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Recuerdos

Autor: MuSubi GR
last update Data de publicação: 2022-02-19 03:53:39

Bianca abrió los ojos, solo de pensar en esas manos sobre ella palmeando su desnuda piel, no podía pensar en eso, y queriendo borrar el pensamiento movió la cabeza; voltio a ver a Pía que gracias a dios estaba distraída viendo al chico cadenero y no había escuchado lo que acababa de decirle su guardaespaldas. No podía creer que fuera capaz hacerlo, pero de nuevo miro su rostro y vio un brillo en sus ojos que le hizo saber que si sería capaz, y era mejor no ponerlo aprueba, era mejor no tentar la suerte, 

—Vamos— Pía vuelve a sacar de sus pensamientos al tomarla de la muñeca— gracias Rafi 

—De nada disfruta la noche— entra al antro por un pequeño pasillo que estaba solo iluminado con luz neón, al ir más adentro se puede escuchar más fuerte la música que está en todo su apogeo, Pía se abre paso entre la gente que se encuentran bailando, al ir caminando casi bailaban por la música electrónica; 

—Ese está bien,— señala una mesa en el área VIP del antro que está solo, Bianca la sigue sin ninguna protesta sonríe ya sin importar que tiene a un hombre detrás siguiendo como un perrito

—Tengo sed— grita a su amiga porque la música no deja que hablen con voz baja— pídeme una piña colada sin alcohol por favor, voy al tocador

—Te acompañó— dice al estar en el lugar que habían escogido— mira ya llegaron los demás— un grupo de personas llegaron junto a ellas y las saludaron con un beso en la mejilla, todas se sentaron en el sofá alrededor de la mesa.

—Esta bien, ahora que regrese pedimos— Pía hace una seña para decirle que ahora venían. Bianca mira detrás y no ve a Dante por ningún lado, se extraña hasta hace un momento aún lo sintió muy cerca, lo busca con la mirada y lo ve en la parte baja solo en una mesa mirándola que se está moviendo— no me quedaré mucho mañana sabes que tengo llamado

—Si lo sé, pero aunque sea bailemos un poco ahora que regresamos— le dice su amiga mientras Bianca ve que Dante está distraído con una pelirroja que le acaricia descaradamente su pecho por encima de la camisa— veo que tú guardaespaldas es todo un imán de mujeres

—Tengo que ir a quitarle esa lagartona— Bianca comienza a caminar a dónde estaba De Luca, sin apartar la mirada de ellos, no le gustaba que otra mujer lo tocará, y menos ahora que el estaba ahí para cuidarla, no debía estar distraído. Dante mira el movimiento de Bianca que se va acercando cada vez más

—Lo siento pero estoy trabajando— dice quitando las manos de ella que están sobre él— vete por ahí a buscar a otro que te ayude 

—Pero yo te quiero a ti— ronronea la chica acercándose a querer darle un beso— solo algo rápido

—Mira no, vete a buscar a otro— le habla de una manera tajante, aunque quisieran sacar la tensión que le había provocado Bianca pero no podía, estaba en horas de trabajo, la hace un lado yendo al encuentro de Bianca que al ver que ha dejado a la mujer camina a dónde iba originalmente

—Bianca ¿Qué fue eso? ¿En que te afecta que este con otra mujer?— le pregunta con una sonrisa, después de mucho tiempo Bianca estaba comportándose de una manera algo extraña

—Solo quería recordarle a De Luca que estaba en horas de trabajo solamente— dijo con indiferencia, como si no le importará— no creo que debe comportarse así cuando me está cuidando— su amiga la miro con incredulidad, noto como un brillo diferente en Bianca, algo que no había visto antes de conocer a De Luca

—No será que te has interesado en él de una manera más allá de lo profesional— Pía le sonrió, Bianca se quedó analizando sus palabras, apenas lo había conocido esa tarde así que no podía dejar a su amiga pensando tonterías 

—No digas tonterías apenas lo conocí hoy así que no hay ningún sentimiento hacia el, además no puedo estar con un hombre así— Pía la mira, lo que pensaba hacer unos minutos atrás parecía que estuviera celosa, la vio apretar su pasó para llegar a dónde De Luca discutía con la pelirroja, pero al ver que el mismo la había despachado siguió su camino al baño del lugar— además aún tengo cerrado mi corazón 

—Ya pasaron tres años, de los cuales solo has tenido una cita— ingresando al baño, el ruido de afuera había desaparece—yo creo que te debes dar una oportunidad, acepta las invitaciones de Bruno a cenar, o buscamos por la aplicación una cita con alguien— le sugirió sacando su teléfono— lo único  que quiero es que seas feliz

—Lo sé, deja lo pienso ahora estoy un poco sacada de onda con la amenaza— su amiga sonrió, al menos lo pensaría, y eso ya era ganancia. Al regresar a la mesa para nadie paso inadvertido la presencia De Luca, Bianca vio como comenzaban a cuchichear entre ellos, al llegar junto a ellos De Luca se quedó un poco apartado pero sin quitarle la vista. Un mesero se acercó a las recién llegada para tomar la orden.

—Por Dios Bianca, no me digas ¿que ahora traes un guardaespaldas?— Charlotte una vieja amiga miro a De Luca de una manera morbosa, mientras sé mordía el labio  

—Por desgracia si— Charlotte sonríe mirando a sus amigos— si quieres puedes donarlo para que pasemos un buen rato— todos suelta una carcajada pero a Bianca le molesta su comentario tan frívolo, no podía creer que ella dijera eso— es que está para comérselo, esos brazos

—No digas tonterías, ni está tan guapo, no sé que le ven— otra de sus supuestas amigas se acercó

—¿Apoco tú no quieres tener una noche con él?— la pregunta la saco de onda, no podía creer que le estuvieran preguntando eso, y tuviera que negar sus pensamientos

—Por supuesto que no, el solo es mi guardaespaldas— lo mira encima del hombre sentado ahí solo tomando solo un vaso de agua— no quiero hablar más de él, digan cómo les fue de vacaciones?— le pregunto a Charlotte pero ella volvió al mismo tema, no podía dejar de ver al guardaespaldas ahí mirando hacia donde estaban ellos

—Esta bien amiga, solo una cosita el día que deje de trabajar para ti me permites contratar sus servicios— lo dijo de una manera maliciosa, que Bianca ya no contesto, no le estaba gustando que De Luca fuera el centro de atención. Un poco cansada de los comentarios de sus amigas y las miradas de estás se levantó para ir a bailar un poco y así sacar un poco la tensión. Dante desde la mesa la veía y podía estar seguro que estaban hablando de él, porque las demás mujeres que estaba con ella no lo dejaban de ver y ella de vez en cuando lo miraba por encima del hombro con supuesta discreción, uno momento después ella se levanta de su mesa junto a Pía y dos hombres que las acompañaron un poco lejos de sus amigos y comenzaron a bailar muy pegada a uno de ellos, moviendo sus caderas de una manera provocativa— por dios— dijo, desde la mesa, desde que la había conocido su cuerpo estaba reaccionando de una forma poco habitual, quería ser el hombre que la tomaba por la cintura mientras bailaban muy pegados, no la pierde de vista ningún momento, hasta que en una vuelta sus ojos se conectan, ella no apartó la vista de él, sus manos se mueven por su cuerpo como invitándolo a ir junto a ella a bailar, Dante mueve el cuello no podía ir tras esa sirena, si lo hacía podría perderse en un profundo mar de pasión y eso no era bueno para su trabajo, no podía violar su primera regla, no debía relacionarse con el sujeto a cuidar. Respira hondo, tomando el vaso de agua, necesita volver a centrarse en su objetivo que es protegerla de una amenaza que no se sabía de dónde venía, cierra un momento los ojos tenía que luchar a calmar un poco su ser primitivo, ese que ahora quería sacar a esa mujer de ahí y llevarla a cualquier parte.

Bianca sintió un poco de sed, se acercó a la mesa a tomar un poco de sus copas, al estar de nuevo en la mesa uno de los chicos que había llegado después de ella la saludo con un beso en la mejilla

—¿Cómo has estado Bianca?— le pregunto al acercarse 

—Bien, un poco cansada pero todo bien— tomo su copa de piña colada— ¿Y tú?

—Bien— se rasco su cabeza de una forma que parecía incómodo— amiga se lo difícil del tema pero vi a Sandro— de nuevo era tema de conversación, que nunca en su vida alguien ya no le recordaría un hombre así, un hombre que había sido él que la llevó a las drogas— me preguntó por ti

—¿Y tu que le dijiste?— el momento de relajación se quedó atrás de nuevo estaba tensa, 

—Que estabas bien, que seguías siendo la mejor actriz y me preguntó si estabas con alguien y le dije que no— Bianca cerro los ojos el había regresado para volver con ella algo que no iba a volver a pasar, no volvería a caer con él, pero estaba muy equivocado si ella lo aceptaría de nuevo en su vida 

—Si alguien lo vuelve a ver por favor no le digan nada de mí— tomo la bebida y de nuevo salió a bailar, ya ese día había sido el peor de todos.

Al llegar a bailar de nuevo le llueven los recuerdos, ella una chica tonta que nunca había tenido un novio, que al conocerlo se eclipsó con su belleza, un hombre alto de cabello castaño y ojos verdes que llegó hablando con palabras bonitas, con la que la fue envolviendo en sus redes, al principio todo era color de rosa, el se comportaba como todo un caballero, le llegaba con flores, pequeños obsequios o grandes detalles como en una tarde Sandro había mandado llenar su camerino con diferentes flores de muchos colores, todo marchaba de maravilla entre ellos, en total normalidad, al ser novios formales iban de fiestas juntos y todos los medios estaban locos por la pareja que formaban, casi las habladurías decían que terminaría su historia en una boda pero todo cambio cuando ella asedio o se vio presionada para probarla

****

Años atrás

Sandro la había convencido en vivir juntos, al principio no estaba segura de querer eso pero Sandro la hizo aceptar manipulándola. Una tarde al regresar de la grabación de la novela Bianca encontró a Sandro riendo solo, sentado en el suelo de la sala junto a la mesa había un polvo blanco, no era ignorante en esos temas pero nunca había pensado que su novio fuera uno de los muchos que la consumía

—¿Qué significa esto?— Sandro voltio, su nariz estaba roja, y sus ojos estaban opacos, al verla se levantó para tomarle 

—Significa que nos vamos a divertir juntos— la tomo de la mano y la llevo a la mesa— este polvito es mágico y te lleva a las estrellas— Bianca no estaba convencida nunca la había consumido y no era algo que hubiera querido probar

—La verdad no quiero amor

—No me quieres,— dijo con voz lastimera

—Si te quiero solo que yo no quiero volverme una adicta

—No lo serás, mira yo la puedo dejar cuando quiera— beso su boca,— hazlo por mí, vamos a divertirnos juntos— Bianca lo miro con dudas, no creía eso— si no lo haces te dejaré sola y nadie te va querer como yo

—No me dejes, sin ti yo no puedo vivir— miro la raya blanca sobre el vidrio de la mesa— yo te amo y lo haré

—Solo tienes que…

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  • Ella es Mía   Ella Es Mía

    Los días pasaron muy rápido a Sophie le habían dado el alta y ahora estaba en casa de Dante jugando feliz con Angello que al verla corrió feliz a su encuentro, Dante estaba abrazando a Bianca y disfrutando el sonido de las risas de los niños, la mamá de Anabella fue junto a su nieto habían sido tres días sin verlo que tenía planeado en cuanto lo viera le daría los besos que no había recibido estos días, —¿Estas feliz?— Bianca le acarició su mejilla con ternura, el la miro como siempre con amor, —Si, estoy muy feliz— todo había cambiado tanto, ya no era ese hombre que buscaba a las mujeres para satisfacer sus necesidades, no porque ahora estaba completo con Bianca, su otra mitad,— te tengo a ti, ya está aquí mi hija, sabes se parece tanto a mi mamá— Bianca sonrió— está conmigo Angello que haré un hombre de bien, —Te creo— acarició su cabello— mi amor, organice una pequeña reunión para darle la bienvenida a Sophie, no te molesta —Por supuesto que no, así ella va ir conociendo a la

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