y todos desconocían mi paradero. Fue lo mejor porque sino tal vez hubiese sido yo quien lastimara a Antonella o no hubiera permitido que ese le ponga una mano encima.
—Giancarlo hijo. Lo está buscando un hombre.— Me saca de mis pensamientos Adam.
—No tenemos tiempo para visitas Adam, estamos atrasados con la faena de hoy. – Le explico.
—No piensa irse hasta que hable con usted… Dice que es el padre de Oliver pero no sé si creerle.— Así que ese por fin decidió venir, no me quedara de otra que enfrentarlo. – Bien lo atenderé, encárgate de las cosas por el momento Adam cuando termine te alcanzo.
—Como ordene. – Asiente y se retira.
Voy a la entrada y encuentro a un hombre quizá un poco mayor que yo, no estoy seguro porque no se ve bien conservado. Sus ropas están viejas y su barba crecida, al menos está limpio. Aunque no me sorprende, por lo que me conto Bradley y la abuela del niño el se gasto gran parte de su dinero en el juego y el alcohol.
—Buenos días usted debe ser el señor Madicci un gusto en conocerlo, soy Asumo Robledo, el padre de Oliver. – Se presenta.
—Buenos días ¿Qué lo trae por aquí después de tanto tiempo? – Le pregunto.
Lo toma por desprevenido: Supongo que usted también se guía por lo que le dijeron.
—Ver el informe de la última denuncia de su difunta esposa junto a las fotografía explican mucho ¿No cree? – Lo veo fríamente.
—Supongo que usted anduvo con ella y le conto toda su trágica historia… Cuando ella también fue responsable— Ahora el es un santo.
—No la conocí, cuando llego la señora Carmila fue cuando conoci al niño y tiempo después su historia. Luego averigüe por medio de mi abogado y vi que las cosas eran peor de lo que creía.— Le contesto.
Pone su cara de molesto: Bueno no es tiempo de hablar del pasado. Vengo por mi hijo.
—No se lo puedo entregar sin l orden de un juez. –Es mi respuesta
—Es mi hijo y usted no es nadie para impedir que me lo lleve.— Se enoja.
—Legalmente la tutela la tengo yo. Si tiene alguna objeción valla a los tribunales.— Lo reto. – Con sus antecedentes dudo que le devuelvan la patria potestad.
—Es mi hijo y tengo derechos sobre él. – Me rebate.
—Deberes que no cumplio. Si tanto desea lo mejor para el niño dejlo aquí. Tendra una buena educación, no le faltara nada incluso tendrá el amor de una familia. – Intento razonar.
—Pero no el cariño de su padre, usted debe saber que un padre es importante en un niño. – Quiere convencerme de la forma mas absurda.
Si a cariño se refiere a golpes y abandono, creo que no sirven de nada. No intente apoyarse en los recuerdos que tengo del sujeto que fue mi padre. Él no estuvo presente y si lo conocí dejo mucho que desear… Si dice quererlo hágale un favor y deje que tenga lo mejor. – Le aconsejo.
—¿Quiere que le de al niño en adopción? – Pregunta.
—Si. – Respondo.
Se le ve impactado y quiere decir algo pero lo piensa: Él es el único familiar que tengo, alguien tiene que verme.
Me causa molestia, solo quiere al niño para que lo cuiden a él. Me controlo: Es sólo un niño.
—Tiene 5 años, puede ayudar en las cosas de la casa y tal vez hacer pequeños trabajos. Tiene que aprender a ganarse la vida desde pequeño. – Habla de sus planes.
—¿Qué hay de su educación? Ha ido buscando un colegio. —Le pregunto como pensara darle al niño.
—Si le alcanza el tiempo ira a uno del estado sino aprenderá de la escuela de la vida. A diferencia de usted la vida no me ha tratado bien y el dinero no alcanza, hay que enseñarle al niño que a veces uno tiene que privarse de unas cosas. – Habla como si fuera lo mejor, da nauseas.
—La educación es básica en los niños, no se la puede negar. Por lo que supe a usted sus padres lo mandaron a la escuela incluso llego a la universidad, ahí fue donde conoció a su esposa.
—si pero el dinero no alcanza. – Se quiere hacer el loco. – Aunque si usted esta tan interesado en el niño si me pagara un buen dinero como para que no me acuerde de él se lo puede quedar. —Eso era el colmo de lo que podía aguantar.
—Si quiere a Oliver valla a los tribunales y pelee por él, le aviso que eso va a salirle bastante caro. —Le hablo como si nada. – Si se podría retirar que tengo cosas importantes que hacer.
—¿Me esta echando? – Se hace el ofendido.
—Tómelo como quiera. Así que por favor. – Le hago una seña para que se valla.
—Exijo mínimo ver a mi hijo. – Pide.
—Usted a quien tiene que exigirle es a un juez, no a mi. Cuando tenga una sentencia en la que le devuelvan la patria potestad ahí hablaremos. Así que no me haga perder más el tiempo y retírese si no quiere que lo mande a sacar. – Esta vez si me molesto.
—Esta bien me iré pero volveré – Me amenaza, me da risa este hombre.
Luego que se fue llame a Bradley para contarle lo ocurrido y que tomara cartas en el asunto para que ese no se lleve a Oliver. No se me paso por la cabeza los planes que tendría para el niño aunque si el hecho de pedir dinero para darlo en adopción. Espero que Bradley solucione pronto este asunto, no quiero ver rondar por aquí.
Antonella:Las cosas que me ha contado ese hombre han sido terribles, pero ahora comprendo las razones que tiene Giancarlo para sentirse así, Giovanni estaba tan sorprendido como yo, y yo, simplemente Sali de allí tan rápido como pude, no he logrado comunicarme con Giancarlo, tiene su celular apagado, seguramente esta demasiado ocupado con sus pendientes, y quizás es mejor que no le cuente nada de lo que he averiguado, aunque admito que me duele que me oculte una cosa así, realmente, no se ni que debo pensar al respecto, han pasado solo unas horas desde que me entere de la verdad y no se como debo sentirme o como debo reaccionar al respecto.Giancarlo:Me siento hecho una furia, tan es así que realmente no puedo ni me quiero controlar. Se demasiado bien de que se trata todo este repentino interés después de tantos años, y esos regalos supuestamente desinteres
Giancarlo:Antonella esta rara, es como si me escondiera algo y si intento preguntar me advierte que no está para interrogatorios. Lo único bueno de hoy que fuimos donde Michael para que nos diga que todo está bien y que en unos días los sentiremos. Porque lo del sexo de los gemelos vamos a dejarlo como para nuestro aniversario de relación, es decir al día siguiente de la vendimia, ella lo decidió sin consultarme, pero mejor no la contradije porque me vio con mirada asesina si protestaba.Al final me pidió quedarse en casa de su madre porque deseaba ponerse al día con ella tal vez hasta ir de compras. Me ha dejado de lado. Aprovechare para hacer una visita pendiente, una que espero que me de la paz que estoy buscando.Antonella:Hace tiempo que no venía a la casa de los Spencer, la última vez fue cuando Alondra me hizo queda
Hola mis lectores, quiero pedir una disculpa si no he subido actualizaciones, e estado ocupada con cuestiones familiares, a partir del lunes retomo la actualizacion para el final de esta hermosa historia, gracias por su paciencia. Espero puedan comprender que la situacion se fue de mis manos y por ello les ofreco una disculpa. Espero sus comentarios y esperen tambien una nueva historia que pronto estara disponible en la aplicacion, se que han preguntado pro las actualizaciones pero hasta hoy tuve tiempo de avisar, nuevamente espero comprension y amor, de verdad una gran disculpa por las molestias que esto genero, no era mi intencion fallarles. Yubel.
Adam:Antonella sale más temprano de lo habitual y también al irse, siempre se va antes que llegue Giancarlo. Estoy segura que ese par a discutido por algo lo peor es que ninguno de los dos se abre. Antes ella lo hacia pero desde lo sucedido con Teodora le cuesta confiar, no hay necesidad que lo diga sus acciones lo muestran. Tal vez ya no esta tan contenta aquí y quiere irse, después de aquello quien no. Todos conocíamos la historia entre Giancarlo y Teodora, ninguno fue digno de advertirle.—Chau Adam, te veo mañana. – Se despide igual que todos los días.—Antonella ¿Podemos hablar un momento? – Le pregunto.Duda un momento: Está bien.—Acompáñame al otro salón. – Le indico, no es bueno discutir esto en público.—¿Qu&ea
Antonella: Desde la operación Giancarlo a estado serio y extremadamente sobreprotector. No entiendo el motivo, mi madre dice que es por el embarazo sin embargo antes no estuvo así, sin olvidar esos obsequios que llegan a los bebes. Quiero reclamarles a los de la tienda y exigir saber quien los envía porque puede ser algún loco, Giancarlo no deja. Según él porque son tonterías sin importancia, lo peor es que sospecho que conoce al misterioso remitente. Supongo que no tendría que preocuparme pero me es molesto. Lo que ha sido más difícil en este tiempo es tener quieto a Giancarlo, es peor que niño chiquito. Desde la operación si no esta a mi lado saca loco a Adam para ver las cosechas. Al menos ya tomo de nuevo el interés en el trabajo porque Adam me conto que desde que me fui su único plan era como comunicarse conmigo y solucionar todo, después cuando se entero que iba a ser padre se leyó todos los libros sobre paternidad, cuidados en el
Giancarlo:Despierto y lo primero que busco con la mirada es a Antonella o a Adam.—Hasta que por fin despiertas. – Escucho una voz indeseable.—¿Qué haces aquí?— Mi tono es molesto.—No deberías alterarte luego de una operación, es riesgoso. – Por desgracia tiene razón.—¿Qué quieres? Hasta donde recuerdo usted y yo no tenemos ningún parentesco. – Le contesto.—Negar lo innegable. Mírate, eres igual a mi. – Me dice.Me rio: Yo no le quite su herencia a nadie, ni abandone a una mujer embarazada y menos a mi hijo. Tampoco soy un golpeador.—El enojo se ve en su rostro.—Son situaciones que ameritaron dichas acciones. – Se justifica.—No me interesa







