ANMELDENAntonella:
Desde que nos enteramos que la familia Madicci vendrá a pasar las fiestas en la hacienda, Giancarlo anda desaparecido, en si no son las palabras exactas. Él se despierta muy temprano para comenzar con todo, ver de qué color se van a pintar las habitaciones, cual tendré que ocupar mientras su familia este de visita porque ambos estuvimos de acuerdo que sería mal visto que durmamos juntos.
Otras de las reparaciones previstas son la revisión de tuberías y si fuera necesario el cambio de ellas. No debo olvidar la revisión de los muebles y camas. Lo que si me disgusto un poco fue el cambio que hicieron en el jardín. Había traído unos geranios muy bonitos y estos han sido cambiados por jazmines porque son los que le gustan a Teodora, incluso los colores han sido de acuerdo a los gustos de ella aunque eso no me desagrado al contrario son muy bonitos.
Cuando decidí relajarme un rato en las aguas termales junto a Oliver nos dimos con la sorpresa que también están en mantenimiento. No hay nada en ese lugar que no este en reparación parece un campo de batalla donde nuestro refugio en las tardes es la casa de Adam. Todo aquello es lo de menos porque comprendo que la casa necesita mantenimiento. Cuando llega la noche y acuesto a Oliver, Giancarlo aparece todo cansado sin ganas de nada, lo único que desea es dormir.
Entiendo la situación a la perfección pero en verdad necesito hablar con él, cada vez que lo intento su respuesta es mañana, al día siguiente es que está cansado o a veces acepta pero en menos de dos minutos esta roncando y que gano con eso, nada. Miro el calendario, esa fecha es dentro de dos días y hoy es mi último día para contarle todo. No creo que me juzgue, lo que más quiero es su comprensión al igual que su apoyo. Tal vez hasta me acompañe, sería agradable tener con quien compartir este momento.
Miro el reloj, son las 10 de la noche y este no aparece. Prendo la televisión, no hay nada interesante salvo las nuevas novelas turcas, no están tan malas puede que las vea más seguido. Termina la novela y son las 11:30 de la noche y ni señas de este hombre. Me coloco mis papuchas dispuesta a ir a buscarlo, como dice el dicho si la montaña no viene a ti tu ve a la montaña. Al abrir la puerta entra un somnoliento Giancarlo.
—Hola amor. –Me saluda adormilado con los ojos medio cerrados en si diría que están medio abiertos. Sin esperar respuesta se acuesta como está en la cama.
—Giancarlo. – Lo llamo pero no recibo repuesta salvo ronquidos, sigo zarandeándolo con el mismo resultado. Al final tendré que solucionar todo esto yo sola.
—Buenas noches. – Son mis palabras antes de dormir.
Hoy es siete de diciembre, él día transcurre normal, igual que los demás con un Giancarlo que desaparecía apenas sale sol. Aunque hoy fue algo diferente se despidió de mi con un beso, quise explicarle lo que haría hoy que necesitaba hablar con él de algo muy importante pero me dijo que después que lo haríamos en la noche, las mismas palabras con la diferencia que esta vez no habría nada en la noche.
Todo sigue igual en el trabajo con la diferencia que a la hora de salida me despedí de Oliver y le prometía volver al siguiente. Fui a buscarlo antes de partir pero no lo encontré había ido a comprar no sé que cosas y su celular no contestaba, lo único que deje fue un mensaje que saldría de viaje y volvía mañana en la tarde. Lo que pensaba hacer no demoraría mucho tiempo pero es muy importante hacerlo, espero que el señor Rodríguez haya cumplido su palabra.
Giancarlo:
Regrese muy tarde en la noche, tal vez si resistía lo suficiente podría escuchar aquello tan importante de lo que desea hablar Antonella. He sido injusto con ella pero quiero tener todo listo para cuando vengan mis tíos y Teodora además que también tener las cosas para cuando Antonella y yo nos casemos así tranquilamente podamos formar nuestra familia.
Al llegar todo está oscuro, los únicos en recibirme son nuestras mascotas, tal vez Antonella se fue acostar temprano seguro se molesto por no escucharla en estos días. Los regaños no interesaran cuando vea la cara de sorpresa al conocer las razones.
Voy a nuestra habitación pero no hay nadie, esta vacía como si nadie hubiera estado aquí. Reviso mi celular y encuentro un mensaje en el que me informa que viajara hoy para regresar mañana en la tarde, que no me preocupara que todo estaba bien y puso una carita sonriente.
Creo que eso es lo que deseaba decirme, no debería haber problemas. No pienso más, me acuesto cayendo rendido de inmediato. La mañana siguiente pase el resto del día con Oliver esperando a que regresara Antonella pero nada. Acosté al niño temprano, mire televisión hasta hable con Teodora para poder con lo de la boda casi era media noche cuando sentí el rechinar del portón grande. Todos fuimos a recibirla, no luce tan sorprendida de verme.
—Hola. – Suena tan apagada, se acerca, me abraza le correspondo para de ahí besarme y terminar. – No quiero preguntas, buenas noches.
Desde esa noche ella no vuelto a insistir con que desea hablar conmigo lo que si la noto es triste y un par de noches estuvo llorando en sus sueños en lo que entendí fue un por qué se fue. Todo inicio desde esa noche, sé que hay cosas que atormentan a Antonella y que la mayoría de eventos que tuvo con Giovanni me los ha contado.
No debo meditar demasiado, si la presiono será peor mejor esperare paciente a que sea ella que por voluntad propia quien desee contarme lo que ocurre aunque me esta desesperando. Voy a revisar el correo, están las típicas cuentas hasta llegar a un sobre de manila que llama mi atención, leo el remitente es una agencia de fotografía, tal vez es alguno de los presupuestos que solicite. Lo abro esperando encontrarme con una hoja bond con presupuestos pero no es eso, son fotografías fechadas el ocho de diciembre.
Las examino con detenimiento, todas son de Antonella, la primera es llegando a una casa bonita pero con la fachada descuidada, la siguiente es la de ella en un bonito jardín, la que sigue es en el mismo lugar pero aparece Giovanni, las siguientes están los dos hasta que hay una en la que él se acerca a ella que esta agachada mirando una pequeña planta, para de ahí estar abrazados. No quise seguir viendo y las coloco sobre el escritorio.
¿Qué significaba aquello? La fecha es la misma en que ella se fue y regreso muy tarde cuando dijo que lo haría en la tarde y sobre todo ¿Qué hacia con Giovanni? No debo pensar mal, al guardar las fotografías se me caen y veo una en la que entran a un restaurante, otra en la que están en un parque.
Al final hay una nota que dice “ Te lo advertí Giancarlo, espero que disfrutes el presente que te hizo tu padre” Arrugó la nota y meto todo de nuevo en el sobre, pensaba botarlo al cesto pero me arrepiento y lo introdujo al fondo de la gaveta.
Antonella:Las cosas que me ha contado ese hombre han sido terribles, pero ahora comprendo las razones que tiene Giancarlo para sentirse así, Giovanni estaba tan sorprendido como yo, y yo, simplemente Sali de allí tan rápido como pude, no he logrado comunicarme con Giancarlo, tiene su celular apagado, seguramente esta demasiado ocupado con sus pendientes, y quizás es mejor que no le cuente nada de lo que he averiguado, aunque admito que me duele que me oculte una cosa así, realmente, no se ni que debo pensar al respecto, han pasado solo unas horas desde que me entere de la verdad y no se como debo sentirme o como debo reaccionar al respecto.Giancarlo:Me siento hecho una furia, tan es así que realmente no puedo ni me quiero controlar. Se demasiado bien de que se trata todo este repentino interés después de tantos años, y esos regalos supuestamente desinteres
Giancarlo:Antonella esta rara, es como si me escondiera algo y si intento preguntar me advierte que no está para interrogatorios. Lo único bueno de hoy que fuimos donde Michael para que nos diga que todo está bien y que en unos días los sentiremos. Porque lo del sexo de los gemelos vamos a dejarlo como para nuestro aniversario de relación, es decir al día siguiente de la vendimia, ella lo decidió sin consultarme, pero mejor no la contradije porque me vio con mirada asesina si protestaba.Al final me pidió quedarse en casa de su madre porque deseaba ponerse al día con ella tal vez hasta ir de compras. Me ha dejado de lado. Aprovechare para hacer una visita pendiente, una que espero que me de la paz que estoy buscando.Antonella:Hace tiempo que no venía a la casa de los Spencer, la última vez fue cuando Alondra me hizo queda
Hola mis lectores, quiero pedir una disculpa si no he subido actualizaciones, e estado ocupada con cuestiones familiares, a partir del lunes retomo la actualizacion para el final de esta hermosa historia, gracias por su paciencia. Espero puedan comprender que la situacion se fue de mis manos y por ello les ofreco una disculpa. Espero sus comentarios y esperen tambien una nueva historia que pronto estara disponible en la aplicacion, se que han preguntado pro las actualizaciones pero hasta hoy tuve tiempo de avisar, nuevamente espero comprension y amor, de verdad una gran disculpa por las molestias que esto genero, no era mi intencion fallarles. Yubel.
Adam:Antonella sale más temprano de lo habitual y también al irse, siempre se va antes que llegue Giancarlo. Estoy segura que ese par a discutido por algo lo peor es que ninguno de los dos se abre. Antes ella lo hacia pero desde lo sucedido con Teodora le cuesta confiar, no hay necesidad que lo diga sus acciones lo muestran. Tal vez ya no esta tan contenta aquí y quiere irse, después de aquello quien no. Todos conocíamos la historia entre Giancarlo y Teodora, ninguno fue digno de advertirle.—Chau Adam, te veo mañana. – Se despide igual que todos los días.—Antonella ¿Podemos hablar un momento? – Le pregunto.Duda un momento: Está bien.—Acompáñame al otro salón. – Le indico, no es bueno discutir esto en público.—¿Qu&ea
Antonella: Desde la operación Giancarlo a estado serio y extremadamente sobreprotector. No entiendo el motivo, mi madre dice que es por el embarazo sin embargo antes no estuvo así, sin olvidar esos obsequios que llegan a los bebes. Quiero reclamarles a los de la tienda y exigir saber quien los envía porque puede ser algún loco, Giancarlo no deja. Según él porque son tonterías sin importancia, lo peor es que sospecho que conoce al misterioso remitente. Supongo que no tendría que preocuparme pero me es molesto. Lo que ha sido más difícil en este tiempo es tener quieto a Giancarlo, es peor que niño chiquito. Desde la operación si no esta a mi lado saca loco a Adam para ver las cosechas. Al menos ya tomo de nuevo el interés en el trabajo porque Adam me conto que desde que me fui su único plan era como comunicarse conmigo y solucionar todo, después cuando se entero que iba a ser padre se leyó todos los libros sobre paternidad, cuidados en el
Giancarlo:Despierto y lo primero que busco con la mirada es a Antonella o a Adam.—Hasta que por fin despiertas. – Escucho una voz indeseable.—¿Qué haces aquí?— Mi tono es molesto.—No deberías alterarte luego de una operación, es riesgoso. – Por desgracia tiene razón.—¿Qué quieres? Hasta donde recuerdo usted y yo no tenemos ningún parentesco. – Le contesto.—Negar lo innegable. Mírate, eres igual a mi. – Me dice.Me rio: Yo no le quite su herencia a nadie, ni abandone a una mujer embarazada y menos a mi hijo. Tampoco soy un golpeador.—El enojo se ve en su rostro.—Son situaciones que ameritaron dichas acciones. – Se justifica.—No me interesa







