INICIAR SESIÓNHay Sandro te dije que te quería lejos, hasta te di dinero ¿que hiciste con él?— Sandro estaba en el hospital después de la golpiza que le había dado el hombre que trabajaba para Bianca, había roto cuatro costillas, tenía una fisura en la mandíbula, el labio partido y los ojos morados y sus partes nobles dolían horrores,
—Santino no puedo vivir lejos de su hija, yo quiero recuperarla— dijo con voz lastimera— le juro que yo no le hice nada, solo le pedí ayuda a su amiga Charlotte para hablar, es mentira que yo le pegue
—Estas seguro idiota porque si tú le pusiste un dedo esto que te hizo De Luca sería mínimo de lo que yo te haré— Sandro vio la amenaza en sus ojos, si Bianca nunca le había dicho que el la había golpeado, no sería tan tonto para reconocerlo
—De verdad yo nunca me atrevería a ponerle un dedo encima a Bianca, yo la amo— Santino asintió no creía de todo en su palabra,
—Adelante— Santino le da paso al doctor, le había mandado hacer análisis— ¿Dígame doctor?
—El señor Sandro ha vuelto a consumir— Santino nego con la cabeza, eso no era bueno
—Gracias doctor— miro a Sandro— en eso te gastaste el dinero que te di, hay Sandro así no volveré a dejar que te acerques a mi hija
—Pero si ella se casa conmigo mi papá lo apoyará, será su mejor aliado— dijo con desesperación ya había cometido el error de dejar ir a Bianca, si estaba arrepentido de lo había intentado hacer pero no era él cuando la quiso vender, era por las drogas— yo la amo, por favor le prometo que no volveré a consumir
—No, esto fue un error, además mi hija se merece algo mejor que un maldito adicto— dio media vuelta— De Luca tiene órdenes de no dejar que te acerques así que no quiero que el termine lo que no hizo hoy
—Pues debe mantener a ese hombre lejos de Bianca— soltó Sandro con amargura— ese hombre no protege a su hija porque sea su deber ese hombre desea a Bianca, quiere meterse entre sus piernas— Santino se detuvo, no podía ser posible eso, ese hombre era solamente un empleado
—Son tonterías lo que estás diciendo, De Luca es profesional y es el mejor y el sabe cuál es su lugar— Sandro comenzó a carcajear Santino no sabía lo que él había visto, en el baño ese hombre le había hablado con ternura, y la forma que la tomo era de un hombre preocupado y no solo por qué ella era su trabajo, no era porque esa mujer había despertado un deseo y odiaba eso, solo le pedía al cielo que entré ellos aún no pasará nada por qué el tenía que ser él primero en su vida— no será tan estúpido de meterse con mi hermosura
—Yo lo que vi te aseguro que ese hombre está interesado en ella, la desea como mujer— Santino no podía creer en sus palabras, tenía que hacer algo para que pronto termine la amenaza, y despedir a De Luca, si Sandro tenía razón no podía dejarlo por más tiempo con ella, ella se merecía algo mejor— tu mismo lo has dejado en manos de él
Santino salió furioso de la habitación tenía que investigar más de Dante, algo para chantajearlo y mantenerlo lejos de Bianca y pedía a Dios que el embarque de Capello llegará sino, no podría despedirlo, el era el único que podía protegerla de Capello, ya había sobrevivido a él, así que tenía que conservarlo hasta que la amenaza se fuera.
***
—¿Mi hija está bien?— Dante revisaba su teléfono cuando entro la llamada de Santino, tenía unos minutos que había despertado pero aún no quería dejar esa cama, por primera vez en años no podía separarse de un cuerpo femenino—Si, solo tiene un golpe en su rostro— la miro recostada sobre su brazo, podía ver su pómulo un poco inflamado y una mancha morada— ayer que llegamos estaba intranquila poco a poco se fue calmando ahora está durmiendo en su habitación— si no era mentira solo que no aclaro que el estaba en su cama
—Mantenga lejos a Sandro de ella,— no tenía que decírselo dos veces, ese maldito no tendría oportunidad de acercarse a ella de nuevo
—Sabe algo más de la amenaza
—No, pero yo creo que no le harán nada— dijo confiado, pero Dante no podía tener esa misma confianza— cualquier cosa llámame y cuidé a mi hermosura, la tiene en su manos— y Dante si la tenía en sus manos, colgó mirando dormir a Bianca, era la mujer más hermosa que nunca había visto, ella había revivido su corazón.
Bianca está de lado su cabeza descansaba en el fuerte brazo de Dante, sus manos estaban entrelazadas en su abdomen, era fantástico despertar con ese cuerpo detrás de ella, al abrir los ojos no quiso moverse, quería conservar más tiempo su contacto, beso su bíceps, estaba feliz no había duda, estaba feliz de estar ahí con él.
—Descansaste— sintió su aliento sobre su oído, después de mucho tiempo había dormido en paz sin ninguna pesadilla, segura que el estaría junto a ella
—Claro que si— acarició su brazo— me encanta esto, despertar así contigo— miro la luz que se colaba por la ventana— creo que dormimos mucho
—No querida tu fuiste la que durmió hasta tarde— ella se levantó a verlo— yo desperté hace rato y no pude evitar quedarme viéndote dormir sabes que pareces un ángel— posó su mano sobre su mejilla,— eres el ángel que me saco de mi infierno— ella se acercó a besarlo, nunca imagino que detrás de tanta dureza hubiera un hombre dulce
—Me encanta despertar así las mañanas— Dante dejo sus labios para besar sus cuello, de pronto comenzó a vibrar su teléfono, lo había olvidado, estiro para tomarlo, Dante no dejo de besarla, sus labios siguieron a su nuca apartando su cabello rubio a un lado. Bianca miró la pantalla era su madre que la llamaba,— hola mamá— contesto sonriendo
—¿Hija como estás?— la voz de su mamá era de alarma, que había pasado
—Estoy bien mamá, ¿Por qué?— dijo inocentemente mientras Dante la acariciaba y besaba en el cuello y espalda
—Por lo que sucedió anoche, Sandro ¿te golpeó?— Bianca abrió los ojos como se había enterado, si cuando salieron del antro ni siquiera se había despedido de sus amigos y Pía dudaba que supiera como sucedieron las cosas
—Tranquila mamá estoy bien, ¿pero como supiste?— contuvo un gemido al sentir como la mano de Dante estaba en su feminidad
—Estas en las redes, dicen que tú guardaespaldas estuvo a nada de matarlo hasta saco su arma— Bianca abrió los ojos, habían grabado a Dante cuando le había dado la paliza a Sandro— pero dicen que Sandro fue quien te pego primero, que notaron el golpe en mejilla es verdad hija
—Si, mamá, Sandro se puso violento pero gracias a De Luca no llego más allá— Dante le susurro a su oído algo por dios este hombre era un malo, habían quedado que esto sería un secreto pero si seguía así, en cualquier momento ella los delataría ante Amellie— pero estoy bien
—Me lo juras si quieres voy ahora mismo para allá— ella abrió los ojos, no quería a nadie ese día en casa, quería pasar todo el día solamente con Dante
—Te lo juro estoy bien, hoy no quiero ver a nadie, quiero estar solo en casa mañana que valla al cumpleaños de Valente va ver mucha presa y va querer que les diga que sucedió y quiero estar preparada para eso— su mamá acepto de mala manera, pero tenía que respetar su decisión, no era una niña ya era una mujer que necesitaba su espacio
—Esta bien, pero cualquier cosa me llamas
—Si mamá— colgó sin despedirse antes que ella escuchará un gemido porque los dedos de Dante estaban penetrándola, su mano izquierda está masajeando uno de su pecho,— sabes me puede acostumbrar a despertar así todos los días— sonrió al escuchar su risa, con Sandro nunca había tenido esa intimidad, él nunca había sido tierno con ella, si tenían encuentros pero no como los de Dante
—Así será por mucho tiempo cara mía— le susurro al oído mientras sus dedos entraban y salían de ella— me encanta tus gemidos, tu rostro sonrojado y lleno de satisfacción que tienes— Bianca no pudo evitar sonreír era verdad desde la noche anterior Dante le había hecho el amor de una manera tan especial, que nunca imaginó que podía ser mejor— así que estamos en la redes y en los programas de chismes
—Si, tú cómo mi salvador— sintió una pequeña mordida en su oreja— y que salvador— soltó una carcajada— quieres verlo, quieres ver los comentarios sobre ti
—No, lo único que quiero es amarte en este momento— la recostó en la cama y el sobre ella, besos sus labios mientras entraba en ella, Bianca dejo su celular a un lado, en ese momento no podía concentrarse en nada que no fuera el hombre que la estaba llevando al cielo, de pronto comenzó a sonar el teléfono, no iba a contestar, fuera quien fuera no estaba para nadie— apaga es teléfono, este día seremos solo tu y yo— le susurro al oído— solo Bianca y Dante en esta habitación amándose,— ella obedeció…
Al despertar era casi medio día, Bianca se levantó de la cama buscando a Dante pero no estaba, vio la camisa de Dante en el sillón y sin pensar dos veces se la puso, antes de salir se vio en el espejo, Sandro había vuelto a ponerle una mano, gracias a Dante no le había echo más daño, quería ver el vídeo, quería saber que decían de él, y si alguien lo atacaba defenderlo, porque el solamente estaba haciendo su trabajo, sonrió mirando su cuello tenía una marca esa la había hecho Dante, si era suya, salió de su habitación mirando el sofá ya nunca más dormiría Dante hay, desde ahora dormiría en su cama, junto a ella, después de que terminara todo no sabría cómo le haría para verlo porque tendría que pasar un tiempo para dar a conocer su romance, o mejor no que se mantuviera en secreto, escucha el sonido en su cocina ahí estaba, al entrar a lo vio delante de la estufa, estaba de espaldas solamente podía ver sus pantalones grises, que era lo único que llevaba, y se había puesto un delantal, por dios se veía muy sexy— ya despertarte amor, en un minuto te sirvo— Bianca sonrió al escuchar esa palabra de su boca había sido lo mejor, acortó la distancia para abrazarlo por la espalda, era el hombre perfecto, se había preocupado por qué tuviera algo de comer cuando despertara— ya hice jugo de naranja y también pan tostado, y una tortilla española que dirás qué soy presumido pero está deliciosa
—No creo eso, se que va esta deliciosa— beso su hombro en la espalda— ¿Cómo es que sabes cocinar?
—Pues mi abuela me enseñó, yo…— de pronto sonó el timbre— lo siento pedí algunas cosas que hacía falta en la despensa para la comida ahora vuelvo espero no te moleste
—No, se me olvidó darle a la muchacha para que fuera— volvió a sonar el timbre, antes de salir le dio un beso, Bianca estaba contenta, era tan diferente, miro la tortilla que había servido en un plato y tomando un poco lo llevo a su boca, estaba deliciosa, tomo un vaso y se estaba sirviendo un poco de jugo cuando le gritaron llamando su atención;
—¡Eres una zorra!...
Los días pasaron muy rápido a Sophie le habían dado el alta y ahora estaba en casa de Dante jugando feliz con Angello que al verla corrió feliz a su encuentro, Dante estaba abrazando a Bianca y disfrutando el sonido de las risas de los niños, la mamá de Anabella fue junto a su nieto habían sido tres días sin verlo que tenía planeado en cuanto lo viera le daría los besos que no había recibido estos días, —¿Estas feliz?— Bianca le acarició su mejilla con ternura, el la miro como siempre con amor, —Si, estoy muy feliz— todo había cambiado tanto, ya no era ese hombre que buscaba a las mujeres para satisfacer sus necesidades, no porque ahora estaba completo con Bianca, su otra mitad,— te tengo a ti, ya está aquí mi hija, sabes se parece tanto a mi mamá— Bianca sonrió— está conmigo Angello que haré un hombre de bien, —Te creo— acarició su cabello— mi amor, organice una pequeña reunión para darle la bienvenida a Sophie, no te molesta —Por supuesto que no, así ella va ir conociendo a la
¿Te gusta la pizza?— Bianca estaba en la cocina junto a Ágata mirando al pequeño Angello comer con gusto la rebanada de pizza de pepperoni que él había pedido—Si señorita— dijo con la boca llena, Bianca sonrió al ver al niño comer bien—Dime Bianca Angello— le dijo dulcemente al pequeño que sonrió— toma aquí está una rica agua de naranja— tomo el vaso con gusto y le dio un gran trago— como Angello— dijo al separarse para ver hablar con Ágata, estaba preocupada por la Sophie que había pasado para que llegará al hospital— ha llamado Dante Ágata—No niña Bianca, espero no sea nada grave— eso mismo deseaba Bianca, miro la ropa sucia de Angello, no tenían con que cambiarlo si querían que se diera un buen baño —Hay que limpiar tres habitaciones Ágata— asintió— y hay que comprar algo de ropa para Angello y Sophie…— comenzó a sonar el timbre de la puerta—Ahora regreso niña Bianca— Bianca sonrió porque no podía decirle solamente Bianca, regreso junto a Angello que estaba feliz comiendo—Do
Dante sintió un golpe en la boca del estómago, su hija, la niña que estaba buscando la tenía ahí cerca, en ese hospital pero enferma, ¿Qué podría tener para la llevarán al hospital? ¿Sería grave? Fueron las preguntas que se formulo en la cabeza, sin saber en qué momento comenzó a sentir como las lágrimas rodaban por su rostro, y de pronto sintió la mano de Bianca sobre su hombro, sentirla fue grato para él, porque sintió que estaría a su lado, le agradeció con la un gesto en la cabeza y de nuevo miro a Angello que estaba mirándolos a los dos— ¿Qué tenía tu hermanita?— el niño levantó los hombros en señal que no sabía—No sé, mi abu dijo que tenía mucha fiebre—¿Dónde está ella?— le pregunto tragando el nudo en la garganta, tenía que calmarse, no podía ver el panorama negro—Por ahí— dijo señalando atrás de él— ven te llevo— Dante tomó la mano de Angello que lo llevo por el pasillo por dónde había venido y al final dieron vuelta a la izquierda y siguieron el pasillo hasta que llegaron
Santino había logrado salir del país con su pasaporte falso, con el que había estado saliendo para ir a ver a Bianca que estaba en España, estando ya fuera de Italia, se enteró que su empresa estaba ya en la quiebra, la mayoría de los contratos se habían roto, porque nadie quería trabajar con él, no querían que lo relacionarán con él, también le habían mandado su despido del senado y aparté ya se había interpuesto una denuncia por la muerte de su primera esposa, así que el nombre de Santino Palmieri estaba ya marcado y tendría que parecer que había muerto, cerró el portátil, y antes de salir de la habitación del hotel se miro en el espejo, en cambio de color de cabello le había quedado bien. Sonrió pensando en la casa que visitaría, dónde comenzaría su nuevo negocio, tenía claro que debía manejar un perfil bajo, y sobretodo no saliera su asentó italiano, nadie podía saber dónde podría encontrarlo, y de eso estaba seguro porque casi nadie conocía su otro nombre, daba gracias a su madre
El día había llegado para Santino, el que tanto había esperado, con el que había soñado toda su vida, ser nombrado el candidato oficial del partido social democrático a la presidencia. Después que Sandro dejará que De Luca se la quitará, no sabía nada de él y era mejor, estaba harto de escuchar sus lloriqueos, no había sido lo suficientemente hombre para lograr que Bianca se volviera a enamorar de él, no había logrado estar con ella y hacerle creer que ese engendro que crecía en el vientre de su hija fuera de él y no De Luca, había llamado antes de ir a Lucca y la mujer de servicio le había confirmado que Sandro estaba en casa con una botella en mano y muchas pastillas en la mesa, al escuchar eso Santino estaba convencido que Sandro había vuelto a consumir, el niño no tenía control, pero eso sirvió para sus planes, si no había hablado con su papá lo tenía en sus manos, tendría su apoyo incondicional en las elecciones internas y mientras los demás militantes lo vieran tenía el votó de
Bianca no podía creer lo que escuchaba, ¿siempre había buscado su bien?, Pero cuál era su bien en obligarla a casarse con Bruno, dónde estaba su bien alejarla del único hombre que la amaba, que siempre estaba buscando su bien, que de bien tenía entregarla en las manos de Sandro que había sido el primero en abusar de ella, aunque tenía que reconocer que está vez en España se había comportado bien. Todo lo malo que le había pasado últimamente era su culpa, el abuso de Bruno había sido porque lo tenía amenazado con unas fotografías, y ahora lo dudaba que existiera, porque eran socios en los negocios sucios, si no hubiera estado coludido con ellos tampoco hubiera comenzado con las amenazas que eran a su persona— por eso vengo a pedir que favor no me denuncies— dijo Santino, y para Bianca todo quedó estaba quedando claro comenzó a re







