Share

Capítulo 214

Author: Kurumi Cuerva
De inmediato me sentí bastante incómodo.

Renata me estaba pidiendo que la acompañara al parque de diversiones delante de Daniela y Beatriz.

Se viera por donde se viera, aquella propuesta no parecía muy apropiada.

Me rasqué la cabeza.

—Mejor no. En la mañana voy a quedarme en casa a lavar la ropa.

Por la tarde todavía tenía que ir a trabajar a Los Pelones del Centro.

Por las mañanas casi no había clientes, así que tampoco había mucho que hacer.

El lugar comenzaba a llenarse por la tarde y, sobr
Patuloy na basahin ang aklat na ito nang libre
I-scan ang code upang i-download ang App
Locked Chapter

Pinakabagong kabanata

  • El perfume de la belleza   Capítulo 215

    Nunca imaginé que Renata fuera a hacerme una pregunta tan íntima de repente.Quizá, como no había nadie más en el carro, se había vuelto mucho más atrevida y hasta se animaba a hablar de esas cosas sin rodeos.¿Cuánto tiempo llevaba sin tener intimidad con Daniela?¿Por qué alguien en la posición de Renata me preguntaría algo tan privado?Desde la última vez, los dos habíamos mantenido cierta distancia.En teoría, yo era su cuñado y ella mi cuñada. Ninguno de los dos había intentado volver a cruzar aquella línea.No esperaba que sacara el tema justo ese día.Sentí que el rostro me ardía y no supe cómo responder.¿Qué quería decir con que Daniela y yo no habíamos tenido intimidad en los últimos días?Daniela y yo nunca habíamos llegado a acostarnos de verdad.Aunque, pensándolo bien, tampoco podía decirse que jamás hubiera ocurrido nada entre nosotros.No sabía si todo lo que habíamos hecho antes contaba, aunque nunca hubiéramos llegado hasta el final.Tosí un par de veces.—¿Qué tonte

  • El perfume de la belleza   Capítulo 214

    De inmediato me sentí bastante incómodo. Renata me estaba pidiendo que la acompañara al parque de diversiones delante de Daniela y Beatriz.Se viera por donde se viera, aquella propuesta no parecía muy apropiada.Me rasqué la cabeza.—Mejor no. En la mañana voy a quedarme en casa a lavar la ropa.Por la tarde todavía tenía que ir a trabajar a Los Pelones del Centro.Por las mañanas casi no había clientes, así que tampoco había mucho que hacer. El lugar comenzaba a llenarse por la tarde y, sobre todo, por la noche.Sin embargo, a Renata no le importó nada de eso. Hizo un puchero y dijo:—Ignacio, no seas malo. Soy una mujer tan bonita y voy a ir sola a un lugar lleno de gente y bastante alborotado. ¿Qué voy a hacer si alguien me acosa?Puso una expresión afligida, como si estuviera a punto de llorar.Me sentí bastante impotente.Si tanto le preocupaba que alguien la acosara, ¿por qué no dejaba de ir?Aunque, con la figura y la belleza de Renata, si aparecía sola en un parque de diver

  • El perfume de la belleza   Capítulo 213

    Una reunión. Otra vez una reunión.Ya había perdido la cuenta de cuántas veces había escuchado esa excusa de boca de Daniela. Con solo oírla, empezaba a irritarme profundamente.Aun así, traté de contenerme y pregunté como si no me importara demasiado:—¿En serio? ¿Por qué tienes tantas reuniones? Ayer también tuviste una, y antier igual.Daniela soltó una risa forzada.—Ni modo. Ya sabes cómo son esos funcionarios. Es muy difícil tenerlos contentos. Si uno llega a ofenderlos, después pueden buscarte problemas por todos lados.Mientras hablaba, revisaba cuidadosamente su maquillaje frente al espejo.Cuando comprobó que lucía perfecta, salió de la habitación tarareando una canción.Sin embargo, poco después escuché voces en la planta baja.Eran Daniela y Beatriz.Beatriz sostenía dos boletos en la mano.—Daniela, tengo dos entradas para el parque de diversiones. Hoy es fin de semana y no tienes que trabajar. Ve con Ignacio para que se distraigan un rato.Daniela se puso nerviosa de inm

  • El perfume de la belleza   Capítulo 212

    Cuando regresé al salón, Andrea y Noemí no estaban.No aparecieron sino hasta poco antes de que comenzara la clase. Andrea todavía tenía los ojos enrojecidos.Seguramente había buscado un lugar apartado para llorar.Tal como había dicho Renzo, debía encontrar una oportunidad para contarle la verdadera razón por la que la había rechazado, en vez de dejar que siguiera creyendo aquella torpe excusa que me había inventado.Cuando terminaron las clases por la tarde, Andrea parecía haberse recuperado por completo. Apenas sonó el timbre, se acercó a mí llena de entusiasmo.—Hermano, ¿quieres que salgamos a divertirnos al rato? Conozco una heladería buenísima. Vamos por un helado.Sonreía con tanta alegría y se veía tan llena de energía como siempre, como si el rechazo del mediodía ya hubiera quedado atrás.Todavía no alcanzaba a responder cuando escuché un grito a un lado:—¡Espera! ¿Hermano? Andrea, ¿por qué le dices hermano?Solo por la voz supe que era Abril.Se le notaban los celos a ki

  • El perfume de la belleza   Capítulo 211

    Me quedé mirando a Renzo, desconcertado.Venirle con ese problema a un hombre que nunca había tenido novia sí parecía un poco insensible de mi parte.Así que me disculpé con toda sinceridad:—¿En serio? Entonces perdón.Renzo puso los ojos en blanco.—¿Por qué tu disculpa me hace sentir todavía peor? ¿Qué le respondiste? ¿Aceptaste?Me encogí de hombros.—No. La rechacé.Renzo me miró como si estuviera frente a un idiota sin remedio.—¿Estás tonto o qué? ¿Por qué rechazaste una oportunidad así? Primero te acuestas con ella y luego ya ves qué pasa. ¿O estaba muy fea?—No. Tal vez no sea una belleza fuera de serie, pero definitivamente es muy bonita.Renzo se mostró todavía más confundido.—Entonces, ¿por qué la rechazaste?—Porque...Guardé silencio unos instantes y me señalé el pecho.—No tengo nada. Ni siquiera sé cuándo podría perder la vida.Renzo se quedó inmóvil y su expresión se volvió seria poco a poco.No era tonto. Enseguida se dio cuenta de que no estaba bromeando.La verdad

  • El perfume de la belleza   Capítulo 210

    Al volver la cabeza, descubrí que quien había llegado era Renzo.Sin darme cuenta, había terminado otra vez en aquel pequeño bosque.Renzo frunció el ceño.—¿Otra vez vienes a buscarles pleito a Pedro y a los demás? Ya fue suficiente, ¿no? Brayan todavía tiembla de miedo cada vez que escucha tu nombre, y Pancho y Pedro terminaron en el hospital por tu culpa. Sin importar lo que hayan hecho antes, creo que ya recibieron su merecido.Al parecer, Renzo sí se preocupaba mucho por sus muchachos.Chasqueé la lengua y respondí de mal humor:—Esto no tiene nada que ver con ellos. Mientras no se me planten enfrente a buscar problemas, ni siquiera pienso prestarles atención.Miré a Renzo de reojo.—¿Traes cigarros? Dame uno.Quizá, en ese momento, solo el humo podría aliviar un poco la opresión que sentía en el pecho.Renzo frunció ligeramente el ceño, pero aun así sacó una cajetilla del bolsillo, tomó un cigarro y me lo lanzó.Lo encendí y le di una profunda calada. El humo comenzó a envolverm

  • El perfume de la belleza   Capítulo 7

    Abril también alcanzó a notar mi mirada. Su rostro palideció un poco; claramente se había asustado.Yo estaba a punto de perder el control y darle una lección... pero me contuve. Beatriz estaba detrás de mí.—Inútil —murmuró Abril, antes de darse la vuelta y marcharse, moviendo las caderas.—¡Abril

  • El perfume de la belleza   Capítulo 6

    Intenté calmarme, pero fue imposible.En mi cabeza no dejaban de aparecer imágenes de Daniela: con ese traje impecable, provocativa... y luego con la pijama, igual de tentadora.Cuanto más intentaba no pensar en eso, más se me iba la mente hacia ese lado.El cuerpo empezó a incomodarme cada vez más.

  • El perfume de la belleza   Capítulo 5

    Estar sobre un cuerpo tan suave, tan cálido, con ese aroma envolvente... era imposible no perder el control. Cualquier hombre, en ese momento, se dejaría llevar.Pero justo antes de que mis dedos llegaran a tocarla, el rostro de Daniela cambió de golpe. Se volvió duro, severo... y, sin previo avis

  • El perfume de la belleza   Capítulo 4

    En ese instante, tanto Renata como yo nos quedamos completamente paralizados, mirándonos fijamente, con la misma expresión de absoluto desconcierto.A Renata incluso se le resbaló la toalla con la que se estaba secando el cabello... y ni cuenta se dio.¿Renata era la hermana de Daniela?Entonces...

Higit pang Kabanata
Galugarin at basahin ang magagandang nobela
Libreng basahin ang magagandang nobela sa GoodNovel app. I-download ang mga librong gusto mo at basahin kahit saan at anumang oras.
Libreng basahin ang mga aklat sa app
I-scan ang code para mabasa sa App
DMCA.com Protection Status