Share

Capítulo 3

Author: Leslie g
last update publish date: 2026-07-30 06:18:37

La primera regla para sobrevivir a este juego era simple: mantener el control.

Sin embargo, sentada en el sofá de cuero de su despacho, con la muñeca recién vendada y el calor de sus dedos aún marcando mi piel, el control se me escurría entre las manos.

Nathaniel estaba sentado detrás de su escritorio. La oficina entera parecía girar a su alrededor. Tecleó algo en su ordenador y se quedó en silencio, con la mirada clavada en la pantalla. Tras unos segundos, un músculo de su mandíbula se tensó. Volvió a alzar la vista hacia mí, pero esta vez sus ojos grises eran dos bloques de hielo.

—Tengo una pregunta, Sra. Quinn —dijo, con una voz tan fría que congeló el aire del lugar—. ¿Por qué el perfil de la candidata que me envió mi director de Recursos Humanos tiene un nombre diferente, y por qué la mujer de la foto claramente no es usted?

Mi corazón dio un vuelco violento, pero obligué a mis músculos a no tensarse. Sabía que era una mentira estúpida y que tarde o temprano me atraparían, pero no esperaba que sucediera tan pronto.

—¿Y bien? —Nathaniel rodeó el escritorio—. ¿Quién es usted? ¿Y por qué pretendió ser ella?

Una verdad a medias era mi mejor arma. Me encogí en el sofá, adoptando la postura de una mujer acorralada. Forcé mis ojos para que se cristalizaran ligeramente.

—Mi nombre real es Scarlett Quinn —dije, con la voz temblorosa—. Usted me confundió con ella y no me atreví a decir nada porque... de verdad necesito este trabajo.

Me puse de pie, recortando la distancia entre los dos.

—Sr. Cole, por favor. Mi ex me dejó en la calle, me limpió las cuentas y me dejó con deudas que me es imposible pagar. Si no consigo un trabajo de verdad, lo perderé todo.

Lo miré directamente a los ojos, conteniendo la respiración.

—Sé que no debí haber mentido. Puedo traerle mi currículum real ahora mismo. No tengo años de experiencia, pero aprendo rápido y le prometo que nadie trabajará más duro por esta empresa que yo. Solo... por favor, déme una oportunidad. Una semana de prueba. Si cometo un solo error, me iré sin decir una palabra.

Nathaniel me observó en silencio. Sus ojos grises me escanearon el rostro, buscando un delator, analizando el temblor de mis manos. Parecía debatirse entre su estricta política de cero tolerancia y la desesperación pura que yo proyectaba.

Finalmente, dejó escapar un pesado suspiro.

—Una semana —dijo, con la voz áspera—. Un solo error, Scarlett, y está fuera.

Parte de ese alivio fue real. La adrenalina de haber estado a punto de perder el medio millón de dólares me invadió y, antes de que pudiera detenerme, di un paso al frente y lo rodeé con mis brazos.

—¡Gracias! En serio, gracias...

Duró un segundo. Un único y sofocante segundo de contacto físico que congeló el tiempo.

Mi pecho chocó contra el suyo, duro como una roca. Mis manos se presionaron contra la firmeza de su espalda, sintiendo el calor de su cuerpo irradiarse a través de la tela de su chaqueta.

Y entonces, lo sentí.

Nathaniel se quedó completamente rígido, pero no fue un rechazo inmediato. Hubo una fracción de segundo en la que se le entrecortó la respiración. Él también lo sintió: algo que ninguno de los dos esperaba.

Pero tan rápido como vino, desapareció.

Nathaniel me tomó firmemente por los hombros y me apartó, restableciendo al instante la distancia entre nosotros. Su expresión de hielo había vuelto, pero sus ojos se habían oscurecido ligeramente.

—Si va a trabajar conmigo, Sra. Quinn, debe evitar familiaridades innecesarias —dijo, con la voz tensa y afilada—. Esto es estrictamente profesional. Y exijo profesionalismo absoluto.

Bajé la mirada, fingiendo sumisión, pero por dentro sonreía. Lo miré de reojo, apreciando su figura ancha y musculosa, la tensión persistente en sus hombros y la intensidad de esos ojos grises que intentaban ocultar lo que fuera que le acababa de provocar.

«Esto va a ser muy divertido».

Le dediqué la expresión más dócil que pude fingir.

—Lo entiendo perfectamente, Sr. Cole —prometí, sin la menor intención de cumplirlo—. Le garantizo profesionalismo total.

Mientras caminaba de regreso a mi asiento, mi mirada se desvió hacia su mano apoyada en el escritorio. Ahí estaba: la alianza de platino en su anular izquierdo. Verla me provocó una punzada aguda en el pecho. Era el recordatorio físico de quién me estaba pagando. Y de cómo, según Claire, él afirmaba estar "felizmente casado" mientras ella planeaba arruinarlo. El hombre no solo era poderoso; parecía intocable.

Y yo iba a ser parte de su destrucción.

Dos horas más tarde, el acero frío del despacho de Nathaniel fue reemplazado por el calor sofocante del pequeño apartamento de mi mejor amiga.

—¿Medio millón de dólares? —Maya casi se ahoga con el vino. Me miró con los ojos como platos desde el otro lado de la barra de la cocina—. ¿Hablas en serio, Scarlett?

—Completamente en serio —dije, quitándome los tacones y dejándome caer en su sofá gastado—. Firmé el contrato. Claire Cole está desesperada y yo soy oficialmente la nueva asistente ejecutiva de su marido.

Maya sacudió la cabeza, con una mezcla de asombro y preocupación en el rostro. Caminó hacia mí y se sentó a mi lado, dejando la copa en la mesa de centro.

—No puedo creer que de verdad hayas conseguido el trabajo. ¿Cómo es él? Debe ser horrible para que una mujer quiera divorciarse de un millonario a toda costa.

Apoyé la cabeza contra el respaldo del sofá y cerré los ojos.

—No tienes idea —murmuré—. Mide más de un metro noventa, parece salido de una fantasía oscura y sus ojos podrían congelar el agua. Si no fuera un hombre de negocios, tranquilamente podría ser actor o modelo.

—Oh, no —dijo Maya, cambiando el tono al instante—. Scarlett. Mírame. Descríbemelo. Honestamente.

Suspiré, acomodándome en el sofá.

—Es... intenso. Callado. El tipo de hombre que domina una habitación sin decir una sola palabra. Es afilado, profesional, y cuando me tocó la muñeca para vendarla... o cuando nos abrazamos hoy... —dejé la frase en el aire, tragándome el resto.

Maya suspiró, sobándose las sienes.

—Es exactamente tu tipo.

—Eso no importa —insistí, incorporándome—. Es un trabajo. Necesito el dinero, Maya. Mi ex me limpió las cuentas; tengo cuatro dólares en el banco. No puedo darme el lujo de que me guste nadie.

—No hablo de que te guste, Scarlett. Hablo de que te enamores de un hombre que está completamente fuera de tu alcance y que, encima, está casado —dijo Maya, inclinándose hacia adelante—. Si Claire está tan desesperada por divorciarse y anular su acuerdo prenupcial, es por algo. Los multimillonarios no se hacen ricos siendo buenos chicos. Él es peligroso. Y esto nunca será real. Si descubre quién eres en realidad, estás acabada.

—Lo sé —dije suavemente.

—Tienes que prometérmelo —añadió, tomándome de la mano—. Cero sentimientos. Entras, consigues las pruebas de su infidelidad, cobras tu dinero y te sales. Él es un objetivo. Nada más.

Miré el vendaje de mi muñeca. Aún podía sentir el calor de su cuerpo cuando me sostuvo. Aún podía sentir la electricidad de ese abrazo que lo había descolocado por completo.

Era una trampa hermosa y dorada.

Pero yo era Scarlett Quinn. Yo era la que jugaba los juegos.

—Te lo prometo —le dije, sosteniéndole la mirada—. No voy a enamorarme de él.

Y mientras decía esas palabras, me hice una promesa en silencio. Me acercaría a Nathaniel Cole. Lo seduciría.

Pero jamás, bajo ninguna circunstancia, le abriría las puertas de mi corazón.

Continue to read this book for free
Scan code to download App
Comments (3)
goodnovel comment avatar
Rashel Rashelita
Masssssssssss
goodnovel comment avatar
Rashel Rashelita
Jajajajaja is dkd
goodnovel comment avatar
maría del mar
sé que no podrá cumplir esa promesa jajaja
VIEW ALL COMMENTS

Latest chapter

  • Contratada para seducir al frío CEO    Capitulo 126

    ClaireDaniel deslizó la mano entre las nuestras, todavía apoyadas sobre la sábana.—Voy a decir cosas que no te va a gustar escuchar —respondió—. Y probablemente me cueste mirarte mientras las digo. Pero no me acosté contigo pensando que esta mañana tenía que decidir si merecías quedarte.Sentí que la vergüenza me subía al rostro.—No era eso lo que…Me detuve. Había preguntado si seguiría queriéndome después de declarar. No podía fingir que esperaba una respuesta diferente de la que estaba dándome.Daniel me acarició los nudillos.—Tengo la cita mañana por la tarde —añadió—. Pedí hablar primero a solas. Necesito explicar también por qué me quedé callado.Levanté los ojos hacia él.Hasta ese momento había pensado en su declaración como algo que iba a ocurrirme a mí. Escucharlo hablar de su propia responsabilidad me hizo comprender cuánto había reducido su vida a las consecuencias que podía tener sobre la mía.—¿Te preocupa lo que puedan preguntarte? —dije.Daniel soltó mi mano para a

  • Contratada para seducir al frío CEO    Capítulo 125

    Daniel El padre de Claire esperó a que ella volviera a sentarse. Lo comprendí por la manera en que tomó su copa, convencido de que bastaban unos segundos de silencio para corregir aquella desobediencia. Yo también esperé, aunque por una razón distinta. Claire tenía el bolso en la mano y la mirada fija en él. No intenté conducirla hacia la puerta ni hacer más sencilla la decisión que acababa de tomar. —No vas a marcharte a mitad de una conversación —dijo su padre. Claire apretó la correa del bolso. —Ya dijiste lo que querías decir. Me miró entonces. —Vámonos, Daniel. La seguí hasta el vestíbulo. Detrás de nosotros escuché moverse una silla, pero su padre no vino a despedirnos. Claire no habló durante el trayecto al auto. Caminaba con la espalda demasiado recta y, cuando abrí la puerta, tardó un momento en entrar. Me senté al volante y esperé antes de encender el motor. —¿Quieres ir a tu casa? —pregunté. Ella se volvió hacia mí. —¿Podemos ir a la tuya? Asentí. Claire bajó

  • Contratada para seducir al frío CEO    Capitulo 124

    ClaireMi padre había confirmado por mensaje que nos esperaba a los dos. Sin embargo, cuando entramos al comedor, solo había dos lugares preparados.Daniel lo advirtió al mismo tiempo que yo. No dijo nada, pero su mano dejó de acariciarme la espalda.—Pensé que vendrían a revisar los documentos antes de comer —comentó mi padre, dejando el teléfono sobre la mesa.Me detuve junto a la silla.—Te dije que Daniel venía como invitado.Mi padre miró hacia él.—Entonces tendremos que añadir otro lugar.Daniel lo saludó y le ofreció la mano. Mi padre se la estrechó brevemente antes de pedir que trajeran más cubiertos.Mientras esperábamos, me acerqué a Daniel.—Lo siento —murmuré—. Sabía que ibas a venir. No entiendo por qué…Daniel me miró con una calma que me hizo dejar de justificarlo.—No tienes que explicarme la mesa —respondió en voz baja—. Me alegra que me hayas invitado.Su mano rozó la mía. Aquel gesto discreto me recordó la noche en su cocina, la presión de sus labios y lo difícil q

  • Contratada para seducir al frío CEO    Capitulo 123

    ScarlettNathaniel estaba de pie junto a la mesa cuando entré al restaurante. Lo vi antes de que él me encontrara entre las personas que esperaban junto a la recepción y aproveché aquellos segundos para observarlo sin disimulo.Había dejado la corbata en casa. La camisa abierta en el cuello parecía una decisión pequeña hasta que recordé cómo se sentía aquella piel bajo mis labios.Me acomodé el bolso y avancé.Nathaniel se volvió, y la expresión de su rostro me hizo olvidar el saludo que había preparado durante el trayecto.—Hola, Scarlett —dijo, acercándose.Apoyé una mano sobre su brazo para besarle la mejilla. Él inclinó la cabeza y sus labios rozaron mi piel apenas un instante. Me quedé demasiado cerca al apartarme.—Hola —respondí—. Espero que no hayas reservado también una sala para las preguntas.Nathaniel sonrió.—La mesa me pareció suficiente.Me acompañó hasta ella. El lugar tenía iluminación cálida y conversaciones que nos permitían hablar sin sentir que cualquier silencio

  • Contratada para seducir al frío CEO    Capitulo 122

    NathanielScarlett me envió una fotografía de su almuerzo mientras yo revisaba las condiciones de un contrato.«Esto cuesta doce dólares. Necesito saber si la servilleta es comestible».Amplié la imagen. Había dos trozos de pollo, algunas hojas verdes y suficiente espacio vacío para justificar su indignación.«Pregúntales cuánto cuesta la otra mitad».Su respuesta llegó cuando mi asistente entraba con unos documentos.«No te burles. Tengo hambre y una reputación que me impide lamer el recipiente».Me reí antes de poder evitarlo. Mi asistente se detuvo junto al escritorio y yo recibí los papeles con una seriedad que ya no convencía a nadie.Durante los días anteriores, hablar con Scarlett había vuelto a formar parte de mi vida. La llamé al día siguiente de aquella primera conversación, a la hora que acordamos. El cliente todavía no había decidido y ella estaba intentando no revisar el correo mientras desayunaba.Dos días después aceptó comenzar con menos cuentas. Rebecca y el equipo aj

  • Contratada para seducir al frío CEO    Capítulo 121

    DanielClaire llamó cuando estaba terminando de leer una propuesta de trabajo. Dejé el documento abierto sobre la mesa y observé su nombre en la pantalla, con aquella mezcla de alegría y cautela que todavía no conseguía separar.—¿Puedes verme? —preguntó apenas atendí.Me recosté en la silla.—¿Qué pasó?—Discutí con mi padre —respondió. Después guardó silencio unos segundos—. No quiero quedarme aquí.Miré la hora. Había comprado comida para preparar algo sencillo y pasar la noche revisando las condiciones del nuevo puesto. Antes habría abandonado ambas cosas sin pensarlo.—Puedes venir —le dije—. Estoy preparando la cena.—Llegaré en veinte minutos.Cuando abrí la puerta, Claire seguía vestida como si acabara de salir de una reunión. El maquillaje permanecía intacto, pero había una marca rojiza junto a su muñeca, donde se había apretado la correa del bolso.Entró y se detuvo al descubrir los papeles sobre la mesa.—¿Estás ocupado? —preguntó.—Estaba revisando una oferta.Claire dejó

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status