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Baila Conmigo

Autor: MuSubi GR
last update Fecha de publicación: 2022-04-23 09:59:39

Bianca miró al señor Luca Vitali, si era el mismo que había conocido en el bazar, pero su acento italiano había desaparecido, y porque no mencionaba que ya se habían conocido, pero ella misma tenía que explicar porque tampoco lo había mencionado el día que salió, así que era mejor mantener las cosas así; sumergida en sus pensamientos no sé dio cuenta cuando había inclinado su cabeza sobre su mano que aún sostenía, sus labios ahora estaban tocando el dorso de su mano y solo sentirlos sintió un calor intenso que le recorrió todo el cuerpo quería que esos labios no la dejarán que recorrieran cada centímetro de piel. Pero todo termino cuando Luca levantó su cabeza pero sin apartar los ojos de ella; apenas podía idear en su cabeza una palabra, sus ojos color ámbar le decían tanto, pero que estaba pensando, al fin de sus labios salieron cuatro palabras

  

—El gusto es mío— dijo con una sonrisa, pero por dentro estaba nerviosa, su corazón estaba latiendo tan fuerte que temía que se saliera, igual que cuando lo vio por primera vez— espero disfrute está noche con nosotros

—Claro que así será— contesto Dante sin quitarle la vista, Sandro hizo más visible su posesividad al ajustar a Bianca a su cuerpo

—Pase señor Vitali— miro a la mujer que venía acompañado a Dante— y disfrute la noche en compañía de su esposa— Dante soltó una risita y miro a Pía que también estaba riendo

—No es mi esposa, es solamente mi asistente, y es la hermana de mi prometida— Pía le extendió la mano…

—Mucho gusto soy Samantha, yo tomé la llamada el día que invitaron al señor Vitali a este cóctel— Sandro estrecho la mano de Pía

—Lo siento,— Sandro sintió pena, había asegurado algo que no le costaba todo por los celos que sintió al ver que Luca no le quitaba la vista a Bianca, y al verla pensó en poner en vergüenza a ese hombre, pero el que había resultado en vergüenza era él— pasen.

—Gracias— Dante le dio el paso a Pía pero no dejaba de ver a Bianca, aunque fuera de reojo. Se veía tan hermosa con esos aretes, con ese vestido, que ya quería que iniciará todo y poder sacarla de esa casa…

 Todo iba caminando como se había planeado, los invitados esperaban probar el vino, así que Sandro subió a la pequeña tarima que estaba dispuesta para dar la bienvenida y un discurso, tomo el micrófono que le entregaba su asistente, y sin soltar la mano de Bianca comenzó a hablar;

“Sean todos bienvenidos para mí esposa y para mí es un honor tenerlos, esperemos que disfruten el vino, que tiene tiempo cocinándose si se puede decir así, pero este es muy especial, porque es el primer vino que sale de nuestro viñedo, el primero que estamos nosotros al frente— miro a Bianca— es el nuevo comienzo de nuestra historia de amor— algunos de los presentes hicieron un expresiones de ternura, de aceptación al ver como Sandro miraba a Bianca, Dante no podía con la escena, estaba apretando con fuerza la copa que traía en su mano, Pía noto como Dante apretaba la copa, con disimuló tocó su mano;

—Tranquilo— sintió la mano de Pía, si debía calmar sus sentimientos— no quieres echar todo a perder verdad— dejo de apretar la copa y se relajo pensando que en menos de dos horas Bianca estaría a salvó en sus brazos..

“—… así que disfruten de nuestro primer hijo— todos comenzaron a aplaudir cuando Sandro termino de hablar. Sandro devolvió el micrófono a la joven asistente y se fue a reunir con otro invitados. Dante comenzó con su cata del vino, la copa la llevo a su nariz, tenía un toque de frambuesa, lo movió dentro de la copa, parecía que tenía un buen cuerpo, lo llevo a su boca y lo probó, al sentirlo en el paladar sintió una explosión de sabores, la uva con ese pequeño toque de frambuesa le daba un excelente toque, no estaba mal, si tuviera que dar una reseña sería que era uno de los pocos vinos que le habían gustado. 

Bianca veía a todos disfrutando del vino que le había llamado “recuerdo de amor”, así que le dio curiosidad de probarlo, una mujer mesera pasaba junto a ella con una copa de vino en la charola, estiro la mano para tomar la copa, y probar lo bueno que había quedado, pero sintió la mano de Sandro, que la detenía.

—Tu no puedes tomar— le sonrió con toda su amabilidad— por tu tratamiento no puedes tomar querida

—Pero quiero un sorbo para probarlo ¿Qué daño me puede hacer— Sandro ignoró a Bianca que se cruzó de brazos, estaba molesta— tengo sed 

—Entonces tu vas a tomar otra cosa— miro a la mesera— traiga un vaso de agua de arándanos para mí esposa— Amellie sonrió aceptando y sin poder evitar miró los aretes que ella misma le había mandado para ver si Bianca recordaba su vida pero al parecer no había tenido el efecto deseado. Entro en la cocina tomo un vaso y sirvió el jugo, miro a todos lados para que no entrara Petra o algún mesero y viera lo que estaba haciendo, de su bolsillo saco un frasco café, los destapó y le puso las gotitas  que le había indicado la enfermera, miro al cielo esperando que funcionara, tomo una cucharada y la movió para que Bianca no sintiera un sabor distinto. La puso en la charola y la llevo directamente a Bianca que se veía molesta, ella quería probar el vino— aquí está señora— dijo Amellie cuando llegó, Bianca lo tomo de mala gana. 

—Ahora vamos querida a escuchar lo excelente que es nuestro vino— Bianca sonrió por obligación pero ya se estaba cansando de todo. 

Recorrieron las mesas y en todas tenían excelente criticas, y Sandro estaba feliz por qué si así seguía tendría un gran éxito, ya podía verlo en los mejores restaurantes, no solo de España sino de toda Europa, y no solamente los restaurantes, también las cadenas de supermercado lo pediría para tenerlo en sus tiendas, y todo esto lograría que su padre se sentiría orgulloso de él, tendría su aprobación al fin, y dejaría de hacerlo menos. Pensándolo mucho se había analizado por qué había entrado en ese mundo de las drogas y la respuesta era que quería sentirse aceptado por alguien, desde chico había estado solo, su madre siempre con sus amigas en eventos de beneficencia, o de viaje, su padre siempre atendiendo los asuntos de la televisora, y cuando el hacía algo siempre lo hacía sentir menos, como si no tuviera importancia los que él hiciera. Al final se metía en problemas para tener un poco de atención pero aún así no lo conseguía, y cuando entro ese mundo de las drogas se sentía feliz, al conocer a Bianca realmente se enamoro de ella pero ya no podía dejar las drogas era lo único que lo tenía contento que no lo dejaba sentir dolor.

Cuando Santino lo llamo para decirle el plan que tenía en mente no dudó ningún instante con este plan tal vez tendría un voto de confianza de su padre y Santino aseguraba el apoyo de su papá en las elecciones ante los miembros del partido y de las personas más importantes de todo el país. Miraba a Bianca ella ahora era un seguro de confianza de su padre pues este estaba convencido que Bianca había vuelto con él, para justificar estar fuera del país había dicho que no querían nadie, que lo mantendrían en secreto hasta que estuvieran seguros de que estaban haciendo lo correcto, le había dicho a su padre que había comprado un viñedo porque que querían por ellos mismo tener algo, hacer crecer ese negocio sería como si creciera su amor. Su padre había aceptado su explicación, mientras Sandro no volviera a drogarse todo estaba bien para él.

—Mira les está gustando amor— le susurro al oído a Bianca, ella voltio a verlo con una media sonrisa— está noche vamos a irnos a dormir con un contrato en las manos con el mejor restaurante de la región

—Me da gusto querido, es el esfuerzo tuyo— le acarició la mejilla— este triunfo lo tienes muy bien merecido— miro alrededor sintiendo la mirada de Luca Vitali— ¿Qué ha dicho el señor Luca?— Sandro voltio a ver a Luca que miraba su copa, después llevo un pequeño sorbo que saborío, buscando los toques de frambuesa que había agregado el especialista

—No lo sé, vamos a ver si— Bianca sonrió, había logrado que Sandro fuera junto a él, estaba segura que no la dejaría ir sola por el lugar, si que tenía que persuadirlo un poco, su piel y su corazón le pedía y que fuera con él, era como un sireno que la llamaba, que podía escuchar su cantó

—Si vamos— tomo su mano y caminaron hasta la mesa donde se encontraba Luca— señor Luca está disfrutando la noche— Dante al escuchar su voz dulce levantó la vista, ahí estaban delante de él, durante toda la noche había seguido cada movimiento de ellos porque Sandro no la había dejado sola, ningún momento para poder el abordarla, pero ahora al tenerlos de frente sintió el impulso de tomar a Sandro por el saco, darle uno que otro golpe para dejarle claro que Bianca era solamente suya, tomarla de la mano y sacarla de ese circo de una vez por todas

—Si querida dama— dijo con total calma, algo que le faltaba— el vino es excelente, tiene un cuerpo perfecto, su olor es un excelente, y el sabor hace una explosión en mi paladar como nunca antes lo había sentido— Sandro sonrió al escuchar las palabras de Luca Vitali— mañana mi reseña en mis redes será en favor de este vino “Recuerdo de amor” porque como dice el nombre, al solo probarlo me hizo recordar a mi amor— Bianca sintió curiosidad sabía que no debía preguntar pero ganó más la imprudencia;

—¿Ama mucho a su prometida?— vio un brillo en los ojos de Luca al escuchar su pregunta, Sandro la miro, era su imaginación o si había sentido un toque de celos en la voz de Bianca, negó con la cabeza tenía que ser su imaginación.

—Me disculpó por mi esposa…— comenzó Sandro al ver el rostro de Luca que le había sorprendido su pregunta,

—Si, amo con mi vida a mi prometida— contesto Dante mirándola a los ojos, Bianca igual no dejaba de verlo, sus ojos eran tan expresivos, y de nuevo sintió que le estaban diciendo cuanto la amaba, cuando la deseaba— pero está noche ella regresa de su viaje y estará en mi brazos, mi cara mía volverá a su lugar— al escuchar estás últimas palabras sin saber porque sintió un golpe en la boca del estómago, pensar que él estuviera con otra le molestaba sobremanera, 

—Es una pena que no pudiera venir señor Vitali— hablo Sandro quitando esa extraña atmósfera del lugar, Luca no dejaba de ver a su esposa y ella estaba nerviosa, lo miro— nos hubiera encantado conocerla verdad amor

—Si, hubiera sido un gusto…— Sandro se le quedó mirando, 

—Es extraño me recuerda a alguien que conocí hace un tiempo— Dante tomo un poco de vino y se limitó va sonreír— ¿nos hemos visto en alguna ocasión?

—No creo señor Marchetti— se acercó Amellie con un jugo de arándanos que Bianca tomo al tener su primer vaso vacío, para cambiar el tema y antes que Sandro lo descubriera cambio de tema;

—Señora Marchetti ¿no toma con nosotros?— tomo una copa de vino y se la ofreció pero Sandro se adelantó a tomarla y a contestar por ella.

—Ella ahora no puede está en tratamiento médico— Dante disimuló su gusto, tal vez había la posibilidad de… 

—Lo siento no sabía— comenzó a sonar una pequeña orquesta que tocaba un dulce vals— señor Marchetti sería un honor para mí que me conceda bailar con su esposa está pieza…

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