Share

Capítulo 1119

Author: Ámbar O.
—Creí que no vendrías.

Alexis avanzó hacia Vanessa contra el viento mientras sujetaba a Natalia por la parte posterior del cuello de su vestido. El cabello largo de Natalia se agitaba y le cubría la cara, lo que impedía verla bien.

—Vane, sálvame...

Tras pedir ayuda con voz asustada, Natalia intentó correr hacia Vanessa, pero Alexis no la soltó. Por más que forcejeó, no logró liberarse, mientras Vanessa permanecía tranquila.

Al escuchar aquel apelativo tan familiar, le molestó que Natalia la lla
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • El Arquitecto De Mi Refugio   Capítulo 1120

    —Nunca imaginé que llegaríamos a esto. Antes confiabas en mí y dependías de mí más que de nadie.Vanessa detestaba escuchar esas cosas, sobre todo de su boca.—Ahórrate esas palabras de amor fingido. Si a ti no te da vergüenza, a mí me da vergüenza ajena.Consultó la hora en su reloj.—Te quedan tres minutos.El pasaje de barco ondeaba al viento, pero ella lo sujetaba con firmeza entre los dedos. Alexis sonrió y comentó:—Así es. No fui yo quien te salvó, ni tampoco Emilio.Al escuchar las palabras que el viento le traía, Vanessa alzó las cejas, todavía con cierta esperanza.—¿Quién fue?Alexis empezó a acercarse a Vanessa, pero apenas había dado un par de pasos cuando los guardaespaldas lo detuvieron.—¡Alto!—¿Tanto miedo me tienen? Vanessa, ¿crees que te haría daño? —Alexis abrió las manos con resignación.Había llegado solo y sin ayuda, así que Vanessa no estaba preocupada.—Déjenlo pasar. —Levantó una mano para indicárselo.Daniel miró a Vanessa en silencio. Alexis se rio y avanzó

  • El Arquitecto De Mi Refugio   Capítulo 1119

    —Creí que no vendrías.Alexis avanzó hacia Vanessa contra el viento mientras sujetaba a Natalia por la parte posterior del cuello de su vestido. El cabello largo de Natalia se agitaba y le cubría la cara, lo que impedía verla bien.—Vane, sálvame...Tras pedir ayuda con voz asustada, Natalia intentó correr hacia Vanessa, pero Alexis no la soltó. Por más que forcejeó, no logró liberarse, mientras Vanessa permanecía tranquila.Al escuchar aquel apelativo tan familiar, le molestó que Natalia la llamara Vane, porque su relación no justificaba tanta familiaridad.—Alexis, esta es tu última oportunidad —le advirtió Vanessa con calma.Alexis levantó la mano para mirar su reloj con una sonrisa satisfecha, ya que todo debía de estar casi listo.—¿Y lo que me prometiste?—Primero suéltala.Vanessa sacó un pasaje de barco y lo sostuvo entre los dedos mientras entrecerraba los ojos contra el viento.—¡Y también quiero saber la verdad!Su tono era tranquilo, pero no admitía oposición.—Está bien, l

  • El Arquitecto De Mi Refugio   Capítulo 1118

    Además de haber acordado verse dos días después, había que darle una sorpresa en el muelle de Cartaluz, situado en el extremo oeste de la ciudad, en una zona muy apartada por la que, salvo los grandes camiones de carga, casi nunca pasaba nadie.Daniel iba en el asiento del copiloto y se volteó hacia Vanessa, que estaba en el asiento trasero:—Señorita, ya está todo listo.—¿Cuánto falta para llegar? —preguntó Vanessa con calma después de asentir.—Menos de quince minutos —respondió Daniel después de mirar la pantalla del navegador del auto.—Cuando lleguemos, sigan mis órdenes.Así se lo ordenó Vanessa.—Entendido. —Daniel asintió.En ese momento sonó el celular de Vanessa.—Amor, estoy de compras y vi dos collares de la nueva colección que te quedarían perfectos. ¿Tienes tiempo? Ven a probártelos —dijo Bianca cuando la llamó.Vanessa la escuchó con paciencia hasta que terminó de hablar; incluso por teléfono se notaba que Bianca estaba de buen ánimo, muy contenta.—Estoy ocupada con al

  • El Arquitecto De Mi Refugio   Capítulo 1117

    Poco después de que Vanessa colgara, Rafael regresó.No sabía que Rafael ya estaba al tanto de la desaparición de Natalia, así que le contó lo ocurrido, incluida la llamada con Alexis.—Así que Natalia está en sus manos. —La expresión de Rafael dejó ver que todo encajaba.—¿Ya sabías que Natalia había desaparecido? —preguntó Vanessa, sorprendida.—Siempre estoy pendiente de lo que te pasa. —Rafael le apretó con cariño la punta de la nariz.No temía que Vanessa lo considerara una forma de vigilarla porque a ella no se le ocurrió tal cosa. Al contrario, se sintió muy segura.—Así es. Quiere verme para negociar. Pretende usar a Natalia y la información sobre quien me salvó la vida hace diez años a cambio de que lo ayude a salir de Cartaluz.Rafael la miró con ternura. Quería saber qué pensaba ella y le preguntó:—¿Qué piensas hacer?Vanessa no se apresuró a responder, sino que le devolvió la pregunta:—¿Tú qué quisieras que hiciera?—Eso depende de si quieres saber quién te salvó la vida,

  • El Arquitecto De Mi Refugio   Capítulo 1116

    Alexis se quedó sin palabras ante el reproche de Vanessa, quien siguió acorralándolo:—Alexis, Emilio no fue quien me salvó la vida, ¿verdad?—Si tanto amas a Rafael, ¿por qué insistes en saber quién te salvó? —preguntó Alexis entre dientes.—Alguien tan insensible como tú no podría entenderlo.Vanessa recordó todo lo ocurrido, pero ya no sentía nada al evocarlo. No había olvidado su objetivo.—Ya que Natalia perdió la memoria y no recuerda nada, te encargarás de cuidarla de ahora en adelante, Alexis. También eres su amante.Cuando Vanessa se dispuso a colgar, Alexis se dio cuenta y se apresuró a detenerla:—Espera. Lo admito. Emilio no fue quien te salvó la vida.Vanessa se detuvo antes de colgar y rio con sarcasmo:—No me sorprende. Ni tú ni Yolanda dicen una sola verdad.Alexis quedó confundido unos segundos, aunque tampoco le extrañaba que Vanessa hubiera sospechado de Emilio todo ese tiempo. La garganta se le movió varias veces mientras preparaba lo que iba a decir:—Si acogiste a

  • El Arquitecto De Mi Refugio   Capítulo 1115

    Con las pupilas dilatadas y el miedo reflejado en la mirada, Natalia gimió y negó enérgicamente con la cabeza:—No recuerdo nada. Déjame en paz, por favor...—¿Qué quieres? Le pediré a Vane que te lo dé.Alexis la sujetó por la nuca y le examinó la cara con detenimiento.—¿Vane? Qué interesante... —Parecía capaz de ver a través de ella.Natalia temblaba. Gruesas lágrimas rodaban sin cesar por sus mejillas y resbalaban por el dorso de la mano de Alexis.Eran frías y suaves como la seda, pero Alexis la miró con crueldad, la apartó de un empujón, tomó el celular de Natalia, lo encendió y llamó a Vanessa.—¿Natalia? —La voz de Vanessa sonó cautelosa al otro lado de la línea.—Soy yo.Alexis sonrió. Bajo la luz tenue, su mirada se tornó aún más enigmática. Al escucharlo hablar con frialdad a través del celular, el corazón de Vanessa se aceleró y su expresión tranquila se entristeció.—Alexis, tal como sospechaba, eres tú.—Parece que todavía me amas mucho. Hasta reconociste mi voz. —Alexis

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status