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Sospechas

Autor: MuSubi GR
last update Fecha de publicación: 2022-03-31 14:49:22

Bianca se sentía mareada, al abrir los notó como Dante le ofrecía un vaso de agua que la secretaria le había traído, levantó la vista y vio su rostro de preocupación, y para tranquilizarlo acarició su mejilla— ya estoy bien, solo se me bajo la presión ¿verdad doctor?

—Si todo está bien, aunque la presión no fue porque está normal señorita Bianca— el doctor guardaba su estetoscopio en el maletín— le había pasado esto antes

—No, creo que no— se quedó pensando pero no recordaba ningún episodio así, en su vida nunca se había nublado así la vista

—Bueno yo les aconseja que vallan a qué se haga unos estudios si vuelve a pasar,— Dante estrecho la mano del doctor—  ahora me retiro

—Gracias— el doctor solamente acepto con una sonrisa, salió dejándolos solos 

—Cara mía, seguro fue que desayunaste muy poco, desde ahora voy a insistir hasta que comas mucho más— Bianca sonrió, no había sido eso, de hecho en su vida nunca se había desmayado

—No, tal vez fue todo lo que he estado viviendo estos días,— se incorporó un poco— sabes voy a descansar a la casa— besos sus labios— tranquilo no pasará nada

—Esta bien te voy a llevar al auto,— la levantó en sus brazos y sin importar que los vieran en la oficina, la llevo al estacionamiento subterráneo donde había dejado la intrusión que su auto fuera llevado ahí, así librarían a los reporteros

—No era necesario que me trajeras así, yo puedo caminar— Dante le sonrió si podía el sería sus pies para cuidarla, para no dejarla caer en ningún momento— además debo pesar mucho

—No pesas nada, eres una pluma— el hombre que había contratado abrió la puerta trasera para que pudiera entrar con Bianca— además me encanta tenerte en mis brazos— se acercó como si fuera a darle un beso pero se detuvo y se la dio en la frente— llámame cuando llegues si

—Si te voy a estar esperando— cerro la puerta del auto y le dio la última orden al hombre

—Cualquier cosa me llamas de inmediato está claro

—Si señor…

Bianca iba mirando por la ventanilla la ciudad, el desmayo no había sido por cualquier cosa, no quería aún precipitarse con darle la noticia a Dante con algo que no estaba segura, primero tenía que comprobarlo, solo tenía una cosa segura, dos semanas anteriores debía haber tenido su periodo, y pensando bien la última vez que había estado con Dante no había usado protección, ni ella había tomado ninguna pastilla, sería posible que dentro de ella estuviera naciendo un regalo de Dios para ellos, sonrió tocándose su vientre. De la nada una persona abrió la puerta del auto, Bianca se sobresalto al ver quién entraba

—Me extrañaste querida— Bruno sonrió— porque yo sí— saco una pistola y le dio al hombre que iba con ella— un estorbo menos, ahora vámonos a vivir nuestro amor— un hombre de negro quitó al conductor que reviso dónde tenía el celular para que no llamará a Dante antes de tiempo. Bianca contuvo las lágrimas por dios esperaba que ese hombre estuviera bien, Bruno era un monstruo, 

—Lo mataste Bruno— comenzó a golpearlo en el pecho con el puño cerrado

—Tranquila se va a recuperar,— agarro su mano y la llevo a sus labios— tranquila estás conmigo nada te pasará, vamos a ser muy felices los dos juntos— Bianca quitó las manos de su agarré y se limpio donde él la había besado

 —Bruno déjame ir— Bruno negó con el arma, ya que la tenía no la dejaría ir

—No querida, entiende que tú me quiere a mí, que no eres feliz con nadie más que conmigo— la acarició con el cañón su cuello ella se hizo para atrás lo más que pudo,— tu alma me llamo y estoy aquí para ser felices al fin, no iremos muy lejos donde nadie nos encuentre, dónde nadie nos pueda separar— se acercó casi besando su cuello— pero si ese perro viene a buscarte ahora si lo mató…

Dante estaba buscando algo que le dijera dónde Anabella se había llevado a Bruno, tenía que dar con el pronto, era un peligro que anduviera por ahí, había revisado las cámaras de la ciudad siguiendo el auto hasta que llegó a un punto que las cámaras no servían, y ese camino daba para ir a tres dirección, a tres lugares diferentes, tenía que organizar tres equipos para que fueran a investigar la zona, tenía que encontrarlo para entregarlo a la justicia y pagará lo que le había hecho a Bianca, después de escuchar a Santino y el desmayo ya no quiso tocar el tema de la denuncia pero en los días siguientes tendría que interponerla. Estaba intranquilo debía haber acompañado a Bianca a casa, no debía estar sola pero el trabajo lo esperaba, respiro mirando su reloj, había calculado el tiempo de regreso a casa así que aún debía ir el auto, y para cerciorarse saco su teléfono y picando en una aplicación revisó el GPS que la gente de Alfonzo había instalado en la pulsera de Bianca, espero un segundo cuando apareció un punto rojo que iba por una avenida, al parecer todo iba bien hasta que la señal roja dio vuelta en una calle que no era la que la llevaba a su casa, frunció el ceño y saliendo de la aplicación marco el número del hombre que llevaba a Bianca;

—¿A dónde llevas a mi mujer?— pregunto cuánto escucho que descolgaba el hombre, tal vez Bianca había querido ir al médico o ir a ver a su hermano. Espero la respuesta pero no pensó que escucharía esa voz

—Hola— se estaba burlando de él, era Bruno, tan pronto asimiló todo se levantó, la sangre se había ido a los pies, de nuevo el la tenía— veo que no puedes vivir sin ella, apenas tiene cinco minutos que la dejaste y ya estás llamando para saber de ella— se escuchó una risita— Bianca es muy controlador no te conviene

—Bruno, maldito infeliz— camino con esfuerzo, tenía que hacer algo antes que ese infeliz le hiciera algo— si vuelves a tocarla ahora sí te mato infeliz— Bruno se burló de sus palabras

—Si me encuentras De Luca, porque tengo pensado irme muy lejos con ella— Dante apretó con fuerza una hoja de papel, no podía creer que esto estuviera pasando nuevamente, que Bruno tuviera a Bianca en sus manos— así que despídete ahora y para siempre de mi Bianca

—Dante amor no le creas yo te amo a ti, ven por mi— se escuchó un leve grito de Bianca

—Entiende de una vez, tú me amas a mí— Dante se sintió impotente ese infeliz se había atrevido a golpearla pero cuando lo tuviera enfrente le haría pagar muy caro— volviendo despídete de ella, porque nunca más la volverás a ver en tu asquerosa vida— colgó Dante con furia aventó lo primero que encontró ese maldito se estaba burlándose de él. Miro el teléfono, sabía a dónde iba, y sin pensar fue detrás de él, ese día terminaría todo de una vez por todas.

Bruno llevo a Bianca a la casa donde se había estado quedando

—Ponte cómoda— la hizo sentar en una silla— y cuidadito que te levantes porque no me importará dispararte, ahora tengo que organizar todo para irnos— sonrió volteando a ver a Bianca— te gusta Argentina o Colombia

—¿Qué hiciste idiota?— entro Anabella mirando Bianca sentada mirando con odió a Bruno— porque tenías que ir por ella

—Anabella tu sabes que no puedo estar sin ella— se acercó a besar sus labios— así que si me voy de Italia es con ella— Anabella soltó un gruñido, 

—Si eres un imbécil, Dante nunca la va dejar cuando se siente algo suyo nunca lo deja— Bruno la miro cómo lo sabía— Dante es un sabueso que no deja de rastrear hasta que da con su presa— miro la pulsera— y lo has traído aquí— y levantó la muñeca mostrando un pequeño foco verde— tu papá era mas inteligente

—Maldito— golpeo la mesa, no tardía en estar ahí, escucho como Anabella hablaba de él, como si lo conociera— pero hablas como si lo conocieras, ¿De dónde Anabella?

—Hace tiempo ella vivió con él, lo engaño y lo traicionó— dijo Bianca mirando a la mujer de la foto en persona, éstos días anteriores no había podido saber dónde la había visto hasta que Dante le contó todo— verdad Juliette

—Veo que Dante te puso al tanto, pero mi verdadero nombre es Anabella— se cruzó de brazos mirándola fijamente, nunca Dante la había tratado como a ella, nunca le había contado sus cosas muy  íntimas y con ella le había contaba parte de su pasado. ¿Quien era esa muchachita? Regreso la vista a Bruno que tenía al frente— solo fue un trabajo más que me pidió tu papá— dijo con total indiferencia— el estuvo a nada de arrestar a tu papá así que me mandó a acercarme con mi hijo, solamente lo usé para conmover a Dante y así acercarme y ganarme su confianza, fue el tiempo que jugué a una casita feliz, hasta que supe que Dante iba a arrestar a Rafaello así que tuve que impedirlo— Bianca estaba escuchando todo, no podía creer que lo contará como una historia cualquiera— así que supe por dónde iría y antes que llegará los emboscamos y lo llevamos a una casa de seguridad dónde los torturamos hasta matar a los amigos de Dante y supuestamente también lo debí matarlo a él pero no sé que salió mala— dijo levantando los hombros— pero mira esta a nada de llegar aquí

—Por eso en Venecia te tembló la mano, porque aún lo quieres— Anabella soltó una carcajada— no te rías tu otro hijo es de él— Bianca abrió los ojos, como había sido que esa mujer tuviera un hijo de Dante y nunca le dijera. Anabella negó, con el odio que le tenía a Dante sentía que era capaz de hacerles daño

—¿De dónde sacas esas tonterías?

—De mi cabeza, lo he pensado mucho tiempo, primero pensé que eran hijos de mi papá, pero pensando bien el más pequeño tiene la edad aproximada de esa misión que te dio mi padre— Bianca miraba a Anabella, no sabía porque lo negaba— el mayor puede ser hijo de Rafaello porque tiene un parecido pero el más pequeño no lo he visto….

—Deja de decir tonterías estamos perdiendo el tiempo, Dante estará aquí en cualquier momento— dijo recogiendo algunas bolsas— ya deja a Bianca

—No ella va ir

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Último capítulo

  • Ella es Mía   Ella Es Mía

    Los días pasaron muy rápido a Sophie le habían dado el alta y ahora estaba en casa de Dante jugando feliz con Angello que al verla corrió feliz a su encuentro, Dante estaba abrazando a Bianca y disfrutando el sonido de las risas de los niños, la mamá de Anabella fue junto a su nieto habían sido tres días sin verlo que tenía planeado en cuanto lo viera le daría los besos que no había recibido estos días, —¿Estas feliz?— Bianca le acarició su mejilla con ternura, el la miro como siempre con amor, —Si, estoy muy feliz— todo había cambiado tanto, ya no era ese hombre que buscaba a las mujeres para satisfacer sus necesidades, no porque ahora estaba completo con Bianca, su otra mitad,— te tengo a ti, ya está aquí mi hija, sabes se parece tanto a mi mamá— Bianca sonrió— está conmigo Angello que haré un hombre de bien, —Te creo— acarició su cabello— mi amor, organice una pequeña reunión para darle la bienvenida a Sophie, no te molesta —Por supuesto que no, así ella va ir conociendo a la

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    ¿Te gusta la pizza?— Bianca estaba en la cocina junto a Ágata mirando al pequeño Angello comer con gusto la rebanada de pizza de pepperoni que él había pedido—Si señorita— dijo con la boca llena, Bianca sonrió al ver al niño comer bien—Dime Bianca Angello— le dijo dulcemente al pequeño que sonrió— toma aquí está una rica agua de naranja— tomo el vaso con gusto y le dio un gran trago— como Angello— dijo al separarse para ver hablar con Ágata, estaba preocupada por la Sophie que había pasado para que llegará al hospital— ha llamado Dante Ágata—No niña Bianca, espero no sea nada grave— eso mismo deseaba Bianca, miro la ropa sucia de Angello, no tenían con que cambiarlo si querían que se diera un buen baño —Hay que limpiar tres habitaciones Ágata— asintió— y hay que comprar algo de ropa para Angello y Sophie…— comenzó a sonar el timbre de la puerta—Ahora regreso niña Bianca— Bianca sonrió porque no podía decirle solamente Bianca, regreso junto a Angello que estaba feliz comiendo—Do

  • Ella es Mía   Mi Hija

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  • Ella es Mía   ¿Estás Son Las Fotos?

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