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La Tortura De Luca

Author: MuSubi GR
last update publish date: 2022-02-28 07:22:17

A la mañana siguiente los dos dormían abrazados, después de las películas habían vuelto hacer el amor, y se habían quedado dormidos, Bianca recostada sobre su pecho, y Dante en alerta se estaban acabando el tiempo, y aún no sabían porque era la amenaza. El despertó primero, miro por la ventana y vio a todos los reporteros que habían dormido ahí, por Dios ellos no se cansaban de esperar solamente para saber de la vida de Bianca. Ella aún dormía, tal vez no era bueno salir al parque a correr, o podría llevarla más tarde a su departamento para que usará la caminadora, abrió los ojos nunca antes había pensado en llevar a alguien a su departamento, después de ella había jurado que no viviría con ninguna mujer pero Bianca lo había hecho cambiar de opinión, no sabía por qué pero con ella se podía abrir, ayer antes que llegará su amiga estuvo a nada de contarle de su infancia. Bianca despertó con una sonrisa, su mano se movió por la cama pero no había nadie más que ella, se levantó buscando a Dante por la habitación pero no estaba, vio la hora en el reloj de cómoda, aún era temprano, tenía tiempo para desayunar, se estiro un poco, estaba feliz, escucho el agua de la ducha, sonrió debía ser Dante, se levantó sin cubrir su desnudes, pasando por el espejo miro su cuerpo, podía ver claramente cerca de su pezón tenía una marca, era la evidencia de lo que había vivido en la noche con su guardaespaldas. Miro su rostro, aún se podía ver la mancha morada que la había provocado Sandro, escucho el agua caer, ahí estaba el hombre que le había borrado el mal trago de agua que había pasado, sin pensar más dio dos pasos, abrió un poco la cortina y entró, tenía a Dante delante totalmente desnudo, se mordió el labio era suyo, y ella era la única que lo tendría desde ahora, sus brazos rodearon su cuerpo, sus labios fueron besando su espalda mojada, Dante sonrió tomando sus manos— Buenos días cara mía, veo que mi piccola me ha extrañado— se da la vuelta quedado de frente a ella, Bianca sonriendo se separa un poco

—Opss me equivoqué— sonrió con picardía— yo estaba buscando a mi gruñón guardaespaldas— Dante la tomo por la cintura para atraerla de nuevo a su cuerpo

—Lo siento piccola, pero ese gruñón no está aquí,— le besa el cuello, y caminando para atrás entra con ella al agua caliente— si necesita de mis servicios aquí me tiene, yo puedo ser lo que usted quiera, guardaespaldas, amante— mordió con delicadeza su cuello— le aseguro que nadie a tenido queja, soy bueno cuidando a piccolas mimadas— Bianca le dio una palmada en el hombro y trato de alejarse de él, Dante sonrió al ver su rostro molesto

—De verdad eso piensas de mi, porque yo no soy ninguna niña mimada— Dante la abrazo fuerte a su cuerpo, era riendo por verla con su puchero— Dante De Luca de verdad eso piensas de mi

—Claro que no Bianca, tal vez cuando me entraron tu expediente lo pensé— admitió mirándola a los ojos— pero al ir conociéndote supe que estaba totalmente equivocado y me lo demostrarte el otro día— beso su mejilla— eres tan fuerte, tan inteligente, tú no esperas que vengan a resolverte la vida ni te vas esconder debajo del escritorio de tu papá, no tu eres valiente, tu has superado el infierno que ese maldito te hizo pasar te prometo que siempre me tendrás a tu lado, yo siempre estaré para protegerte, y para amarte por siempre...— las palabras de Dante la conmovieron tanto que no pudo contener su deseo de besarlo. 

Al salir del departamento Dante volvió ser el mismo hombre, serio sin demostraciones de cariño, su mirada era dura y observaba a todos lados como un halcón, pero cuando bajaron por el elevador Bianca sonrió al ver lo profesional que era, y sin poder evitarlo acarició su mejilla— Bianca ahora no— ella se mordió el labio estaban en un lugar que nadie los podía ver

—Tu tienes la culpa, haces que desee un beso tuyo— se acercó a dejar un casto beso sobre sus labios

—Hay Bianca, como quisiera volver a tu departamento— gruñó con los ojos cerrados— pero verás está noche cuando regresemos

—Y que me vas hacer— sonrió tocando su cuello, Dante la iba a abrazar cuando el elevador se abrió, ya más tarde le diría que tenía en mente. Se subieron al Mercedes, al salir del estacionamiento, como abejas varios reporteros rodearon el auto, y comenzó la lluvia de preguntas

—Señorita Palmieri ¿está bien?

—¿Va a demandar?

—Señorita ese hombre es su pareja o su guardaespaldas?— Bianca se había puesto unas gafas de sol que ocultaban un poco su mejilla, no quería que tuvieran una foto de ella, Dante como pudo salió, en el camino no pudo evitar tomar su mano, quería que estuviera segura de sus palabras.

—¿Estas bien?— Bianca le sonrió como afirmación, tomo su mano y la puso sobre su mejilla

—Estando tu a mi lado si— él le acarició su mejilla. El camino fue algo largo, al llegar ya había muchos corriendo de un lado a otro antes de bajarse miró a todos lados y sin que nadie los viera le dio un beso, como quería ir tomada de su mano por el set de grabación, era su deseo compartir con todos la felicidad que le daba el— ya Dante— lo separó un poco— ¿si alguien nos ve?— se separó un poco de ella sonriendo

—No te gusta un poco de adrenalina— ella miro al cielo, ese hombre era un caso, por dios como quería volver a su casa y estar con él. Como ya se estaba volviendo costumbre espero a que el abriera la puerta del coche, el le ofreció la mano y ella inocente la tomo, aunque fuera ese contacto con ella era suficiente para sentirse segura. Al entrar al set todo se volcaron a ver cómo estaba, y algunos querían saber que había pasado, pero Bianca se limitó a decir que estaba bien, no les diría para que después de ahí saliera algo a los medios;

—Bianca mi vida ¿como estás?— Bruno llegó con un arreglo de flores en su mano, y sin decir nada tomo desprevenida a Bianca posado su mano en la mejilla— mira como tienes tu hermoso rostro— Dante lo miro con ganas de arrancarle la mano, nadie podía tocarla, nadie fuera de su familia y él. Bianca miró de reojo a Dante que daba un paso al frente

—Estoy bien gracias Bruno— retiró la mano— si me permites tengo que ir con Tintino para ver qué puede hacer— comenzaba a caminar cuando de nuevo Bruno le impide el paso

—Las traje especialmente para ti— le extendió las flores— espero te guste amor— Bianca pudo escuchar el gruñido de Dante, era claro que le molestaba que le dijera así, 

—Si son muy bonitas, gracias— las tomo mas a fuerzas, mirándolas Bruno aprovecho para acercarse parecía que le estuviera dando un beso

—Tu opacas su belleza,— Bruno vio el movimiento de Dante y se alejo a una distancia prudente— cualquier cosa sabes que puedes contar conmigo— Bianca asintió aunque no necesitaría nada de él. 

—Bianca mi niña como estás— el productor se acercó para verla— si hubiera sabido no te habría hecho venir— Bianca sabía que era de las pocas personas que no tenía redes, y entraba poco a los portales de noticias— yo creo que vamos a tener que poner un poco de más maquillaje aquí, y las tomas serán de otro lado, así nadie lo notará— miro a todos lados— ¿Tintino donde estas? 

—Aquí señor— llegó entre la gente— amiga no puedo creer que ese salvaje de Sandro te hiciera esto— la tomo del brazo— vamos a tu camerino para ver cómo disimularlo y no se note el kilo de maquillaje que te voy a poner y me cuentas todo— Dante no le quitó los ojos de encima, al llegar al camerino se quedó por fuera mirando a Bruno que no le quitaba la vista. Todo está normal, la misma gente unos corriendo de un lado a otro con cosas, otro ensayando así paso media hora Bianca abrió la puerta de su camerino y miró a Dante con una sonrisa, el con cuidado la devolvió, de nuevo al ver a todos volvió con su mirada dura fría— casi no se nota gracias Tintino eres el mejor

—Ya sabes que soy un maestro, y espero que pronto tengas un amor de verdad te lo mereces— Dante solo escuchaba, Bianca le había contado lo del baño del antro que eso aún lo tenía clavado en el corazón, si hubiera entrado a revisar nada de eso hubiera pasado. Llegó antes el director que le dio indicaciones, por dios llevaba una bata encima, su cabello dorado caí perfectamente, estaba hermosa. De pronto apareció el protagonista que nunca se le quedaba el nombre, vestido con un pantalón negro y una camisa blanca que dejaba ver su cuerpo trabajado, se acercó a ellos y de pronto salió una cama, se levantó de la silla dónde siempre se sentaba, miro como Bianca subía a la cama y luego ese tipo, no podía creer, el director les estaba dando indicaciones, mientras las cámaras estaban ahí,  tomando tomas. Bianca miró a Dante con reproché su seguía ahí de pie mirando a hacía dónde estaban con ojos asesinos su relación no permanecería en secreto por mucho tiempo.

—Si así te bien— dijo el director que veía las tomas,— vamos a comenzar aquí— los dos se levantaron y fueron al frente de la cama— tú lo abrazaras del cuello, y tú la sujetarán de la cintura, y le dirás qué es el amor de tu vida, que siempre será así… ya sabes todo, y tú Bianca sonreirás, y dirás qué nunca habrá otro hombre en tu vida. Y dando vueltas irán a la cama estamos— Dante había escuchado bien, tendrían una escena de cama eso no lo podía soportar, Bianca mirando el rostro de Dante camino supuestamente por un poco de agua, Dante se acercó disimuladamente

—Si sigues mirándome así las personas se van a dar cuenta— tomo un poco de agua— de que está pasando entre nosotros— Dante quería poder tener un momento de privacidad pero no lo había

—Dime que no es escena de cama— Bianca lo miro sería, a buena hora tenía que hacerla, ahora tan reciente lo que había pasado entre ellos— tu misma lo dijiste eres mía, no podré soportar no entrar ahí y demostrarlo— Bianca elevó los ojos al cielo, con el así de posesivo no duraría ni un día en secreto su relación

—Listo todos en posición y silencio— grito el director, Bianca ya no pudo decir más a Dante, fue a su lugar se quitó la bata quedando en un hermoso conjunto de lencería roja, Dante la miro estaba tan hermosa, y si quería entrar y ser el quién la abrazará, quien le estuviera susurrando unas palabras, era una mayor tortura verla ahí siendo tocada por él, besando lo que él ya había besado. Bianca cómo pudo se concentró pero la mirada de Dante sobre ella todo el tiempo no la dejaba, esto era su trabajo lo que le gustaba hacer y no lo iba a dejar ni por él, ni por nadie. Dos horas después la tortura de Dante había terminado. La vio entrar a su camerino, el se coló y cerrando la puerta con llave beso a Bianca

—Dante alguien puede entrar

—No puse seguro— beso su cuello— lo siento cara mía por mis celos pero entiende que eres mía y el hecho que otro te toque me vuelve loco— Bianca uso toda su fuerza para separarse

—Entonces no podré hacer lo que me gusta porque tú no quieres, sabe que fuera de aquí…

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