Share

Capitulo 7

last update publish date: 2026-08-19 06:28:42

Nikolai sintió una sacudida interna. La Zona B del puerto era precisamente la terminal privada que él utilizaba para mover sus cargamentos de alta seguridad y los suministros de su propia corporación. Si la familia materna de Chae-yeong estaba metiendo las manos en esa zona, no solo estaban atentando contra la herencia de la chica... estaban interfiriendo directamente con las operaciones secretas de su propio imperio logístico.

El "matrimonio falso" acababa de dejar de ser un simple lío cómico provocado por una abuela astuta.

De pronto, un golpe seco en la puerta principal de la mansión resonó en el primer piso, seguido por el sonido de voces alteradas en el recibidor.

Nikolai se puso de pie al instante, moviéndose hacia la puerta con la fluidez de un depredador que detecta una amenaza.

—Quédate aquí —le ordenó a Chae-yeong con un tono tan dominante y frío que la chica no se atrevió a discutir.

Nikolai abrió la puerta de la habitación justo a tiempo para escuchar la voz arrogante de Han Seung-hyun resonando desde las escaleras del primer piso.

—¡Abran paso! —gritaba Seung-hyun abajo—. Venimos con una orden de inspección preventiva de la junta. Traigo al detective privado de la familia. ¡Queremos ver las pertenencias de ese famoso "esposo chofer" ahora mismo!

Nikolai no dudó ni un segundo. Regresó al interior de la habitación con pasos rápidos pero silenciosos, agarró su bolso de lona militar del sofá y lo lanzó debajo de la cama King size, empujándolo lo suficiente para que quedara oculto tras los faldones de la colcha.

—¿Qué ocurre? —preguntó Chae-yeong, intentando ponerse de pie con dificultad.

—Tu primo vino a jugar a los detectives —respondió Nikolai con voz helada—. Trae a un sabueso privado. Quieren revisar mis cosas para encontrar algo que me vincule a un fraude o para demostrar que esto es un montaje.

Chae-yeong palideció.

—Si revisan tu bolso y encuentran algo sospechoso...

—En ese bolso solo hay ropa usada, una linterna pesada y herramientas de trabajo. Nada que me comprometa —dijo Nikolai, arreglándose el cuello de la camisa—. Pero si ven que solo tengo tres mudas de ropa en una maleta de lona, sabrán que acabo de mudarme hace cinco minutos y que esto es una farsa.

Antes de que Chae-yeong pudiera sugerir algo, la puerta de la habitación se abrió de golpe.

Han Seung-hyun entró como si fuera el dueño del lugar, vestido con un traje ostentoso y con una sonrisa llena de suficiencia. A su lado venía un hombre de mediana edad con abrigo oscuro, libreta en mano y mirada inquisitiva: el detective privado. Dos guardias de seguridad de la corporación se quedaron custodiando el pasillo.

—Vaya, qué conmovedora escena conyugal —se burló Seung-hyun, mirando a la pareja—. Lamento interrumpir la luna de miel, prima, pero la junta directiva no está satisfecha con esa hoja de papel que entregó la abuela. El señor Park, nuestro investigador, necesita validar la autenticidad de la cohabitación.

—Seung-hyun, estás cruzando la línea —intervino Chae-yeong, dando un paso al frente con el rostro lleno de indignación—. Esta es la casa de mi abuela y mi habitación privada. No tienes ningún derecho de irrumpir así.

—Tengo todo el derecho como miembro del comité de auditoría, querida —respondió Seung-hyun con desprecio, haciendo un gesto al detective—. Revisa el armario. Mira si hay pertenencias masculinas reales o si solo trajeron a este tipo para la foto.

El detective avanzó hacia el armario principal.

Nikolai se cruzó de brazos, apoyando el hombro contra el marco de la puerta del baño, observando al investigador con una calma aterradora.

El detective abrió las puertas del enorme armario de caoba. Para sorpresa de Seung-hyun, en el lado derecho del guardarropa colgaban tres chaquetas de cuero pesadas, varios pantalones de trabajo, camisas oscuras perfectamente alineadas y dos pares de botas en el piso. En la mesa de noche, junto a los remedios de Chae-yeong, descansaba un reloj de pulsera resistente y una billetera de cuero gastado.

La abuela Park había preparado la habitación horas antes de que ellos llegaran. La anciana no dejaba ningún cabo suelto.

—Todo parece estar en orden con el guardarropa, señor Han —informó el detective, anotando en su libreta.

La sonrisa de Seung-hyun se borró instantáneamente. Apretó los dientes y comenzó a caminar por la habitación, buscando desesperadamente una falla. Sus ojos cayeron sobre el sofá de terciopelo verde, que todavía tenía las dos cobijas dobladas encima.

—¿Y esto qué es? —preguntó Seung-hyun, señalando el sofá con un tono triunfante—. ¿Tu flamante esposo duerme en el sofá? ¿Acaso no consumaron el matrimonio? ¡Lo sabía! ¡Esto es una mentira!

Chae-yeong se quedó helada sin saber qué responder, pero Nikolai dio un paso al frente, rompiendo el espacio personal de Seung-hyun. La diferencia de estatura y corpulencia hizo que el joven ejecutivo echara la cabeza hacia atrás para sostenerle la mirada.

—Tu prima tiene un brazo fracturado y tres costillas fisuradas por el "accidente" que sufrió en tu terminal —dijo Nikolai con una voz profunda, baja y cargada de una amenaza implícita que erizó los vellos del cuello del detective privado—. Duermo en el sofá porque no voy a incomodarla mientras se recupera de los golpes que unos cobardes le dieron en la oscuridad. ¿Tienes algún problema con que cuide a mi esposa?

Seung-hyun tragó saliva, sintiendo la presión física de Nikolai sobre él. Dio un leve paso hacia atrás.

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • El Contrato de Matrimonio con el Magnate   Capitulo 151

    Desde el altavoz, la voz del abogado sonó firme en medio del ruido de las sirenas de la patrulla marítima.—Estamos entrando a la Zona Franca con la policía aduanera en este instante, señora Yoon. El apoderado suizo no podrá soltar las amarras sin la firma de inspección física de los maletines.Chae-yeong miró la pantalla mientras las luces de las patrullas marítimas de la policía se aproximaban por el canal de navegación para cercar la proa del yate. La batalla corporativa había salido de los rascacielos para golpear en las aguas de la Zona Franca, y la red de contención sobre Caelum volvía a cerrarse sobre el mapa.El destello azul y rojo de las patrulleras de la policía marítima cortaba la bruma salobre de la bahía. En la pantalla holográfica del subsuelo tres, las imágenes térmicas del dron mostraban el caos en la cubierta del yate: tres hombres de la seguridad privada de Caelum intentaban soltar desesperadamente las amarras pesadas a mano, pero la falta de energía en los cabresta

  • El Contrato de Matrimonio con el Magnate   Capitulo 150

    —¿Qué información pueden llevar si el servidor maestro de Aura está encriptado en nuestro subsuelo? —preguntó el hermano de Chae-yeong.—No llevan el código fuente ejecutable —dijo Chae-yeong, deteniéndose ante el ascensor privado—. Llevan los planos físicos de los semiconductores de primera generación y los registros médicos de mi padre. Las pruebas de la patología inducida que Caelum diseñó hace tres años para forzar la sucesión corporativa.El impacto de las palabras de Chae-yeong dejó helado a su hermano.—¿Ellos... ellos le causaron la enfermedad a papá? —susurró el joven, sintiendo cómo los nudillos se le ponían blancos al apretar la tableta.—Él no solo entregaba balances —explicó Chae-yeong con una voz dolorosamente calmada—. En la caja fuerte de la oficina del puerto, mi esposo guardaba las muestras biológicas y los informes de toxicología de la clínica que nunca llegaron al expediente judicial. Eran la última garantía que Caelum exigió para certificar que el fundador no volv

  • El Contrato de Matrimonio con el Magnate   Capitulo 149

    En las pantallas del muro norte, el indicador bursátil del Consorcio Yoon cobró vida. En los primeros tres segundos de operaciones, la combinación de la inyección de capital del fondo de rescate patriótico y la noticia de que la arquitectura de Aura permanecía blindada desató un alud de órdenes de compra. La curva del valor por acción, que ayer caía en picado, rebotó un catorce por ciento en la primera ronda de emparejamiento.Un suspiro colectivo de alivio recorrió a los directores independientes, pero Chae-yeong no permitió que la atmósfera se relajara un solo segundo.—Registren el inicio de la sesión extraordinaria —ordenó Chae-yeong, con una voz serena y fría que cortó de golpe los murmullos de la sala—. Primer punto del día: revocación inmediata de todos los poderes de firma, representación y disposición de fondos otorgados al anterior director ejecutivo y a sus apoderados en las filiales de Singapur, Caimán y Zúrich.Ninguno de los consejeros se atrevió a levantar la mano para

  • El Contrato de Matrimonio con el Magnate   Capitulo 148

    Cuatro patrullas del Ministerio Público cruzaron sus parachoques frente a las camionetas de Vanguard-Security. De la unidad de cabeza bajó el fiscal especial con la carpeta roja bajo el brazo, flanqueado por tres oficiales armados que desplegaron las órdenes de aprehensión de inmediato.—¡Nadie se mueva! —ordenó el fiscal, con la voz amplificada por un megáfono—. ¡Agentes de la firma privada, mantengan las manos alejadas de sus fundas o serán considerados combatientes hostiles en un proceso de evasión!Los dos mercenarios miraron hacia la helisuperficie inutilizada, luego hacia la batería de patrullas que los encañonaba y, finalmente, hacia él. Sin pronunciar una sola palabra, levantaron despacio los brazos y retrocedieron dos pasos, desvinculándose de la maniobra de extracción antes de ser arrestados junto a su cliente.Él se quedó solo en el centro del carril, frente a la puerta abierta de la ambulancia. La brisa helada de la mañana agitaba su chaqueta mientras contemplaba las luces

  • El Contrato de Matrimonio con el Magnate   capitulo 147

    —Llegarán tarde si no bloqueamos el helipuerto —intervino Chae-yeong, tomando el micrófono del vehículo—. Hermano, ¿cuál es la posición de nuestro equipo de mantenimiento?Su hermano, revisando la señal satelital en su tableta, marcó tres puntos amarillos en el mapa digital.—Llegaron hace dos minutos a la puerta oeste, Chae-yeong. Desplegaron las furgonetas de servicio e instalaron los conos de aislamiento alegando una fuga de hidrógeno en la estación de suministro del helipuerto. El personal de la guardia militar está discutiendo con ellos en la barrera, pero el protocolo de seguridad biológica y de gases los obliga a mantener el perímetro cerrado hasta que llegue la inspección civil.—Eso les dará diez minutos —dijo ella, con los ojos fijos en el cronómetro del tablero: ocho horas con cuarenta y dos minutos—. Mantengan el bloqueo cueste lo que cueste.A menos de doscientos metros de la entrada principal del complejo hospitalario, la SUV de Chae-yeong redujo la velocidad. A través d

  • El Contrato de Matrimonio con el Magnate   Capitulo 146

    —¡Señora Yoon! —gritó un periodista de la sección económica de un diario internacional desde la segunda fila—. ¿Qué responde a la solicitud de embargo presentada por el Grupo Caelum en Zúrich? ¿Y cuál es la situación legal de su esposo tras la orden de aprehensión de la fiscalía?Chae-yeong no rehuyó la pregunta. Se inclinó levemente hacia el micrófono.—El Grupo Caelum responderá ante la justicia de este país por su participación en la tentativa de desfalco y sabotaje industrial contra esta firma. Respecto a mi esposo, su situación está bajo la jurisdicción exclusiva del Ministerio Público y de los tribunales penales. El Consorcio Yoon no es una persona; es una institución, y su dirección ha vuelto a las manos de sus verdaderos fundadores. Muchas gracias.Sin conceder espacio para una sola pregunta más, Chae-yeong dio media vuelta. Los fotógrafos se atropellaron contra la barrera de seguridad mientras ella, flanqueada por su hermano y el doctor Kang, cruzaba la puerta de cristal que

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status