ANMELDENAntonella:
Desde esa noche Giancarlo a estado extraño para empeorar las cosas la noche siguiente quise explicarle, pero me quedé dormida y ocurrió lo mismo. Lo evadí el resto del día por la vergüenza que sentía incluso preferí volver a mi habitación. Seguro Giancarlo debe estar muy molesto así no lo quiera aparentar. Si que he metido las cuatro patas yo solita. Tal vez hoy tenga mejor suerte, lo iré a buscar luego del cumpleaños que tiene Oliver de paso le pido permiso para llevar al niño a casa de mi madre, No creo que se oponga después de todo esta muy recargado con el trabajo por lo que me informo Adam esa es la razón por la que Giancarlo llega tarde, así que no creo que tenga tiempo para estar cuidando a un niño.
En la fiesta de Fabio, Oliver se está divirtiendo como nunca en los juegos junto con sus amigos. Tal vez debí hacerle caso a Adam y no preocuparme tanto y dejar que lo lleve ella aunque tampoco tengo ánimos de estar en la casa sola. Extraño la compañía de Giancarlo pero comprendo que este ocupado con el trabajo.
Doy un suspiro al aire y por arte de magia lo escucho a él llamándome, no puedo creer que se diera tiempo para venir. Lo busco entre la gente, apenas lo veo corro donde Giancarlo y lo abrazo.
—Te extrañe mucho. – Le expreso lo que siento. El recién corresponde mi abrazo. Creo que esta receloso por lo de la otra noche. Así que lo mejor es aclarar este asunto cuanto antes.— Podemos hablar a fuera un rato.
—Si. Vamos. – Está tenso, si que está molesto. Nos dirigimos a un pequeño patio que hay en la parte de atrás, ver la pileta me relaja un poco aunque los celos de Giancarlo me preocupan. Nos sentamos en una banca.
—Yo quiero explicarte…— Ambos hablamos al mismo tiempo.
—Sigue tú. – Le digo, prefiero saber a qué me enfrento antes de hablar.
—Si estado llegando tarde es por trabajo. – Se justifica.
—Era eso… No tienes por qué explicarme algo que ya me lo esperaba, además que Adam me aclaro cuando le pregunte. – Le cuento.
—oh. – Se sorprende.
Jajajaja… ¿Tu creíste que me enoje por eso? – Me río.
—Si, supuse que por eso te fuiste a tu alcoba. – Me relata su teoría.
—¿Tu estas molesto conmigo? – Pregunto con temor.
—No ¿Por qué lo estaría? – Pregunta.
—Por lo que dos veces te confundí con Giovanni. – Hablo tímida.
—Ah… – Lo toma como si no le importara— De verdad no te molesta que me haya demorado.
—Por supuesto, comprendo que tengas trabajo. Confió en ti ¿Acaso me estas engañando? O ¿Te quedas hasta tarde hablando con tu amante?— Me burlo y me giro a verlo, lo que me encuentro es a un Giancarlo muy serio es como si mis palabras hubiesen sido verdad. Pronto se suscita un incomodo silencio entre ambos, no quiero pensar mal sin embargo ver su rostro entre el miedo y la culpa, es como cuando te atrapan infraganti. Él no puede hacer eso, se supone que no debería. Mis piernas flaquean las siento como si fueran de papel, mientras que mi cuerpo exige una explicación a ese cambio en el.
—¿Hay algo más que quieras decirme?— Pregunta esquivándome la mirada. Que gran forma de cambiar de tema.
—Si puedo llevarme a Oliver el fin de semana a casa de mi mamá. Ya que supongo que vas estar ocupado.— Intento aparentar normalidad, al final no resulta tan difícil, con el tiempo aprendí a soportar y contener mis emociones porque no debes mostrarte débil ante tus enemigos o preocupar a tus seres queridos.
Puedo darme un tiempo para acompañarlos. – Quiere venir ¿Para qué? Es mejor que no pierda el tiempo conmigo que lo gaste con quien quiera que este, como deseo decirle aquello pero de qué serviría hacer una escena de celos de nada. Muestro mi mejor sonrisa: No te preocupes, haz lo que tengas que hacer que yo me ocupare de Oliver. Tu trabajo es muy importante… Debo volver a la fiesta. Si quieres algo me avisas por un mensaje. – Le doy un beso en la mejilla, usando todo mi autocontrol para que mis sentimientos no me traicionen. Me voy cuanto antes a los servicios al menos ahí nadie me podrá molestar por un rato
Antonella:Las cosas que me ha contado ese hombre han sido terribles, pero ahora comprendo las razones que tiene Giancarlo para sentirse así, Giovanni estaba tan sorprendido como yo, y yo, simplemente Sali de allí tan rápido como pude, no he logrado comunicarme con Giancarlo, tiene su celular apagado, seguramente esta demasiado ocupado con sus pendientes, y quizás es mejor que no le cuente nada de lo que he averiguado, aunque admito que me duele que me oculte una cosa así, realmente, no se ni que debo pensar al respecto, han pasado solo unas horas desde que me entere de la verdad y no se como debo sentirme o como debo reaccionar al respecto.Giancarlo:Me siento hecho una furia, tan es así que realmente no puedo ni me quiero controlar. Se demasiado bien de que se trata todo este repentino interés después de tantos años, y esos regalos supuestamente desinteres
Giancarlo:Antonella esta rara, es como si me escondiera algo y si intento preguntar me advierte que no está para interrogatorios. Lo único bueno de hoy que fuimos donde Michael para que nos diga que todo está bien y que en unos días los sentiremos. Porque lo del sexo de los gemelos vamos a dejarlo como para nuestro aniversario de relación, es decir al día siguiente de la vendimia, ella lo decidió sin consultarme, pero mejor no la contradije porque me vio con mirada asesina si protestaba.Al final me pidió quedarse en casa de su madre porque deseaba ponerse al día con ella tal vez hasta ir de compras. Me ha dejado de lado. Aprovechare para hacer una visita pendiente, una que espero que me de la paz que estoy buscando.Antonella:Hace tiempo que no venía a la casa de los Spencer, la última vez fue cuando Alondra me hizo queda
Hola mis lectores, quiero pedir una disculpa si no he subido actualizaciones, e estado ocupada con cuestiones familiares, a partir del lunes retomo la actualizacion para el final de esta hermosa historia, gracias por su paciencia. Espero puedan comprender que la situacion se fue de mis manos y por ello les ofreco una disculpa. Espero sus comentarios y esperen tambien una nueva historia que pronto estara disponible en la aplicacion, se que han preguntado pro las actualizaciones pero hasta hoy tuve tiempo de avisar, nuevamente espero comprension y amor, de verdad una gran disculpa por las molestias que esto genero, no era mi intencion fallarles. Yubel.
Adam:Antonella sale más temprano de lo habitual y también al irse, siempre se va antes que llegue Giancarlo. Estoy segura que ese par a discutido por algo lo peor es que ninguno de los dos se abre. Antes ella lo hacia pero desde lo sucedido con Teodora le cuesta confiar, no hay necesidad que lo diga sus acciones lo muestran. Tal vez ya no esta tan contenta aquí y quiere irse, después de aquello quien no. Todos conocíamos la historia entre Giancarlo y Teodora, ninguno fue digno de advertirle.—Chau Adam, te veo mañana. – Se despide igual que todos los días.—Antonella ¿Podemos hablar un momento? – Le pregunto.Duda un momento: Está bien.—Acompáñame al otro salón. – Le indico, no es bueno discutir esto en público.—¿Qu&ea
Antonella: Desde la operación Giancarlo a estado serio y extremadamente sobreprotector. No entiendo el motivo, mi madre dice que es por el embarazo sin embargo antes no estuvo así, sin olvidar esos obsequios que llegan a los bebes. Quiero reclamarles a los de la tienda y exigir saber quien los envía porque puede ser algún loco, Giancarlo no deja. Según él porque son tonterías sin importancia, lo peor es que sospecho que conoce al misterioso remitente. Supongo que no tendría que preocuparme pero me es molesto. Lo que ha sido más difícil en este tiempo es tener quieto a Giancarlo, es peor que niño chiquito. Desde la operación si no esta a mi lado saca loco a Adam para ver las cosechas. Al menos ya tomo de nuevo el interés en el trabajo porque Adam me conto que desde que me fui su único plan era como comunicarse conmigo y solucionar todo, después cuando se entero que iba a ser padre se leyó todos los libros sobre paternidad, cuidados en el
Giancarlo:Despierto y lo primero que busco con la mirada es a Antonella o a Adam.—Hasta que por fin despiertas. – Escucho una voz indeseable.—¿Qué haces aquí?— Mi tono es molesto.—No deberías alterarte luego de una operación, es riesgoso. – Por desgracia tiene razón.—¿Qué quieres? Hasta donde recuerdo usted y yo no tenemos ningún parentesco. – Le contesto.—Negar lo innegable. Mírate, eres igual a mi. – Me dice.Me rio: Yo no le quite su herencia a nadie, ni abandone a una mujer embarazada y menos a mi hijo. Tampoco soy un golpeador.—El enojo se ve en su rostro.—Son situaciones que ameritaron dichas acciones. – Se justifica.—No me interesa







