تسجيل الدخولPAOLANunca había escuchado tantos disparos en mi vida. Sabía que despues de esto quedaría prácticamente sorda.El sonido parecía venir de todas partes al mismo tiempo. Vidrios rompiéndose, hombres gritando órdenes, pasos corriendo por el mármol de la mansión. Estaba en el medio de un huracán.El jardín que minutos antes estaba tranquilo ahora era un campo de guerra....destrozos por doquier.Y la paz reducida a destrucción.Lorenzo me empujó hacia la puerta trasera de la casa. Eso de ordenarme me estaba sacando de quicio...no tenia ni idea de cómo podríamos salir de ahí vivos.—Entra.—¡No me empujes! Déjame....—Paola....avanza o te juro que....Su voz fue baja. Peligrosa.No gritada. Pero sabía que hablaba en serio.Lo suficiente como para congelarme.—Esto no es una discusión, maldita sea.Otro disparo explotó cerca de nosotros.Entré, no tenía tantas opciones más que seguirlo.El interior de la mansión estaba lleno de movimiento. Hombres armados corrían por los pasillos mientras ot
PAOLAHay una diferencia entre tener miedo…y comprender que estás atrapada en un mundo donde el miedo es lo normal. Nunca me creí valiente exactamente , pero si entendía que la única manera de salir de aquí era no enganchándome emocionalmente, con nada.No pude dormir después de lo que vi. Lo asesinó...allí...sin más.La imagen del hombre cayendo al suelo seguía repitiéndose en mi cabeza como una película que alguien había decidido reproducir en bucle. No olvidaría esto, nunca. Quedaría marcada para siempre en una historia en la que no quería aparecer.El disparo.El silencio.La mirada fría de Lorenzo, hacía tiempo que se había apagado, esa era la única explicación.Cerré los ojos, intentando calmar mi respiración. Analizarlo a él, era perder el tiempo.Su psicología no debía ser de mi interés, solo para tomar ventaja.Lo demás estaba en manos de Dios.Pero era inútil, cuando se tenía el tiempo libre y se era prisionero, se pensaba siempre, hasta la más mínima cosa.La mansión estaba
PAOLAHay momentos en los que entiendes que tu vida ha cruzado una línea invisible. Nunca pensé que le iba a ganar a un mafioso, o mucho menos, pero pensé que tenía algo para negociar.Una carta a favor ya que no todo podía ser tan malo; evidentemente, no había visto la verdadera oscuridad en esa casa, en él.No había otra manera de volver el tiempo atrás...no podía simplemente no ir a esa fiesta, eso ya estaba cocinado.Luego, llegó ese momento, una noche, en la casa de Lorenzo De Luca.Todo empezó con un grito, con ruidos de dolor ..angustia.No era un grito cualquiera. Era el tipo de grito que te eriza la piel incluso antes de que tu mente procese lo que estás escuchando. Un sonido crudo, desesperado, lleno de miedo.Me despertó de golpe,me incorporé en la cama con el corazón acelerado. Solía tener pesadillas, pero esto era distinto, real.Al principio pensé que lo había imaginado, era un deseo.Pero entonces volvió a escucharse, fuerte y más cerca todavía.Salí de la habitación cas
PAOLAEl silencio se instaló entre nosotros.Un silencio extraño.No respondí, no estaba en condiciones de hacerlo, no me esperaba todo aquello.Realmente era un fanático de esas historias y buscaba generar algo en mi que no estaba adispuesta a aceptar.Intenté pasar a su lado para salir de la biblioteca, una reacción atípica porque creo que no tenía permiso de irme; aun así, lo intenté por los nervios de sentirme sofocada tras el momento.Pero cuando di un paso…Lorenzo movió la mano y apoyó el brazo contra la estantería.Bloqueando el paso, sin dejar de mirarme fijamente, sin sonreír o hacer gesto que lo delatara. El terror me invadió.—¿A dónde vas?… —dijo confundido.—A cualquier lugar que no sea aquí...—opte por decir la verdad.—Esta es mi casa.—replicó con burla.—Exactamente.—dije queriendo sonar...normal.Su mirada se volvió más oscura.—Todavía no entiendes tu situación, ¿verdad?—La entiendo perfectamente... La dejaste muy en claro ayer.—¿Sí?—Estoy aquí porque mi exnovio e
PAOLADormí poco, me era imposible dejarme ir cuando estaba en un calabozo.Esperaba de un momento a otro la guillotina.O tal vez no dormí en absoluto, vi ingresar la luz del amanecer entre las cortinas de seda de mi prisión. La caja de cristal perfecta.La habitación era enorme. Una cama demasiado grande para una sola persona, sábanas de seda, ventanales que daban a un jardín oscuro iluminado por luces suaves. Estatuas por doquier. El lugar era muy similar a un museo antiguo.Era una habitación digna de una reina, para cualquier mujer hubiese sido un sueño despertar allí. Pero para mí, dadas las circunstancias, era el recordatorio de que estaba en el infierno.Se sentía como una jaula de castigo, con las trampas lujosas adecuadas.Pasé gran parte de la noche mirando el techo, intentando entender cómo mi vida había llegado a este punto. Cuál había sido mi responsabilidad en todo. Me hundí en la posibilidad de que las cosas pasan aleatoriamente, sin ningún tipo de coincidencia; podría
Uno de los hombres a su lado murmuró algo en italiano. Sabía que me estaba pasando, pero a esta altura mi mente me repetía que no había opciones, ¿Me traía a su casa para dejarme vivir? Era poco probable.Pero Lorenzo levantó la mano, silenciándolo. Con sus ojos fijos marcando sus ordenes en su gente.Luego dio otro paso hacia mí.Ahora estaba demasiado cerca. Sentía su respiracion, su aliento a cigarrillos.Podía sentir también el aroma suave de su colonia y algo más… algo oscuro, peligroso. Un escalofrío me recorrió, aunque puede disimularlo...un poco.—Ten cuidado con lo que dices en mi casa—dijo tomando mi rostro con suavidad, pero aún asi marcando que él era el peligro alli.—¿Por qué? —respondí—. ¿Vas a matarme? ...No imagino otro escenario...no soy tonta.El silencio cayó sobre la habitación.Durante un segundo pensé que había ido demasiado lejos, si había una posibilidad de vivir ya la había arruinado.Pero entonces Lorenzo sonrió.No era una sonrisa amable... Era de esas estr







