Inicio / Romance / Ella es Mía / ¿Dónde está?

Compartir

¿Dónde está?

Autor: MuSubi GR
last update Fecha de publicación: 2022-03-12 10:26:20

—No nadie a llegado al departamento de Bianca— Santino no podía creer esto, su hija estaba dios sabe dónde con el hombre que el le había dado a su cuidado, ya eran casi las doce de la noche y no sabía dónde estaba, había intentado llamarle pero su teléfono estaba apagado. Antes de que se fuera Pía le había preguntado por su hija si no le había dicho dónde pensaba irse o donde podría estar, pero ella tampoco lo sabía o si lo sabía no diría nada, era muy fiel a Bianca y si ella le había pedido no decir nada no lo haría. Los hombres de Bruno esperaban en el parque, no podían moverse del lugar, de hecho ya iban a tener turnos, hasta que apareciera el Mercedes dejarían de hacer esas guardias, de hecho Santino había hecho que todos los policías que vieran un Mercedes gris con placas “8975EU” lo detuvieran por qué ese hombre había secuestrado a su hija, eso sí no se podía dar la noticia a los medios, no por el momento, no podía estar muy lejos de la ciudad apenas tenían unas horas que se habían ido, le llamo a Alfonzo el jefe de Dante para saber dónde estaba el departamento de su trabajador, pero el no lo dijo, estaba dentro de las políticas no revelar esa información, no podía creer que esto le estuviera pasando. Bruno tampoco se había quedado con los brazos cruzados, sabía que había mandado a muchos de sus hombres en la búsqueda de su hija y De Luca, había escuchado la orden antes que el se fuera de su casa, después de haber dejado plantado a los medios de comunicación, a Bianca no podían tocarle ni un cabello, y eso le agradecía pero a De Luca tendría que morir— no te puedes mover de ahí, está claro— colgó tomando su cabeza con su mano, todo esto le había provocado un dolor de cabeza, si no encontraba a Bianca pronto, Bruno sería capaz de publicar las fotos, esa malditas fotos lo tenían mal, como había sido tan imbécil de dejarse fotografiar así, ese había sido su peor error en la vida, siempre se había mantenido fuera de los escándalos, el divorcio con Amellie fue discreto al igual cuando se volvió a casar con su actual esposa, mira el vaso de whisky, no podía creer que estuviera en manos de él,

—Me vas a contar que pasó, porque la peque se fue sin despedirse de mí— levanta la vista a la puerta, no tenía humor de hablar con su hijo, no quería que lo juzgará, aunque no sabía de sus negocios tal vez pronto le enseñaría, al final el sería quien siguiera con su legado, con sus empresas

—Tu hermana tiene una propuesta de matrimonio y yo acepte por su bien— Valente movió la cabeza de un lado a otro, parecía que no la conociera ella nunca aceptaría hacer la voluntad de su padre— Bruno su compañero de la novela la quiere y vino a pedir formalmente su mano,

—Hay papá tú no entiendes que ella es independiente, que nunca va aceptar ningún hombre que tú le impongas— camino hasta estar al frente de él— dime él tuvo que ver algo con las amenazas

—No, el quiere a tu hermana, quiere protegerla— realmente Bruno había hecho bien en no seguir con las amenazas de su padre solo que la amenaza la tenía él ahora— mira ahora está como loco buscándola

—Pero si Bianca no lo quiere no la puedes obligar, ella debe escoger a su compañero…— Santino comenzó a reír, hasta ahora los que ella había escogido no eran dignos de ella

—Mira se hizo novia de Sandro y como acabaron las cosas, se volvió una adicta gracias a él y ahora está con De Luca, un ex agente de investigación, con un empleo mediocre— movió la cabeza, no podía permitir que su hija siguiera con el, tenía que separarlos, en el futuro ella le agradecería mucho que la separará de él,

—¿Qué dijiste?— le pregunto con asombro, como era que su hermana estuviera con su guardaespaldas si al principio no lo quería

—Solo son sospechas de Bruno y de Sandro, dicen que De Luca está detrás de tu hermana— y ahora no le cabía duda, no aparecía su hija por ningún lado de seguro se la había llevado a su casa— pero si es así no puedo permitir que ese tenga algo con ella, que tal que va por su dinero, no el no es para ella

—No te metas papá, si ella quiere estar con De Luca, pues déjala, ya el tiempo te dará la razón o te demostrará que es un buen hombre, y por último conociendo a nuestra hermosura ella nunca aceptará a nadie que tú le impongas— Valente salió del despacho, esperaba que sus palabras hicieran reflexionar a su papá. Tomo su teléfono quería poder hablar con ella, quería escuchar lo que su padre le acababa de decir, si era feliz con De Luca el la apoyaría; marco y de inmediato lo mando a buzón,— hay peque espero estés bien.

*****

—Desde mis dieciocho años siempre ha querido controlar mi vida— habían hecho una parada en un rústico hotel para descansar, Dante podría seguir manejando toda la noche pero no quería arriesgar a un acidente, al llegar él bajo a reservar una habitación, con otro nombre claro y pago en efectivo, no quería que pudieran rastrear su camino, ahora debían estar vueltos locos buscándolos en sus respectivas casas. Solo llegar fueron directamente a la cama a descansar, habían sido tanta emociones en un día y Bianca había querido desahogar un poco de su vida al estar a lado de Santino, algo que Dante iba entendiendo— me presentaba a los hijos de sus amigos políticos para ver si con alguno me comprometía, todo para amarrar alianzas con sus amigos políticos. Pero yo nunca me interese por ninguno. En la anterior novela fue cuando conocí a Sandro, él me deslumbró con sus palabras, con sus detalles— Dante apretó con fuerza su mandíbula,— pensé que mi papá se iba a oponer a la relación, pero cuando lo conoció le dio la bienvenida, acepto que nos fuéramos a vivir juntos,— Dante se quedó pensando algo tenía de beneficio, algo que no sabían, porque Santino no dejaba dar un paso sin que él moviera los hilos a su favor— y ahí fue cuando comenzó todo, mi vida de ser color de rosa se tornó oscura sin luz— acarició su pecho— cuando salí me prometí que nunca me enamoraría de nuevo. Hasta que llegaste tú, por eso no pienso casarme con Bruno, Santino no va controlar mi vida;

—Si yo tuviera una hija como tú me preocuparía para que estés con el perfecto hombre— la apretó con fuerza, Bianca soltó una risita, si quería tener un hijo con él, si había sido tan amoroso con un niño que no era de su sangre con uno suyo sería todo un amor y protector— Santino te quiere a su modo y quiere protegerte— Bianca levanta la vista con una sonrisa pícara

—Pues yo ya tengo quien me proteja— se subió sobre su cuerpo— te tengo a ti— Dante sintió como su pecho se inflamada de orgullo, nunca nadie le había dicho eso, la rodeó con sus brazos claro que lo tenía, mientras estuviera junto a ella nunca permitiría que nadie le hiciera daño

—Si cara mía me tienes a mi— beso su cuello— yo siempre querré verte feliz.

*****

Cuatro días y no sabemos nada de ellos, ¿dónde se han metido?— Bruno tenía una arma en sus manos,. Quería tener a Dante en frente para poder meterle un disparo en su cabeza, se había vuelto loco buscando a Bianca por todos lados, gracias a un amigo hacker habían dado con el departamento de Dante. Fueron de inmediato a ver si estaban ahí pero al abrir la puerta se dieron cuenta que no, ese departamento parecía que tenía días sin ser visitado, si no fueron ahí dónde se habían metido. Ya tenía personas en el aeropuerto, en la terminal de autobuses y de trenes por su alguien los veía pero hasta ahora nada.

—No lo sabemos señor, pero lo estamos buscando, ahora sí me permite— Bruno levantó la mano, no quería escuchar nada, que no fuera relacionado con Bianca

—No tengo humor para eso— dejo el arma sobre el escritorio tomando la foto de Bianca— tu encárgate de todo Anabella,

—Pero tu eres el que debe presentarse, ante los socios— dio un paso adelante, sabía que nunca le había interesado el negocio de su padre

—¡Ya te dije que no!— grito exaltado, Anabella se trago en coraje, no podía creer que todo lo que había hecho Rafaello, su hijo lo estuviera tirando por la borda— ve tu y hazte cargó— ella sonrió, estaba a nada de conseguir el lugar que le correspondía

—Esta bien como tú digas Rafaello— dio media y sintió con el vaso de brandy le pasó rosando su oreja

—No vuelvas a llamarme así soy Bruno, entiende— desde siempre había odiado ese nombre, y ahora que no estaba su padre más, ni lo quería escuchar,

—Si Bruno…

****

—Bianca está bien, solo que necesita un tiempo— Pía había tenido que ir dar la cara por su amiga ante el producto que tenía detenida las grabaciones de las escenas de Bianca,— es que ha tenido unos problemas por eso no ha venido

—Pues esto no está bien por ella, sabes lo que estoy perdiendo porque ella no viene—estaba molestó por que no había podido grabar ninguna escena y eso los estaba atrasando las grabaciones

—Si y lo siento, le prometo que pronto va volver— dijo con pena, le gustaba que ella ahora estuviera lejos y feliz con Dante pero si no regresaba pronto perdería su empleo—solo cuatro días más, mientras puede grabar las de Bruno con Carola

—Ese es otro que no se ve por aquí, desde que se fue Bianca tampoco viene a grabar— Pía miro con extrañeza, sabía por Valente que Bruno no la había dejado de buscar,—está bien, cuatro días más, pero si no regresa dile que perderá el protagónico

—Si señor yo le digo—salió de prisa antes que el productor cambiará de opinión, desde la fiesta no la había vuelto hablar con ella, estaba tranquila porque estaba con Dante y estaba segura que el no le haría daño. Caminando por los pasillos chocó contra un fuerte torso

—Pía querida dónde está mi Bianca— Pía levantó la vista tenía enfrente a Bruno, sonreía de una forma extraña, que le daba miedo

—Ya le dije a Santino que no sé—dio un paso atrás mientras el se acercaba más

—Tu siendo la mejor amiga no sabes dónde está— golpeó la lengua contra el paladar en repetidas ocasiones de forma negativa—porque no te creo, debes de saber dónde está revolcándose con ese idiota

—Pues no lo sé, así que me…—quiso dar un paso pero Bruno la detuvo del brazo

—Cuando hables con ella dile que aunque se resista mil veces ella terminará siendo mi esposa—Pía vio sus ojos que estaban inyectados de odió, nunca lo había visto así, no era el hombre que ella conocía, sintió la fuerza de su agarré sobre su brazo, se puso dura controlando sus ganas de llorar por el dolor— además si quiere salvar la vida de su padre tendrá que casarse conmigo, yo soy la única opción para salvar a Santino, dile Pía no se te olvide

—Pues no te aseguro nada, tengo desde la fiesta de Valente que no hablo con ella— sonrió forzadamente—ahora sí me permite seguiré con mi camino

—Claro querida,— se hizo a un lado dándole el pasó— no lo olvides yo soy lo mejor que puede tener Bianca a su lado— Pía ya no le respondió, por su culpa su amiga se había tenido que ir,

—Hay Bianca espero estés feliz…

Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App

Último capítulo

  • Ella es Mía   Ella Es Mía

    Los días pasaron muy rápido a Sophie le habían dado el alta y ahora estaba en casa de Dante jugando feliz con Angello que al verla corrió feliz a su encuentro, Dante estaba abrazando a Bianca y disfrutando el sonido de las risas de los niños, la mamá de Anabella fue junto a su nieto habían sido tres días sin verlo que tenía planeado en cuanto lo viera le daría los besos que no había recibido estos días, —¿Estas feliz?— Bianca le acarició su mejilla con ternura, el la miro como siempre con amor, —Si, estoy muy feliz— todo había cambiado tanto, ya no era ese hombre que buscaba a las mujeres para satisfacer sus necesidades, no porque ahora estaba completo con Bianca, su otra mitad,— te tengo a ti, ya está aquí mi hija, sabes se parece tanto a mi mamá— Bianca sonrió— está conmigo Angello que haré un hombre de bien, —Te creo— acarició su cabello— mi amor, organice una pequeña reunión para darle la bienvenida a Sophie, no te molesta —Por supuesto que no, así ella va ir conociendo a la

  • Ella es Mía   Tú Eres Mi Papá

    ¿Te gusta la pizza?— Bianca estaba en la cocina junto a Ágata mirando al pequeño Angello comer con gusto la rebanada de pizza de pepperoni que él había pedido—Si señorita— dijo con la boca llena, Bianca sonrió al ver al niño comer bien—Dime Bianca Angello— le dijo dulcemente al pequeño que sonrió— toma aquí está una rica agua de naranja— tomo el vaso con gusto y le dio un gran trago— como Angello— dijo al separarse para ver hablar con Ágata, estaba preocupada por la Sophie que había pasado para que llegará al hospital— ha llamado Dante Ágata—No niña Bianca, espero no sea nada grave— eso mismo deseaba Bianca, miro la ropa sucia de Angello, no tenían con que cambiarlo si querían que se diera un buen baño —Hay que limpiar tres habitaciones Ágata— asintió— y hay que comprar algo de ropa para Angello y Sophie…— comenzó a sonar el timbre de la puerta—Ahora regreso niña Bianca— Bianca sonrió porque no podía decirle solamente Bianca, regreso junto a Angello que estaba feliz comiendo—Do

  • Ella es Mía   Mi Hija

    Dante sintió un golpe en la boca del estómago, su hija, la niña que estaba buscando la tenía ahí cerca, en ese hospital pero enferma, ¿Qué podría tener para la llevarán al hospital? ¿Sería grave? Fueron las preguntas que se formulo en la cabeza, sin saber en qué momento comenzó a sentir como las lágrimas rodaban por su rostro, y de pronto sintió la mano de Bianca sobre su hombro, sentirla fue grato para él, porque sintió que estaría a su lado, le agradeció con la un gesto en la cabeza y de nuevo miro a Angello que estaba mirándolos a los dos— ¿Qué tenía tu hermanita?— el niño levantó los hombros en señal que no sabía—No sé, mi abu dijo que tenía mucha fiebre—¿Dónde está ella?— le pregunto tragando el nudo en la garganta, tenía que calmarse, no podía ver el panorama negro—Por ahí— dijo señalando atrás de él— ven te llevo— Dante tomó la mano de Angello que lo llevo por el pasillo por dónde había venido y al final dieron vuelta a la izquierda y siguieron el pasillo hasta que llegaron

  • Ella es Mía   ¡Papá Dante!

    Santino había logrado salir del país con su pasaporte falso, con el que había estado saliendo para ir a ver a Bianca que estaba en España, estando ya fuera de Italia, se enteró que su empresa estaba ya en la quiebra, la mayoría de los contratos se habían roto, porque nadie quería trabajar con él, no querían que lo relacionarán con él, también le habían mandado su despido del senado y aparté ya se había interpuesto una denuncia por la muerte de su primera esposa, así que el nombre de Santino Palmieri estaba ya marcado y tendría que parecer que había muerto, cerró el portátil, y antes de salir de la habitación del hotel se miro en el espejo, en cambio de color de cabello le había quedado bien. Sonrió pensando en la casa que visitaría, dónde comenzaría su nuevo negocio, tenía claro que debía manejar un perfil bajo, y sobretodo no saliera su asentó italiano, nadie podía saber dónde podría encontrarlo, y de eso estaba seguro porque casi nadie conocía su otro nombre, daba gracias a su madre

  • Ella es Mía   Sueños Rotos

    El día había llegado para Santino, el que tanto había esperado, con el que había soñado toda su vida, ser nombrado el candidato oficial del partido social democrático a la presidencia. Después que Sandro dejará que De Luca se la quitará, no sabía nada de él y era mejor, estaba harto de escuchar sus lloriqueos, no había sido lo suficientemente hombre para lograr que Bianca se volviera a enamorar de él, no había logrado estar con ella y hacerle creer que ese engendro que crecía en el vientre de su hija fuera de él y no De Luca, había llamado antes de ir a Lucca y la mujer de servicio le había confirmado que Sandro estaba en casa con una botella en mano y muchas pastillas en la mesa, al escuchar eso Santino estaba convencido que Sandro había vuelto a consumir, el niño no tenía control, pero eso sirvió para sus planes, si no había hablado con su papá lo tenía en sus manos, tendría su apoyo incondicional en las elecciones internas y mientras los demás militantes lo vieran tenía el votó de

  • Ella es Mía   ¿Estás Son Las Fotos?

    Bianca no podía creer lo que escuchaba, ¿siempre había buscado su bien?, Pero cuál era su bien en obligarla a casarse con Bruno, dónde estaba su bien alejarla del único hombre que la amaba, que siempre estaba buscando su bien, que de bien tenía entregarla en las manos de Sandro que había sido el primero en abusar de ella, aunque tenía que reconocer que está vez en España se había comportado bien. Todo lo malo que le había pasado últimamente era su culpa, el abuso de Bruno había sido porque lo tenía amenazado con unas fotografías, y ahora lo dudaba que existiera, porque eran socios en los negocios sucios, si no hubiera estado coludido con ellos tampoco hubiera comenzado con las amenazas que eran a su persona— por eso vengo a pedir que favor no me denuncies— dijo Santino, y para Bianca todo quedó estaba quedando claro comenzó a re

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status