INICIAR SESIÓNBianca mira por el espejo retrovisor todo el tiempo, detrás de ella viene De Luca muy pegada a ella, su Mercedes gris claro es bonito, si era verdad la amenaza quien había querido hacerle daño. Con quién sé había metido ahora su padre que ella tendría que pagar las consecuencias de llevar a todos lados a De Luca, la cena con Pía, ya podía ver la sonrisa en la cara de su amiga, siempre se habían burlado de las personas que tenía que traer gente a su alrededor y ahora le tocaría a ella, pero ahora ella tenía un guapo y elegante guardaespaldas— Por Dios Bianca que estás pensando— se recrimina, comienza a sonar su teléfono, se pone sus audífonos inalambricos para contestar
—Bueno Pía ¿Qué pasó amiga?
—Eso mismo quiero saber que paso, ¿Qué te dijo tu papá?— Bianca no sabe que decirle, ni como explicarle que ahora está llegando a su casa con un hombre detrás de ella— ¿fue para decirte de Sandro?
—Pues no,— estaciona en su lugar su auto, y mira por la ventanilla como De Luca deja el suyo a un lado— fue para otra cosa
—¿Para que?— su amiga a veces era un poco sobre protectora, y un poco chismosilla, se baja de su vehículo y ve como De Luca hace lo mismo pero con una mochila en su mano
—En la noche te cuento bien, mejor tu dime qué te dijo Javi de Sandro— Pía suspira
—Pues ayer llegó al anterior antro dónde íbamos, dónde lo conociste— ella cierra los ojos, no podía creer que aún pensará que pudiera ir a ese lugar, dónde le traía malos recuerdos dónde Lo había conocido a él— y pues les pregunto algunos de nuestros amigos por ti, que si estabas bien, y dónde podía verte y no sé que más
—Pero nadie le dijo de mi verdad— siguió su camino como si no tuviera a nadie atrás aunque le era imposible, el calor de, De Luca era muy abrazados,
—No nadie hablo,— toma las llaves para abrir su departamento, y de reojo mira a De Luca casi respirando en su nuca
—Me permite, usted se va quedar fuera— se aparta el teléfono de la oreja, Dante le sonríe de lado por lo ingenua que es en ese momento
—No señorita, yo voy a entrar y ha instalarme en su casa— de nuevo resopla al ver como De Luca se abre paso en su casa
—Amiga, Bianca ¿que paso?— le pregunta al escuchar la voz masculina
—Esta bien te lo iba decir más tarde, mi padre me ha contratado un guardaespaldas— le suelta provocando que Pía se atragante con algo, comienza a tocar pero a la vez a reír
—¿Y eso por?
—Porque le ha llegado una amenaza en contra mía y para mantenerme segura se puso en busca de un guardaespaldas— y ‘Dios que guardaespaldas' quería decir pero el estaba justo enfrente y ya no iba a elevar más su ego.— desde hoy no tendré ni un minuto de privacidad, bueno solo cuando esté en mi habitación o en el baño espero
—No me digas que ¿está ahí en tu departamento?— vuelve a reír a carcajadas— y hoy que íbamos de conquista no lo podrás hacer— Bianca camina a su habitación, no puede discutir más frente a él
—No, de hecho se lo grite a Santino cuando llegó él— siente como sus mejillas se ponen calientes,
—Dime es guapo?— le pregunta con jocosidad
—No lo sé, no me fijado en eso, no entiendes que tendré que tenerlo en mi casa por mucho tiempo— escucha como se vuelve a reír Pía— ya no te rías
—Si quieres puedo ir a vivir contigo u con tu guardaespaldas— Bianca niega con la cabeza su amiga era una loquilla de primera
—No, mira la hora, me voy a duchar para ir contigo si, nos vemos en el restaurante de siempre está bien
—Si amiga y no olvides a tu guardaespaldas— Bianca suspira no podría dejarlo, el ya había dicho que sería su sombra por el tiempo que su padre lo quisiera…
Dante miro el lugar, sus paredes de color lila, había pocas fotografía de su familia, camino viendo por la ventana el parque por dónde Bianca iba a correr por la mañanas, que bueno que le gustara ir a correr porque así el también no dejaría su rutina de ejercicio, además que le ayudaba un poco a su mente, de su mochila saca un frasco, toma la píldora, camina a la cocina tiene que familiarizarse con el lugar porque aquí vivirá, mira la puerta cerrada por dónde desapareció, deja su mochila en el sofá color café, algo clásico pensando que ella podría usar colores más llamativos, mira el pequeño comedor con dos sillas, al parecer no recibe muchas visitas, por ahora su madre se encuentra de viaje por las islas griegas así que no la conocerá pronto, se afloja la corbata, y se desabrocha el primer botón de su camisa, vuelve a mirar, el lugar está muy bien recogido, pareciera que viniera una persona hacer el aseo una vez a la semana, necesitaría saber que es y dónde vive para cuando viniera estar prevenido, saca su portátil para ver la información que le mando Alfonzo,
Viernes
Grabación de la novela muy temprano, hay veces que tiene la tarde libre y va con su amiga a comer, pero cada viernes va con Pía a cenar y después con sus amigos al antro
Sábado
Grabación de la novela al parecer será hasta las dos de la tarde, después tendría tarde con su mamá pero como no está debe tener ella otro plan…
Dante leía la rutina que tenía Bianca, todo los días iba a grabar la novela dónde era la protagonista, y cada viernes tenía la misma ir con su amiga de antro y siempre al mismo, ahí era donde las personas que habían mandado la amenaza podían agarrarse para atentar de nuevo con su vida, incluso secuestrarla. Comienza a sonar su celular, al ver quién era contesto
—Dígame que mi hermosura está bien— era Santino y se escuchaba muy preocupado
—Si señor la señorita ahora está en su habitación, dígame usted ¿que pasó?— le dijo con la más absoluta frialdad,
—Me llamaron dijeron que esto solo había sido una advertencia que la próxima sería real— Dante de inmediato supo a qué se refería, al ataque que habían sufrido en el parque
—¿Se registro el número?— habían llamado y tal vez gracias a eso él podría dar con ellos,
—No era número privado, pero mi hija está bien— Dante quita un poco la cortina mirando la calle,
—Si está bien, no se preocupe, le diré a Alfonzo que investigue la llamada
—Dudo que pueda, aquí lo que me importa es que mi hija este bien— Santino termina la llamada, Dante se queda mirando un lugar, hay un brillo detrás de un árbol, al ver que está siendo observado se hace a un lado y desaparece. Dante mira la puerta de la habitación de Bianca, y sale al lugar que le llamo la atención, detrás del árbol de pino hay dos colillas de cigarros una de ellas aún soltando humo, mira al departamento y está a la vista la habitación y la sala del departamento de Bianca Palmieri, saca su teléfono y marca a su jefe
—Del sobre no hay ninguna huella que sea diferente de Santino, la secretaria o la recepcionista— dice al descolgar
—Alfonzo no te llamaba para eso, necesito que vengas al parque que está de frente al departamento de Bianca Palmieri— interrumpe ya sabía que no abría nada porque ya lo habían tocado muchas manos
—¿Que sucedió?
—Alguien estuvo vigilando a Bianca— mira al departamento y se abren sus ojos al ver cómo Bianca sale de su casa— me tengo que ir, investiga eso.
Sale corriendo y busca en la bolsa de su pantalón las llaves de su auto— no puede ser— no la tenía nada y recuerda que las Udejo en su mochila, mira salir del estacionamiento el mini Cooper de Bianca— ¡Deténgase!— le grita pero Bianca lo ignora tomando la avenida para ir al restaurante donde su amiga debe estar esperandola, Dante mira como se va alejando Bianca sin ninguna protección, comienza a maldecir, mira la calle y dando vueltas viene un taxi, le hace la parada— Esta me la pagas Bianca
—¿A dónde señor?— le pregunta el taxista con una sonrisa
—Al restaurante Estrella Del cielo— sonríe pensando que ella estará muy sorprendida cuando lo vea llegar…
En otro lugar no muy lejos de ahí
-¿Quién es ese idiota? Y ¿Por qué está con Bianca?....
Los días pasaron muy rápido a Sophie le habían dado el alta y ahora estaba en casa de Dante jugando feliz con Angello que al verla corrió feliz a su encuentro, Dante estaba abrazando a Bianca y disfrutando el sonido de las risas de los niños, la mamá de Anabella fue junto a su nieto habían sido tres días sin verlo que tenía planeado en cuanto lo viera le daría los besos que no había recibido estos días, —¿Estas feliz?— Bianca le acarició su mejilla con ternura, el la miro como siempre con amor, —Si, estoy muy feliz— todo había cambiado tanto, ya no era ese hombre que buscaba a las mujeres para satisfacer sus necesidades, no porque ahora estaba completo con Bianca, su otra mitad,— te tengo a ti, ya está aquí mi hija, sabes se parece tanto a mi mamá— Bianca sonrió— está conmigo Angello que haré un hombre de bien, —Te creo— acarició su cabello— mi amor, organice una pequeña reunión para darle la bienvenida a Sophie, no te molesta —Por supuesto que no, así ella va ir conociendo a la
¿Te gusta la pizza?— Bianca estaba en la cocina junto a Ágata mirando al pequeño Angello comer con gusto la rebanada de pizza de pepperoni que él había pedido—Si señorita— dijo con la boca llena, Bianca sonrió al ver al niño comer bien—Dime Bianca Angello— le dijo dulcemente al pequeño que sonrió— toma aquí está una rica agua de naranja— tomo el vaso con gusto y le dio un gran trago— como Angello— dijo al separarse para ver hablar con Ágata, estaba preocupada por la Sophie que había pasado para que llegará al hospital— ha llamado Dante Ágata—No niña Bianca, espero no sea nada grave— eso mismo deseaba Bianca, miro la ropa sucia de Angello, no tenían con que cambiarlo si querían que se diera un buen baño —Hay que limpiar tres habitaciones Ágata— asintió— y hay que comprar algo de ropa para Angello y Sophie…— comenzó a sonar el timbre de la puerta—Ahora regreso niña Bianca— Bianca sonrió porque no podía decirle solamente Bianca, regreso junto a Angello que estaba feliz comiendo—Do
Dante sintió un golpe en la boca del estómago, su hija, la niña que estaba buscando la tenía ahí cerca, en ese hospital pero enferma, ¿Qué podría tener para la llevarán al hospital? ¿Sería grave? Fueron las preguntas que se formulo en la cabeza, sin saber en qué momento comenzó a sentir como las lágrimas rodaban por su rostro, y de pronto sintió la mano de Bianca sobre su hombro, sentirla fue grato para él, porque sintió que estaría a su lado, le agradeció con la un gesto en la cabeza y de nuevo miro a Angello que estaba mirándolos a los dos— ¿Qué tenía tu hermanita?— el niño levantó los hombros en señal que no sabía—No sé, mi abu dijo que tenía mucha fiebre—¿Dónde está ella?— le pregunto tragando el nudo en la garganta, tenía que calmarse, no podía ver el panorama negro—Por ahí— dijo señalando atrás de él— ven te llevo— Dante tomó la mano de Angello que lo llevo por el pasillo por dónde había venido y al final dieron vuelta a la izquierda y siguieron el pasillo hasta que llegaron
Santino había logrado salir del país con su pasaporte falso, con el que había estado saliendo para ir a ver a Bianca que estaba en España, estando ya fuera de Italia, se enteró que su empresa estaba ya en la quiebra, la mayoría de los contratos se habían roto, porque nadie quería trabajar con él, no querían que lo relacionarán con él, también le habían mandado su despido del senado y aparté ya se había interpuesto una denuncia por la muerte de su primera esposa, así que el nombre de Santino Palmieri estaba ya marcado y tendría que parecer que había muerto, cerró el portátil, y antes de salir de la habitación del hotel se miro en el espejo, en cambio de color de cabello le había quedado bien. Sonrió pensando en la casa que visitaría, dónde comenzaría su nuevo negocio, tenía claro que debía manejar un perfil bajo, y sobretodo no saliera su asentó italiano, nadie podía saber dónde podría encontrarlo, y de eso estaba seguro porque casi nadie conocía su otro nombre, daba gracias a su madre
El día había llegado para Santino, el que tanto había esperado, con el que había soñado toda su vida, ser nombrado el candidato oficial del partido social democrático a la presidencia. Después que Sandro dejará que De Luca se la quitará, no sabía nada de él y era mejor, estaba harto de escuchar sus lloriqueos, no había sido lo suficientemente hombre para lograr que Bianca se volviera a enamorar de él, no había logrado estar con ella y hacerle creer que ese engendro que crecía en el vientre de su hija fuera de él y no De Luca, había llamado antes de ir a Lucca y la mujer de servicio le había confirmado que Sandro estaba en casa con una botella en mano y muchas pastillas en la mesa, al escuchar eso Santino estaba convencido que Sandro había vuelto a consumir, el niño no tenía control, pero eso sirvió para sus planes, si no había hablado con su papá lo tenía en sus manos, tendría su apoyo incondicional en las elecciones internas y mientras los demás militantes lo vieran tenía el votó de
Bianca no podía creer lo que escuchaba, ¿siempre había buscado su bien?, Pero cuál era su bien en obligarla a casarse con Bruno, dónde estaba su bien alejarla del único hombre que la amaba, que siempre estaba buscando su bien, que de bien tenía entregarla en las manos de Sandro que había sido el primero en abusar de ella, aunque tenía que reconocer que está vez en España se había comportado bien. Todo lo malo que le había pasado últimamente era su culpa, el abuso de Bruno había sido porque lo tenía amenazado con unas fotografías, y ahora lo dudaba que existiera, porque eran socios en los negocios sucios, si no hubiera estado coludido con ellos tampoco hubiera comenzado con las amenazas que eran a su persona— por eso vengo a pedir que favor no me denuncies— dijo Santino, y para Bianca todo quedó estaba quedando claro comenzó a re







