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Se Han Llevado

Autor: MuSubi GR
last update Fecha de publicación: 2022-04-24 09:39:58

Sandro sintió como le fallaban las piernas, había escuchado bien, habían secuestrado a Bianca pero ¿quién? Quién había sido capaz de algo así— ¿Qué que estás diciendo?

Apretó los puños poco le faltó para golpear lo que tuviera frente a él

—Un hombre llevaba a la señora cargando — bajo corriendo las escaleras, la única persona que faltaba era Luca Vitali, y había sido con la última persona que la había visto, con la que la había dejado en sus brazos, él se la había llevado pero ¿Por qué?, Se preguntaba recordando como la veía, como la tomo cuando bailaron, cerro los ojos mirándolo directamente a los ojos, y comenzó a repetir una y otra vez su nombre Luca, Luca, era un verdadero idi0ta como había caído en la trampa de él, el muy infeliz se había presentado delante de él, usado su nombre, podía verlo como se estaba burlaba de él al igual que el mismo porque comenzó a reír de su suerte y de su ingenuidad; había creído en las palabras de Santino que le había asegurado que Dante De Luca la dejaría de buscar, que solamente estaba con ella por interés, y ahora se daba cuenta de lo equivocado que estaba, Dante nunca la dejaría de buscar, y la prueba estaba lo que había hecho, solamente un tonto no lucharía por ella. Dejo caer su mano que sostenía el teléfono en su oído, parte de su vida se estaba yendo a la basura, si su padre se enteraba que Bianca lo había vuelto a dejar, no volvería a tener ese voto de confianza, ni la aceptación que tanto quería. Ya la risa se convirtió en lágrimas, su peor temor se estaba cristalizando en ese momento, Dante De Luca la había encontrado y había ido por ella, el infeliz se había presentado como el mejor catador de vinos, y el muy tontamente había creído eso, era un total imb3cil por no reconocerlo, la noche perfecta se había vuelto una pesadilla.

—¿Dónde están?— grito preguntado por todos los hombres de seguridad que debían estar atentos a algo como esto, su único trabajo era evitar que se la llevarán. Camino por los pasillo del viñedo encontrando a cada uno en el lugar que debían estar vigilando completamente dormidos— ¡Ahhhhh! ¡Maldito!— grito sin importarle los pocos invitados que aún se encontraban, provocando en ellos miedo.  Sandro solamente podía preguntarse; ¿Cómo lo había hecho?, ¿Como había logrado drogar a sus hombres si había llegado a la hora de la fiesta?, O ¿No?, Comenzó a buscar al responsable, alguien tenía que haberlo ayudado, y los únicos extraño en esa casa eran los meseros, entre ellos debía estar su cómplice. Comenzó interrogando uno por uno pensando que podría dar con el traidor, pero al finalizar con las preguntas, nadie sabía decirle que había pasado, y todos negaban que conocieran a un Dante De Luca. Espero paciente en el despacho y ver entrar a la última persona que faltaba por interrogar Angélica Beltrán, la mesera que había llevado el agua de arándanos a Bianca, miró abrir la puerta y puso la mirada más fría y dura que podía tener, ella debía darle muchas respuestas, pero quién entraba era su asistente, con su cara de disculpa

—¿Dónde está?— pregunto con la voz más fría que podía— porque no ha entrado Angélica Beltrán

—Señor lo siento— Sandro se levantó de la silla sin importar que está cayera al suelo— pero ella no se encuentra por ningún lado— tomo el primer objeto que tuvo a su alcance y lo aventó contra la pared

—¡Son una bola de incompetentes!— les había dejado muy claro que tenían que verificar que las personas que entraban eran las que decían ser, pero el mismo no lo hizo había visto a Luca Vitali y sintió con lo conocía, maldijo porque no creyó en su intuición, ella le decía que había algo extraño en ese hombre, tomo una copa de vino que aventó contra el suelo, estaba enfadado, molesto por haber confiado en Santino. Él había dicho que no iría, que ya no la estaba buscando, y solamente tenía que ver esta noche la cama vacía, Bianca ya no estaba a su lado. Ya el jardín estaba solo, todos los invitados ya se habían ido, si ella tan solo hubiera gritado pidiendo ayuda, él no habría hecho de todo para rescatarla, aunque de nuevo Dante lo moliera a golpes, pero no estaría ahí en esa habitación solo bebiendo, ella estaba convencida de su nueva vida, en el matrimonio con él,— ¿Por qué no grito?— le pregunto al único de los hombres despiertos, que ahora estaba delante de él con una bolsa de hielo sobre la cara, tenía partido el labio inferior del lado derecho, el ojo izquierdo estaba morado y la nariz había estado a nada de que se la rompiera, además que el abdomen le dolía bastante, 

—Señor su esposa iba inconsciente— parecía que esa noche no iba dejar de maldecir, él mismo le había pedido a esa mujer el jugo para ella,— señor le juro que intenté detenerlo pero no pude, sus puños son dos bloques de ladrillo— y tenía razón, Sandro lo Gaby sentido muy bien. Despidió al sujeto de la habitación, pensando algo tuvieron que darle a ella para que durmiera al igual que todos lo incompetentes de los hombres, solo le pedía al cielo que eso no dañará al bebé que esperaba Bianca, aunque no fuera suyo no quería que le pasará nada, era hijo de Bianca y ya había soñado con él, enseñarle a jugar, a nadar, ser el padre que nunca había tenido él, no podía negarlo que había soñado formar una verdadera familia con ellos, pero ahora eso se estaba derrumbando como un castillo de arena, sus planes se habían esfumado. Miro la tablet tratando de encontrar la forma que se habían ido, pero las cámaras no le mostraba nada, el amigo de Dante seguramente había entrado a su sistema, y ahora tenían control de todo.  Tomo la foto que tenía en el buró, era una mentira, Bianca nunca había vuelto a verlo así con amor, ni durante el tiempo de la clínica, ni cuando habían llegado a casa a vivir, Bianca no había sentido nada por él, estaba convencido…marco el número de Santino, era momento de aceptar la derrota, Dante De Luca había vuelto a ganar.

—¿Ya viste las horas?— contesto un malhumorado Santino, Sandro miro el reloj que estaba en la pared de enfrente

—Las tres de la mañana— después de darse cuenta de lo que había perdido había despedido a todos, que podía festejar si Bianca se había ido— tranquilo solamente te quiero informar— por el alcohol comenzó a reír— que…

—¿Que te parece tan gracioso?— le pregunto con molestia, había perturbado su sueño solamente para reírse por teléfono de alguna tontería

—Que aseguraste que Bianca nunca me dejaría y que crees— soltó de nuevo una risita, Santino lo escucho atento, estaba claro que el alcohol en sus venas lo tenía fuera de control 

—Ya vete a dormir, estás borracho— iba a colgar pero Sandro lo impidió, al soltarle lo que había comenzado a decir

—De Luca se la llevó— dijo con una risita, Santino abrió los ojos, no podía creer que ese infeliz De Luca lo hubiera hecho

—¿Cómo permitiste que se la llevará idi0ta?— Sandro comenzó a llorar, de eso estaba seguro era un idi0ta se habían burlado de él, el alcohol era un mal compañero las risas flotando en el aire la sonrisas sarcásticas lo sumergían en un coraje que crecía a cada segundo más.  

Había una mezcla de resignación y a momentos aparecían los impulsos de luchar de conseguir el amor de Bianca demostrarle que podría cuidar de ella de amarla como ninguno jamás la hubiera amado, pero su cuerpo derrumbado sobre aquella silla no se movían ni un centímetro así eran realmente los ánimos de rendirse de un vez por todas. 

—Te digo lo más idi0ta que fui, dijo llamarse Luca Vitali y nunca lo relacione— se escuchó una risita con un sollozo al otro lado de la línea— uso su apellido en su nombre ese, y solamente se puso unos lentes disimulando su apariencia— le dijo pero no podía dejar de sentirse el idi0ta más grande del mundo, Alfonzo había hackeado sus cámaras y Dante se había llevado a su mujer en sus narices…

Santino al terminar de llamar con Sandro marco a uno de los hombres que había estado cuidando la casa, si había ido Dante por ella debían estar en un hotel quedándose, si los encontraba ahora si no le importaría terminar con el embarazo de Bianca, la sometería al tratamiento que le borrar la memoria, tal vez está ocasión la llevaría a un país de América claro con otro nombre y sin Sandro, ese idi0ta no servía para nada, no podía creer que no lo hubiera reconocido, lo más extraño fue que Dante no lo golpeó, con su temperamento pensó que eso haría en cuanto lo tuviera enfrente. Una hora después recibió la llamada de Brutus y le confirmo ya no había nadie en el hotel, y su exesposa había sido la que pagará todo, m*****a Amellie no había duda que ella había entrado también, eso quería decir que regresaban a Italia con ella, Peter vete al aeropuerto y espera ahí hasta que veas llegar a mi exesposa con Dante De Luca, Pía, y Alfonso Fontana, quiero que me digas a dónde llevan a mi hija. Habían estado todos menos Valente, que según sus investigaciones se había ido a una playa del caribe con su novia.

Le regreso la llamada a Sandro, 

—¿Dime como se llamaba la mesera?— pregunto Santino, para buscarla

—Angelica Beltrán— Santino gruñó, no podía creer que el imb3cil de Sandro no la reconociera, solamente que fuera disfrazada

—Esa mujer es la mamá de Bianca,— se escuchó la risita de Sandro, no podía creer que también ella lo hubiera engañado,

—¿Entonces ella fue quien le mando el regalo?— Santino frunció el ceño al escucharlo, 

—¿Que regaló?

—Unos aretes que le entraron a Bianca pensamos que fuiste tú— quería darse un golpe contra la pared, porque nunca pensó en ella, en saber dónde estaba, porque nunca pensó que iría a buscarla, 

—¿Quién se los entregó?

—No sé Petra,— se escuchó como llamaba a la mujer mayor que estaba llorando por la falta de Bianca— ¿Quién te entrego el regalo para mi esposa?

—Fue Jaime quién lo recibió— dijo entre sollozos, sin saber porque pero comenzó a llamarlo, quería saber quién lo había traído a la casa. Santino espero en la línea hasta que Sandro le dijo— el chófer no está— comenzaron a pensar había tenido que ser alguien de confianza el que entrará a la casa, Santino no podía creer que todo el tiempo habían tenido a un informantes de ellos dentro, 

—¿Quién más iba con Dante?

—Su supuesta asiste, Samantha hermana de su prometida— y al repetir el nombre y sus palabras le cayó un balde de agua fría, había tenido a Pía en todo el tiempo, y ellas se consideraban hermanas, el nombre de Samantha era el de su abuela paterna— vamos a denunciar el secuestro

—No seas idi0ta si lo hacemos sabrán que nosotros lo hicimos primero— Santino estaba pensando tenía que encontrar a Bianca y llevársela antes que se diera cuenta de lo que había hecho, sabía que cuando lo supiera no lo querría ver ni en pintura— tu quédate allá, tal vez vuelvas a tener a Bianca a tu lado muy pronto— Sandro dejo el teléfono a un lado, y miro a la mujer que estaba besando su pecho, 

—Vamos a la habitación ahí te haré sentir mejor…

Colgó mirando su reloj, si habían salido directamente a tomar un avión ya deberían estar en Italia, pero porque no se comunicaba Peter…

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Último capítulo

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