ANMELDENPor suerte el fuego aún se mantiene lejos de los cultivos pero si no conseguimos controlarlo, se va acabar todo y lo trabajado se va echar a perder, recuperarse de esa clase de perdida sería muy difícil, si antes el presupuesto se encontraba ajustado no quiero ni imaginar lo que sucedería porque no se cumplirían con los pedidos además de perderse una serie de clientes.
—Giancarlo—hijo, han iniciado con la evacuación— Me informa Adam.
—Ve con Nodal. – Le ordeno, es justo que este con su esposa e hijos.
—No lo puedo dejar solo… Es peligroso. Giancarlo—hijo. – Intenta disuadirme.
—Haz lo que te ordeno y que Antonella no sé ponga en peligro. – Insisto.
—Si Giancarlo Hijo. – Se resigna, no entiendo porque si quiera intenta darme la contra al final siempre pierde.
Las cosas comienzan a mejorar, grandes gotas de lluvia caen y el viento deja de soplar tan fuerte. Pronto el incendio será controlado, no será necesario que a la gente la tengan que evacuar. Me siento más aliviado por una parte sin embargo no estoy del todo calmado. No hay señales de Sebastían por ningún lado mucho menos de Chelsea ¿Les habrá sucedido algo? Quizá los narcos se han cobrado de una forma bastante severa los errores de él si es así me da mucha lastima a pesar de todo no era un mal sujeto.
Giovanni:
Han pasado cuatro días desde que Alexandra dio a luz a una pequeña niña que se encuentra en la incubadora y por otra parte ella está en cuidados intensivos con pronóstico reservado. Lo peor de todo es que no sé que hacer, intente contactar con su familia, fue inútil. Magnus no quiere saber nada con su hija mientras la madre de está se encuentra viviendo la vida loca en algún crucero. Ninguno de ellos quiere hacerse cargo de su nieta. Todavía tienen la frescura de decir que para eso soy el padre de esa niña.
Luego de realizar una prueba de paternidad en la que oculte por completo la identidad de ambos descubrí la gran mentira de Alexandra, la pequeña es hija de alguno de los amantes de ella que por cierto seis de ellos se encuentran presentes esperando hacerse una prueba de paternidad. Por suerte o desgracia no la pueden realizar mientras no lo autorice.
Ni siquiera sé si quiero que lo hagan, al destaparse la verdad me convertiré en el hazme reír si no lo soy ahora que debe estar en boca de todos el chisme que Alexandra tenía un montón de amantes mientras estaba conmigo. Lo tengo bien merecido, al engañar a Antonella. La acuse de infidelidad, de ser una mentirosa y que el niño que esperaba era de otro, cuando ella siempre fue honesta.
Tengo varias opciones en este momento, entre ellas desconectar a Alexandra del respirador que la tiene con vida, oficializar la duda que tengo sobre la paternidad de la niña. De esa forma la empresa no tendría ninguna pérdida saldría ganando, tal vez un pequeño porcentaje le darían a la pequeña además de tener un futuro incierto. No creo que alguno de esos hombres en verdad estén interesados en ella, los conozco. Reinaldo Cassalucci junto a sus cinco hermanos lo único que quieren es dejar en burla a la familia Coppola.
La otra decisión es que me divorcie, en ese caso la mitad de los bienes adquiridos pasarían a ser parte de Alexandra aunque peleando podría ser menos cantidad alegando infidelidad por parte de ella. La última es que la deje las cosas como están y acepte que esa niña es mía, le de mi apellido.
Ayer fui a verla es tan pequeña y frágil que hasta dudo que consiga sobrevivir pero a pesar de todo ella me vio con una mirada suplicante y tomo uno de mis dedos con su pequeña manito, es como si ella supiera lo que pasa y pidiera que no la deje, que no la abandone. Me rompió el corazón, no quiero dejarla pero tampoco me siento capacitado para cuidar solo de una bebé. Por el momento está internada, todos lo que necesita lo recibe aquí pero cuando le den el alta no voy a poder atenderla, ni si quiera sé preparar un biberón o cambiar un pañal.
No deseo desampararla pero tampoco dañarla mientras esté a mi cargo, si Antonella hubiese sido su madre las cosas serían muy distintas, ella la habría cuidado mimado y si le sucedía algo estoy seguro que podría contar con su familia. Porque en ese caso y en estos momentos su apoyo es nulo.
También que puedo esperar de un hombre como él. Cuando mi madre falleció lo único que hizo fue delegar mi cuidado a Augusto. Para las pocas ocasiones en las que podía contar con él fue cuando sacaba malas calificaciones a su parecer o me metía en algún problema, en esas circunstancias aparecía para reclamarme, castigarme y pegar. Cuando se cansó de estar solo se casó con Subaki en teoría para cuidarme pero su papel fue más de una socapadora en la que mientras no hablara de sus diversiones ella no me delataría. Cuando nos descubría tanto ella como yo recibíamos la ira de Inu Coppola. Fue un alivio ir a la universidad y escapar temporalmente de ese ambiente.
Por esa razón no sirve de mucho pedirle consejo a él sobre qué hacer, su respuesta me la imagino, desconecta a Alexandra y deshazte de la pequeña. Estoy tan desesperado y no tengo a nadie que me pueda ayudar a decidir a tomar la decisión correcta.
—Señor Giovanni, aquí está el café que me pidió. Le traje un sándwich de jamón y queso como le gusta.— Me sorprende Augusto.
—Gracias Augusto. – Tomo lo que trae. — ¿Esos siguen rondando la clínica?
—Ya se fueron señor aunque estuvieron exigiendo verlas a ambas. – Me informa.
—No sé qué hacer Augusto. –Me desahogo con él. – Lo más fácil es deshacerme del problema, no me complicaría la vida y hasta sería comprensible.
—¿Se refiere a desconectar a su esposa?— Me cuestiona.
—Los médicos dicen que las probabilidades son escasas y si lo consiguiera podría haber hasta daño irreversible o quede como un vegetal…— Le cuento. – Aunque puede que lo haga no soy quien para decidir aquello, no quiero hacerlo. – Me lamento.
Deje las cosas como están, no sería lo mejor. – Me recomienda.
—La niña es un dilema aparte Augusto. No sé qué hacer con ella. – Me lamento. – Deseo lo mejor para ella y no soy una buena opción.
—Puede pedir ayuda. – Me sugiere.
—¿A quién? Mi mejor amigo se alejó al enterarse lo de Antonella, junto a otros…. Los que quedaron fueron los de lo peor, simples interesados.— Le recuerdo.
—Podría pedirle ayuda a la señorita Antonella, si le cuenta la situación no creo que se oponga. – Me sugiere.
—Le hice mucho daño Adam, no querrá ni contestarme el teléfono… — Le contesto.
—Inténtelo. Todo esto puede ayudarlo a limar asperezas con ella, no volverá con usted pero conseguirá que al menos tengan una amistad. Ella conoce más de niños que usted.— Me aconseja.
—Lo pensare…— Le respondo. –No le cuentes nada al viejo o meterá sus narices donde no debe.
—Como ordene señor Giovanni. – Asiente y se retira.
—Antonella ¿Qué estarás haciendo en este momento? – Suspiro.
Antonella:Las cosas que me ha contado ese hombre han sido terribles, pero ahora comprendo las razones que tiene Giancarlo para sentirse así, Giovanni estaba tan sorprendido como yo, y yo, simplemente Sali de allí tan rápido como pude, no he logrado comunicarme con Giancarlo, tiene su celular apagado, seguramente esta demasiado ocupado con sus pendientes, y quizás es mejor que no le cuente nada de lo que he averiguado, aunque admito que me duele que me oculte una cosa así, realmente, no se ni que debo pensar al respecto, han pasado solo unas horas desde que me entere de la verdad y no se como debo sentirme o como debo reaccionar al respecto.Giancarlo:Me siento hecho una furia, tan es así que realmente no puedo ni me quiero controlar. Se demasiado bien de que se trata todo este repentino interés después de tantos años, y esos regalos supuestamente desinteres
Giancarlo:Antonella esta rara, es como si me escondiera algo y si intento preguntar me advierte que no está para interrogatorios. Lo único bueno de hoy que fuimos donde Michael para que nos diga que todo está bien y que en unos días los sentiremos. Porque lo del sexo de los gemelos vamos a dejarlo como para nuestro aniversario de relación, es decir al día siguiente de la vendimia, ella lo decidió sin consultarme, pero mejor no la contradije porque me vio con mirada asesina si protestaba.Al final me pidió quedarse en casa de su madre porque deseaba ponerse al día con ella tal vez hasta ir de compras. Me ha dejado de lado. Aprovechare para hacer una visita pendiente, una que espero que me de la paz que estoy buscando.Antonella:Hace tiempo que no venía a la casa de los Spencer, la última vez fue cuando Alondra me hizo queda
Hola mis lectores, quiero pedir una disculpa si no he subido actualizaciones, e estado ocupada con cuestiones familiares, a partir del lunes retomo la actualizacion para el final de esta hermosa historia, gracias por su paciencia. Espero puedan comprender que la situacion se fue de mis manos y por ello les ofreco una disculpa. Espero sus comentarios y esperen tambien una nueva historia que pronto estara disponible en la aplicacion, se que han preguntado pro las actualizaciones pero hasta hoy tuve tiempo de avisar, nuevamente espero comprension y amor, de verdad una gran disculpa por las molestias que esto genero, no era mi intencion fallarles. Yubel.
Adam:Antonella sale más temprano de lo habitual y también al irse, siempre se va antes que llegue Giancarlo. Estoy segura que ese par a discutido por algo lo peor es que ninguno de los dos se abre. Antes ella lo hacia pero desde lo sucedido con Teodora le cuesta confiar, no hay necesidad que lo diga sus acciones lo muestran. Tal vez ya no esta tan contenta aquí y quiere irse, después de aquello quien no. Todos conocíamos la historia entre Giancarlo y Teodora, ninguno fue digno de advertirle.—Chau Adam, te veo mañana. – Se despide igual que todos los días.—Antonella ¿Podemos hablar un momento? – Le pregunto.Duda un momento: Está bien.—Acompáñame al otro salón. – Le indico, no es bueno discutir esto en público.—¿Qu&ea
Antonella: Desde la operación Giancarlo a estado serio y extremadamente sobreprotector. No entiendo el motivo, mi madre dice que es por el embarazo sin embargo antes no estuvo así, sin olvidar esos obsequios que llegan a los bebes. Quiero reclamarles a los de la tienda y exigir saber quien los envía porque puede ser algún loco, Giancarlo no deja. Según él porque son tonterías sin importancia, lo peor es que sospecho que conoce al misterioso remitente. Supongo que no tendría que preocuparme pero me es molesto. Lo que ha sido más difícil en este tiempo es tener quieto a Giancarlo, es peor que niño chiquito. Desde la operación si no esta a mi lado saca loco a Adam para ver las cosechas. Al menos ya tomo de nuevo el interés en el trabajo porque Adam me conto que desde que me fui su único plan era como comunicarse conmigo y solucionar todo, después cuando se entero que iba a ser padre se leyó todos los libros sobre paternidad, cuidados en el
Giancarlo:Despierto y lo primero que busco con la mirada es a Antonella o a Adam.—Hasta que por fin despiertas. – Escucho una voz indeseable.—¿Qué haces aquí?— Mi tono es molesto.—No deberías alterarte luego de una operación, es riesgoso. – Por desgracia tiene razón.—¿Qué quieres? Hasta donde recuerdo usted y yo no tenemos ningún parentesco. – Le contesto.—Negar lo innegable. Mírate, eres igual a mi. – Me dice.Me rio: Yo no le quite su herencia a nadie, ni abandone a una mujer embarazada y menos a mi hijo. Tampoco soy un golpeador.—El enojo se ve en su rostro.—Son situaciones que ameritaron dichas acciones. – Se justifica.—No me interesa







