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Te Irás Conmigo

Author: MuSubi GR
last update publish date: 2022-03-17 09:31:04

—Es un maldito infeliz— se fue contra Dante, por primera vez veía a su padre enojado, había dejado de ser el hombre elegante y educado que había conocido— como se atrevió a ponerle las manos encima a mi hija—Dante esquivo su agarré, dio unos pasos hacia atrás huyendo de el, no por miedo sino porque era el padre de su mujer y no quería hacerle daño entendía que ella no se lo perdonaría, fuera lo que fuera era su papá y Bianca lo quería, lo amaba. 

—Soy una mujer si no lo recuerdas papá— Bianca se interpuso entre su padre y Dante— y sé atrevió porque yo lo permiti— Santino cambio su actitud, no podía dejar de ver sus ojos desafiantes, si no era la niña con la que había jugado, era una mujer que ahora le hablaba con fuerza, con determinación sin miedo a nada, era toda un Palmieri,— Dante es el hombre que quiero, lo amo y yo no lo voy a dejar solamente porque tú me lo dices, y solamente quiero casarme con él— al escuchar a su hija siente como se le va la sangre al suelo, ya no habría nada que la hiciera cambiar de opinión, y recordó un momento de ella defendiendo un gato que había llegado de la calle, ella lo había defendido hasta que logró quedarse con él, ahora era lo mismo la mujer que tenía delante estaba defendiendo a ese hombre, que lo miraba de forma retadora;

—Bianca no digas tonterías, tú no puedes casarte con él— le dice en un tono que denota su enfado por la situación— ahora vístete y te vienes conmigo— Bianca se cruza de brazos de ahí nadie la sacaría, detrás de su padre aparecen sus guardaespaldas,

—No, ya te dije lo que quiero— se pega su espalda al torso de Dante, el por inercia le rodea con un brazo su cintura— no pienso moverme de este lugar, no voy a dejar que me alejes de él— Santino cierra los ojos estaba perdiendo la poca paciencia que tenía, no podía con su testarudez, como había sido que fuera tan tonta por haberse enamorado de un nadie, cuando ella podría tener a cualquier hombre con una gran fortuna a sus pies— no pienso dejar que controles mi vida, 

—Hermosura lo estoy haciendo por tí— intento acercarse a ella pero Bianca dio un paso atrás, Dante la apretó con más fuerza a él al dar el paso chocando contra la ventana, la miro tal vez por ahí podría salir

—¿Cómo nos encontró?— pregunto Dante distrayendo, si tenía que salir rápido sería por esa ventana, pero no lo alejarían de ella

—Tu amigo Alfonzo nos trajo aquí— cerro los ojos el había tenido la culpa, porque no había pensado en eso cuando lo llamo en la madrugada, había sido el peor error— lo seguimos sabíamos que en cualquier momento él podría traernos a ustedes— su sonrisa era de triunfo— y aquí me tienes

—Pues tu venida fue de en valde, me tendrás que sacar de aquí a rastras— le contesto Bianca sonriendo igual que su padre, en esta batalla no saldría victorioso— ya te puedes ir

—No señorita usted viene conmigo— hace una señal a uno de sus guardaespaldas

—No te atrevas, si la tocas tu mano sufrirá las consecuencias— Dante en un movimiento pone a Bianca detrás de él, ella se aferra a su cintura, mira como el guardaespaldas de su padre se detiene en seco, de seguro por mirar los ojos asesinos de su novio, los conocía muy bien porque así se había puesto cuando Sandro la atacó. Al verlo titubear de nuevo mira a su padre que literalmente está rojo de coraje;

—Vete papá— le dice con fuerza Bianca, nada de súplicas, Santino suelta un suspiro no había hablado con Bruno de esto si llegaba con ella él dejaría de estar atormentarlo con las fotos

—No me voy a ir sin tí— miro a Dante con despreció el mismo que Dante sentía por él. 

—Ya te dije que no,— dijo con desesperación, Santino no pierde detalle de los movimientos de Dante que toma la mano de Bianca y la lleva a su labios, no podía aceptar a ese hombre en su familia

—Hermosura por última vez vámonos de aquí él no te conviene— lo dice más calmado Santino, con una dulce voz buscando así convencerla por la buenas,   pero ve a Bianca que no piensa en cambiar de opinión— él es un don nadie, nunca te podrá dar la vida que tú te mereces

—¿Esta seguro?— Santino lo mira con extrañeza, le estaba dando a entender que él tenía que darle, no era solo una forma de impresionar a su hija— usted no sabe nada de mí,

—Si lo sé, es un hombre muy poco profesional que se mete con su cliente— mira de nuevo a su hija pero está vez con afecto— yo venía por ti para que volviéramos juntos a casa te prometo…

—No— se aferró al cuerpo de Dante— ya te lo dije

—No estoy para niñerías Bianca Palmieri, soy tu padre y vas hacer lo que yo diga— Bianca abre los ojos, pensaba que esto era una niñería, que querer estar con él hombre que amaba era una niñería, estaba totalmente equivocado,—ahora sube por tu ropa, tienes un prometido esperándote, el si te merece— dijo mirando directamente a Dante que gruñó por su comentario, 

—No pienso moverme de aquí hasta que me case con Dante— miro a su padre y siguió— no pienso aceptar que tú escojas a un junior hijo de papi que todo le resuelven sin enseñarle cómo hacerlo por ellos— Santino estaba a nada de perder su paciencia, porque había sido así, porque no podría manejarla como a su hijo Valente— ni quiero a Bruno, es el hijo de un maleante, tu crees que mi vida será muy feliz con él— dijo con reproché, Santino le dolió en el alma sus palabras pero no podía hacer nada, su  cabeza pendía de un hilo, mientras Bruno tuviera esas fotos Bianca tenía que casarse con él— no papá ¿quieres verme infeliz?,— a Bianca le dolía pero sabía que nunca había buscado su felicidad sino su bienestar, lo que le diera dinero o poder, pero no entendía que podía darle Bruno. Vio como asentía— si quieres mi felicidad déjame hacer mi vida con Dante, con él es con quién quiero casarme— entrelazó sus manos,

—No, hermosura, ¡esto no lo acepto! ¡Con el no!— grito con rabia, no podía dejar que su hija cometiera el mayor error de su vida, tenía que llevarla pronto con Bruno si no saldría a la luz su mayor error— tu regresas conmigo a casa si no quieres que este hombre lo arresten por secuestro— Dante sonrió, no era una novedad que este hombre hiciera algo así para presionar a su hija con un matrimonio que ella no quería— además se suman las agresiones que le hizo a Sandro, también él lo demandó— Bianca abrió los ojos, como se atrevía Sandro hacer eso, si sabía muy bien que el había sido el primero en agredirla a ella, y solamente Dante la había defendido de él

—Eso no es verdad, Dante me defendió, y si Sandro lo demanda yo lo demando a él por agresiones e intento de violación— Santino lo que menos quería era escándalos, algo que perjudicará su imagen, si Bianca lo hacía sería su perdición, además de Bruno que tenía… Respiro, tenía que cambiar de estrategia porque si no Bianca nunca saldría con el de esa casa.

—Podemos hablar De Luca— dijo con tranquilidad, Dante lo miro estaba desesperado, queriendo convencer a su hija de irse con él pero al ver la negativa de ella tenía que recorrer algo que Dante sabía muy que le gustaba hacer

—No, lo que tengan que hablar lo harán enfrente de mi— Dante entiende de inmediato su mirada, así que sería mejor escuchar lo que tuviera que decir para estar prevenido quería ver si sería capaz de llegar más lejos 

—Cara mía ven— la toma de la mano no quería que sintiera más despreció por el hombre que le había tocado ser su padre— ahora vuelvo señor Palmieri— el solo los observa subir las escalera

—Pero Dante, yo quiero saber que te va decir— al entrar en la habitación le hace dar medía vuelta para que lo vea a los ojos— tengo miedo que mi papá te convenza de dejarme

—Eso no pasara— toma su rostro entre sus manos— ahora lo que quiero es que te vistas, con o sin la autorización de tu padre está noche seremos marido y mujer. 

—¿Me lo prometes?

—Te lo prometo — le da varios besos antes de salir dejando a Bianca sentada mirando como la espalda de Dante desaparece de su vista. Regresa a la sala mirando a los tres hombres, si tuviera que pelear sería muy fácil derribar a esas dos masas de carne.

—¿Que quiere decime?— Santino sonríe lo tiene en dónde quería, 

—Aconsejarle esto— pide un portafolio negro para mostrarle a Dante los papeles de la demanda,— usted se va de aquí  por supuesto sin mi hija, y yo no destruyo su casa, su agencia, y a usted ¿Qué opina?— Santino sonríe pensando que eso detendría a De Luca, que con esa amenaza sería suficiente para que el dejará a su hija en sus manos 

—Que me quedaré aquí junto a su hija— Santino explota, su poca paciencia desaparece, comienza aventar varios de los objetos de decoración al suelo, 

—De verdad vale un momento de calentura con mi hija para perder todo— esa palabras lo llenan de irá, como era posible que se refiriera su relación como un momento de calentura, con sus palabras estaba faltando el respeto a su hija que no se daba cuenta

—No es ningún momento de calentura, de verdad me enamore de ella es tan difícil de entender— Santino mueve la cabeza, no podía creer que esos sentimientos fueran de verdad, no existía el amor, 

—Usted no me engaña solo quiere a mi hija porque es su trofeo— con cada palabra se estaba llenando de molestia, como podía decir eso de ella, de su propia hija,— pero ella no es para usted, es demasiado para un hombre como usted

—Mi Bianca no es un trofeo, es una persona libre que gobierna muy bien su vida,— aprieta con fuerza el puño— y tal vez estemos de acuerdo que yo no soy el que se merece Bianca a su lado pero yo la puedo hacer feliz, yo la quiero hacer feliz a mi Bianca— Santino comenzó a reír al escuchar sus palabras, ella no era suya, solo se metió con ella por su fama y su dinero, no lo podía engañar.

Bianca ya no podía con la angustia sin saber que estaba pasando en la sala con Santino y Dante, había visto las miradas que le echaba a Santino, era como quisiera retorcerle el cuello, esperaba que no estuviera pasando una tragedia, los quería a los dos sin ningún pero que se entendieran, que no se vieran siempre de una forma retadora. Sin poder más estar ahí esperando a que viniera Dante para decirle que pasaba decidió ir a ver, tomo el plomo de la puerta lo giró e intento abrir pero nada, la puerta estaba cerrada con llave. Comenzó a golpear porque había hecho esto Dante sería para que no viera que le hacía daño a su padre, no el le había prometido que no le haría nada,— Dante abre la puerta, m*****a sea que está sucede— espero paciente a escuchar los pasos de él pero no sé escuchaba nada ni tampoco lo que decían en la sala, hasta que escucho algunas cosas que caían— ¡Dante!— grito con todas sus fuerzas, miro alrededor buscando algo con que abrir esa puerta, necesitaba salir, necesitaba detener a Dante— abre está m*****a puerta Dante….

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