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Reencuentro

Autor: MuSubi GR
last update Fecha de publicación: 2022-03-30 10:28:49

Bianca sonrió lo que había vivido la noche anterior, cuando pensó que había soñado con Dante en su habitación había sido real, el había entrado y había dormido con ella, le había dado la fuerza que necesitaba para sobrellevar ese día, pero estando ahí porque no;

—¿Por qué no me llevaste?— dijo acariciando su cabello, su boca besaba su cuello,— ¿por qué me dejaste?

—Por que no era el momento—beso su mejilla,—dime egoísta, lo que tú quieras pero quería ver la cara de Bruno al ver cómo entraba— acarició su rostro— él te había mantenido amenazada con la idea que me tenía, pero el muy infeliz nunca me tuvo en sus manos, quería que hiciera lo que hiciera siempre me escogerías a mi—bajo su mano acariciando su cuerpo— lo siento pero necesitábamos a tu padre y a Bruno juntos— Bianca abrió los ojos, porque los necesitaba juntos

—¿Para que?—levantó su cara que estaba besando su cuello, estar así en sus brazos la hacía despertar su feminidad 

—Lo siento cara mía perdón pero teníamos que arrestar a tu padre con Bruno—Bianca abrió los ojos Santino en la cárcel su mayor sueño, por lo que siempre había luchado, estaba ahora muy lejos

—No tengo nada de que perdonarte— acarició su mejilla, Dante cerro los ojos  disfrutando de su contacto, movió un poco su mano para besar su palma—tú no tienes la culpa que Santino sea lo que es, solamente que nunca pensé que pasaría— se abrazo a Dante, estaba feliz por tenerlo ahí— cada uno se forja su destino, y Santino está recibiendo lo que cosechó. Ya no cumplirá su sueño de ser el presidente del país— Dante acarició su cabeza, tenerla así en su cama era lo mejor, éstos días sin ella habían sido una tortura, solamente con ella las pesadillas desaparecían—Dante no dejes de besarme— Bianca metió su mano por la polo verde para acariciar su piel caliente— no dejes de tocarme— Dante fue dándole pequeños besos, por dios con ella era otro hombre, no podía evitar ser tierno y dulce con ella

—Así será—le susurro al oído— así será hasta que tú quieras—besos sus labios tan apasionadamente, no sabía cómo había logrado la noche anterior no hacerla suya, su cuerpo le pedía a gritos tenerla, amarla para sentir que su corazón estaba vivo por qué solamente con ella podía respirar. Lentamente fue quitándole la blusa que su mamá le había puesto, tenía un sujetador de encaje blanco que de un momento a otro desapercibo dejando ver sus perfectos pechos. Bianca cerro los ojos disfrutando los labios de Dante sobre su cuerpo, tenía fe que con su amor podría olvidó lo sufrido con Bruno, con sus besos marcándola podría superar ese oscuro momento de su vida. Se acomodo de espaldas en el colchón Dante se acomodo sobre ella, subió su polo verde quería sentir su piel caliente junto a la suya, el no la dejó mucho tiempo sin sus besos, solo se separó lo suficiente para quitarse la polo y aventarla lejos de ellos, de nuevo beso sus labios mientras sus manos trabajan en quitarse la última barrera que tenían, Bianca trabajo en el cinturón del pantalón tenía urgencia de sentirlo, Dante hizo que levantará su cadera para sacar sus bragas blancas y lanzarla al suelo, el se hincó en la cama quitándose los pantalones, Bianca abrió los ojos

—Estabas preparado—dijo mordiéndose el labio, no tenía ropa interior, 

—Para ti siempre lo estoy— sonrió con malicia,—no sabes cuánto sufrí estando lejos de ti— se acercó a su cuello, por dios su perfume lo excitaba— no poder cuidarte,— Bianca acarició su espalda caliente, y gruñó al sentir la sutil mordida sobre su p3zon, su lengua hizo círculos y chupo hasta que la hizo desear más. Su feminidad palpitaba con urgencia de tenerlo, pero el seguía torturando su otro p3cho, entre abrió los ojos viendo su cabello negro sobre su pecho, era la mejor vista,— hay cara mía no sabes cuánto te extrañé— bajo despacio besando su estómago— mi picolla está noche será la más feliz de tu vida— sonrió besando  su cuerpo, y llegó a su feminidad que estaba ya lista para él, pero está noche quería consentirla, hacer el amor despacio y lento para ella— quiere que mi boca te bese cara mía

—Si…— dijo al levantar la cadera— si amor— su respiración era irregular. Dante no perdió tiempo y la besó, la hizo gemir con cada embestida de su lengua, podía sentir como estaba por llegar y fue más rápido hasta que sintió como temblaba de satisfacción— ¡Oh Dios!— grito Dante lambio hasta la última gota de sus fluidos. De nuevo cubrió su cuerpo con él suyo, su miembro ya reclamaba estar en su lugar,— por favor Dante— Dante sonrió al ver su rostro sonrojado, era tan bella y estaba ahí para él

—¿Quieres un hijo cara mía mío?— Bianca se sorprendió por su pregunta, pero pensándolo si, si quería un hijo suyo, un pedacito del cielo que los uniera para siempre

—Si,— Bianca se levantó un poco para besar su cuello, su olor tan masculino, y sentirlo era su cura de todo, pensó que cuando el supiera lo que Bruno había hecho no la quería, la vería con asco pero no fue así, era igual que siempre tierno, dulce y ahora podía sentir su amor

—Quiero amanecer contigo todos los días— le susurro mientras el entraba lentamente en ella— quiero que seas la madre de mis hijos, y quiero ver esa sonrisa todos los días, esa sonrisa que hace salir a este hombre— beso su labios moviendo sus caderas hasta entra en ella por completo, Bianca rodeo con sus piernas su cadera, no quería que saliera de ella, quería tenerlo el mayor tiempo posible, sus manos acariciaban de arriba a bajo su espalda y de vez en cuando le clavaba las uñas, era tan intenso sus movimientos, pero eso era lo quería, lo que necesitaba— te amo Bianca, te amó— le susurro al oído, 

—Yo también Dante— dijo al sentir el mayor clímax de su vida, escucho su grito de liberación, su cuerpo tembló sobre ella y podía sentir como se derramaba en ella, sintió como su semilla la llevaba. Dante sonrió con complicidad había visto las estrellas, había ido al cielo junto a ella. Que quería volver, quería saber si para ella había sido igual

—Hoy fue….

—Maravilloso— sonrió feliz— fue ir al cielo— Dante no pudo dejar de besarla apasionadamente, sus palabras lo inundaron de alegría.

El sol entraba por la ventana, Bianca despertó sonriendo, estaba de vuelta con Dante y nadie los separaría, con Santino en la cárcel junto con Bruno no habría peligro ya, podría vivir su vida como ella siempre había querido y viviría su amor con Dante, sonrió pensando que cuando lo conoció no lo quería, lo quería muy lejos de ella y ahora no podía vivir sin el, su corazón le gritaba aún cuando estuviera a miles de kilómetros. Le pareció extraño no sentir los brazos de él rodeándola, que con su mano busco el cuerpo de Dante pero cerca no había nadie se levantó cubriendo su cuerpo con la sábana, y miro la amplía había pero no había rastro de él, solamente su ropa dispersada por la habitación, se puso en pie tal vez estaría en el baño y si era así recordaría cuando estuvieron en Venecia amándose. Pero al abrir no había nadie. A dónde había ido, ¿habría sido todo un sueño?, Negó no pudo haberse imaginado dos veces los labios de Dante…

Al despertar tenía ganas de sorprender a Bianca con el desayuno en la cama, por qué su plan era no salir de esa habitación por varios días, tenían que recuperar el tiempo que habían estado alejados. Se levantó poniéndose unos pantalones grises de franela, y bajo a la cocina, ya Ágata estaba preparando el desayuno para todos los invitados. Al verlo Amellie entrar a la cocina

—¿Cómo está Bianca?

—Bien, bueno eso espero aún duerme, quiero llevarle el desayuno— Amellie sonrió, nunca ningún hombre había hecho eso por ella, estaba agradecida con la vida por haberle dado un hombre así a su hija— no ha comido desde ayer, señora quiero…

—Dime Amellie— Dante agradeció la confianza

—Amellie quiero pedirle la mano de su hija— Amellie sonrió, sabía perfectamente que ella solamente sería feliz con él, 

—Solo si me prometes que la vas a respetar, y que siempre la amarás y protegerás— Dante sonrió eso no tenía que pedírselo, daría su vida para que fuera así. 

—Mi vida será para amarla, respetarla y protegerla— Amellie sonrió, no sabía cómo Santino no había visto el amor de Dante por su hija 

—Gracias…

—Dante que bueno que te veo— entro Alfonzo vestido con su traje negro

—Hola buenos días— respondió Dante un a enorme sonrisa, era el hombre más feliz en ese momento que no habría nada que lo arruinara, tenía a Bianca a su lado en su casa— ¿que me quieres decir?

—Algo que no te va gustar— la sonrisa se borró, odiaba que fuera tan inoportuno su amigo,— siento arruinar tu alegría pero tienes que saber que Bruno se escapó, Anabella lo ayudó

—No puede ser, tenemos que cuidar más que nunca a Bianca— ese infeliz con la obsesión que tenía por Bianca iba a buscarla por debajo de las piedras hasta encontrarla y hacerle daño, mucho daño— maldito infeliz— golpeó con fuerza el frío mármol, 

—Ya la policía lo está buscando, pero creó que pasará tiempo para dar con él— si Juliette lo había ayudado era seguro que lo llevará a un lugar seguro que ella solamente conociera, pero que juego estaba jugando— te mantengo informado cualquier cosa, me voy tengo que poner a trabajar a dos chicos.

—¿Pero Santino si está en la cárcel?— le pregunto deteniéndolo en la puerta

—Si, está en todos lo medios la noticia— gruñó, era mejor mantener a Bianca fuera de eso, fuera como fuera y el daño que le había hecho era su papá el hombre que ella quería, el hombre que siempre quería proteger...

—Si, mi hija también está en las redes— Amellie había llegado la notificación de todos los vídeos que los reporteros subieron— tiene que levantar una denuncia

—Claro, ese Bruno no se va quedar sin castigo— si no era en la cárcel sería con sus manos pero lo haría pagar muy caro lo que había hecho con Bianca— Amellie si quiere quedarse es bienvenida. 

—Gracias hijo— Dante sonrió por la palabra que había dicho la mamá de Amellie, si desde ese día sería otra hijo para ella— pero quiero ir a mi casa, no creo que Bruno valla a ella cuando sepa que no está. Ese loco la buscará pero nunca la encantará si tú estás s su lado

—Puede estar segura que siempre la protegerte— miro a Ágata que estaba preparando una charola dos platos de fruta con yogurt, dos vasos de jugo de naranja dos rebanadas de pan tostado— muchas gracias Ágata, y si vez algo sospechoso no dude en ir avisarme

—Si Dante como digas— de nuevo subió las escaleras con la charola, ya había tardado mucho tiempo sin besar a Bianca que era su vida. Al llegar a la puerta principal la abrió despacio sin querer mucho ruido por si ella aún dormía. Pero al entrar ella no estaba en la cama donde la había dejado, miró el diván y ahí estaba cubierta solamente con una sábana blanca, sus manos estaban cubriendo su rostro parecía que estuviera llorando….

—¿Qué sucede amor?— Bianca levantó la vista, Dante estaba ahí de pie con una charola en mano, no había sido un sueño, ahí estaba sonriendo como el sabía

—Nunca me dejes Dante, por dios pensé que todo había sucedido solamente en mi cabeza— Dante dejo la charola en una mesa cercana y fue abrazarla

—No te lo prometí y siempre cumplo mi palabra…

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Último capítulo

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