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Visita inesperada

Autor: MuSubi GR
last update Data de publicação: 2022-03-16 08:41:55

Para Bianca paso todo muy rápido, Dante buscando su arma, después poniéndose delante de ella protegiéndola de la vista del sujeto moreno que estaba delante de ellos, ¿Quién era?, ¿Cómo fue que había entrado?, Lo miro, no se parecía a ninguno de los hombres de su padre, y si era de los hombres de Bruno y habían dado con ellos,  su corazón comenzó a latir con fuerza por el miedo de que todo fuera a terminar tan rápido, escucho como quitaba el seguro cuando el hombre que estaba al frente levantó las manos con un sobre amarillo en sus manos; 

Hombre soy yo— al escuchar la voz de su jefe y amigo soltó una maldición junto a un suspiro, había estado a nada de dispararle, como era que se atrevía a entrar hasta la habitación, ¿Por qué Ágata no lo había detenido? Jalo más la sábanas cubriendo el cuerpo de Bianca de la intromisión de Alfonzo, miro las cortinas que estaban alrededor de la cama y daba gracias que cubrieran un poco más a Bianca. Alfonzo miro el desorden en la habitación, y sin poder evitarlo miro el rostro de la mujer que acompañaba a su amigo, no podía creer que el estuviera con Bianca, esto podría ser la ruina de su trabajo— Dante m*****a sea, eres un idiota, si Santino sabe lo que está pasando entre tu y su princesita nos…

—Lo sabe o se lo imagina— dijo sin ninguna preocupación a lo que Bianca miró a Dante con asombro y preocupación, si su padre sospechaba estaba segura que ya estaría haciendo algo en contra él— pero eso no importa ahora, puedes salir mientras mi prometida y yo nos vestimos— las palabras de él la hacen sentir segura, pero a la vez intranquila, por qué le restaba importancia a qué su padre lo supiera, sería por qué no dejaría que el interviniera y si era eso como lo podría evitar. Alfonzo al escuchar la palabra prometida abrió los ojos con asombro, cuando lo llamo en la madrugada para pedirle que le llevará los papeles de Bianca y de él no pensó que fuera para algo así, en que estaba pensando. Era evidente que no pensaba con la cabeza.

—Por Dios ¿desde cuándo te metes con los clientes?— sabía que si Santino sacaba esto a la luz le haría mucho daño, sería muy grave para la agencia, la cual siempre se había manejado como la mejor del país y sobretodo muy profesional, si llegara a saberse nadie los contrataría

—Ella dejo de ser mi cliente lo olvidas— hizo a un lado las cortinas para poder levantarse y desviar la vista de su amigo a él, aunque su jefe seguía pensando en su agencia— su padre me despidió— Dante sin pudor camino por la habitación hasta un sofá dónde había dejado colgando sus pantalones

—Yo también te despido— soltó Alfonzo, si era muy bueno en su trabajo pero el escándalo de esta relación con Bianca Palmieri los destruiría y tendría que impedirlo a toda costa que saliera, si tenía que sacrificarlo para que Santino no hiciera nada contra de él lo haría— desde la semana pasada ya no trabajas para mí De Luca— Dante lo miro no ironía, estaba claro que estaba molesto pero pasando un tiempo lo volvería a emplear, nadie en su agencia tenía los números que él.

—No, no puede hacer eso, yo tuve la culpa— protestó Bianca al escuchar como despedían a Dante, era una injusticia, porque el se había resistido a esto, y la idea de la boda había sido suya para así librarse de su padre y de Bruno 

—No te preocupes cara mía— sonrió mirando a su ex jefe— en unos días me volverá a contratar— dijo con total seguridad que hizo gruñir a Alfonzo de coraje, odiaba que fuera así de confiado

—Aquí están los papeles, ¿Para que me los pediste? No me digas que te vas a fugar con ella— Dante se acerca a arrebatarle el sobre amarillo de las manos, sonrió mirando a Bianca, estaban a unas horas de casarse para evitar que nadie los separará, regreso la vista a su amigo

—No algo mejor nos vamos a casar, ¿No me felicitas?— dijo con entusiasmo viendo cada uno de los papeles que le había entregado el recién llegado, Alfonzo lo miro con incredulidad— si tienes tu identificación puedes ser nuestro testigo— levantó los ojos sonriendo a Alfonzo, sabía que nunca estaría de acuerdo en esto, pero ya no había manera de echarse para atrás  

—¿Qué estás diciendo?

—Que Bianca y yo nos vamos a casar hoy— se acercó a ella— aún no le doy un anillo,— sonrió mirándola— más bien ella no me ha dado un anillo— ella se sonrojo por sus palabras,

—Te has vuelto loco— dio media vuelta saliendo de la habitación, ya no podía seguir escuchando tanta estupidez— ¡Tu casarte!— grito bajando las escaleras

—Perdón cara mía por esto— le dio un casto beso en los labios— tu ponte bella, aunque lo dudo por qué eres bella siempre— Bianca sonrió por su cumplido— ahora vuelvo cara mía— le dio un último casto beso en los labios— te amo

—Yo también, te amo— le sonrió emocionada, miro el sobre que Dante había dejado en la cama, quería saber que papeles había pedido, los tomo y vio que era su acta de nacimiento, soltó un grito solamente le faltaba saber si habría un juez dispuesto a casarlos. 

Dante bajo hasta la estancia donde caminaba Alfonzo de un lado a otro pensando como saldría de esto, miro a Dante bajando los últimos escalones

—Santino nos puede destruir por tu culpa— estaba de acuerdo con eso, tenía los medios y las influencias para hacer pomada al quien le estorbará—  por dios no puedes ser tan idiota, como pones en peligro mi agencia, mi trabajo po…— Dante no le presentaba atención, era claro que para un hombre como Alfonzo Fontana era más importante su trabajo, su agencia que tener a una mujer a su lado, una compañera con la que pudiera hablar,— pudiendo tener a cualquier mujer porque que ella, ¿Por qué?, ¿me quieres explicar?

—Por que mi corazón la escogido a ella, porque es la mujer que tanto soñé— le dijo mirándolo a los ojos, el sabía perfectamente lo que había sufrido con Juliette, y podía ver qué está vez era distinto

—Nunca te vi así cuando estuviste con Juliette, pero Dante esto está mal— saco su teléfono mostrando las fotos que habían circulado en las redes— esto ha sido una pura especulación, un chisme que no quise hacer caso, pero ahora que lo veo creo que lo mejor es que si te vallas,— lo dijo con pesar, le dolía porque era su amigo 

—Lo entiendo, yo no voy a cambiar de opinión como tú tampoco,— le tendió la copa de brandy— ahora mi deber es protegerla de su padre y de ese Bruno que no es más que un maldito Capello— Alfonzo asintió, ya había encontrado la información de él

—Por cierto el fue quien mandó el brazalete— Dante apretó con fuerza la copa, ya lo sospechaba desde la fiesta de Valente, presentándose como el prometido de Bianca, y diciendo que el protegería a su Bianca supo que ahí había algo más— es el hijo de Rafaello Capello, su madre es Anastasia Carbone, no sé si la recuerdas fue una modelo muy reconocida— Dante negó nunca le había llamado la atención esa vida de las actrices y las modelos, le parecían unas personas superficiales, pero ahora tenía otra opinión— para entrar al mundo de la actuación se hizo llamar Bruno Carbone para que nadie lo relacionara con su padre, que hace una semana falleció de una forma algo extraña— Dante le interesó esa información, 

—¿De que forma?— pregunto indicándole que se sentara, mientras no viera a Bianca no se ponía tensó

—Pues supuestamente un francotirador le  disparó a través de una ventana abierta— Dante no podía creer eso,— fueron cuatro tiros por la espalda, cayo sobre su escritorio—una loca idea de le había metido, esperaba que no fuera así, que estuviera equivocado

—Volviendo al tema de tu casamiento piénsalo—tomo lo último del líquido ámbar— si terminas con ella el trabajo te espera, pero si no, no vuelvas aparecer en la agencia

—Cuando esto acabé, cuando Bianca y yo pasemos esto, estoy seguro que me darás mi trabajo— tomaron otra ronda de brandy— ¿sabes dónde está el hijo de Juliette?

—Si— toma la nueva copa que le ofrecía—  aquí está la dirección, estas seguro de lo piensas hacer,—saco una memoria USB

 —Si, pero antes necesito ajustar una cuenta con ese Bruno y después su padre,— tenía ganas de tenerlo enfrente para enfrentarlo y retorcer el cuello de Bruno hasta que dejara atrás esa estúpida idea. Tomo la pequeña USB rápidamente, pronto estaría con el pequeño que le había robado el corazón y lo haría un hombre de bien. Mira para arriba no le había dicho a Bianca porque habían ido a Venecia esperaba que lo comprendiera y que lo apoyará— ella sabe de él

—Si, gracias Alfonzo—al ver que no tenía nada más que hacer estrecho la mano con su amigo— una última cosa no conoces a un juez por aquí que sea discreto para que nos pueda casar

—No, y no será nada fácil por tu prometida— la miro bajando por las escaleras con una camisa de Dante que le llegaba a medio muslo—cuando lleguen al registro y sepan a qué van, alguien tomará una foto, o llamarán para decir antes que nadie que la actriz Bianca Palmieri contrajo matrimonio con su guardaespaldas— miro a Dante— llámame cuando puedas volver, hasta pronto amigo—dio me y vuelta y se fue del lugar. Bianca corrió al sofá dónde estaba Dante y sentándose en su regazo 

—De verdad te despidió—el acarició su mejilla y su cabello, era tan bella, tan dulce

—No cara mía, pero usted y yo tenemos que ponernos presentables— no pudo resistir besar su cuello, tenerla cerca era inevitable no darle un beso— hay que bien te ves con mi camisa— su mano bajo a acariciar su muslo que fue subiendo lentamente hasta su feminidad— así me gusta que estés lista para mí— en un movimiento la recostó en el sofá, ella comenzó a reír por la manera que actuar de su guardaespaldas, le abrió la camisa sin importar que salieran volando los botones, y bajo besando su pecho, mientras su mano apretaba el otro. Eran tantas sensaciones había tenido que tapar su boca para evitar que sus gemidos llegarán a la mujer que cuidaba esa casa,

—Dante vamos a la habitación— dijo acariciando su cabello— me daría pena que nos…— sintió sus labios besando su ombligo, chupando que no pudo evitar soltar un gemido—sabes que estás loquito— el la miro con una sonrisa antes de besar su monte

—Si por ti— y bajo un poco más, abriendo las piernas de Bianca para poder darle el mejor sexo oral de su vidas, con sus dedos separó sus labios y su lengua lambio su entrada, Bianca sin poder pensar más levantó su cadera pidiendo más atención, Dante sonrió de placer al sentir su mano sobre su cabeza pidiendo más, le encantaba los sonidos que hacía cuando estaba junto a él, que dijera su nombre, era música para sus oídos. De nuevo un golpe en la puerta los saca de su momento íntimo, 

—Oh por dios—dice Bianca que baja la pierna que estaba sobre el respaldo, y mira con reproche a Dante, su ex jefe los había descubierto en un momento íntimo.

—Maldición Alfonzo que se te olvidó— se levanta rápidamente pero se detiene en seco al ver quién está de pie. Bianca se levanta molesta para irse pero Dante la abraza cubriendo con su camisa sus pechos desnudos, Bianca mira al frente y se encuentra con la persona que menos quería ver

—Santino ¿que estás haciendo aquí?...

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