로그인ASHER Cuando llego al despacho de los nuevos abogados, ya sé que voy a tener que enfrentarme a una cantidad de información que probablemente no quiero conocer. Durante los últimos días me he acostumbrado a recibir malas noticias, una detrás de otra, hasta el punto de que ya no sé qué debería sorprenderme y qué debería simplemente aceptar. La empresa se vendió, mi antiguo imperio quedó reducido a documentos, deudas y expedientes judiciales, Damon está muerto, Colman está muerto, la hermana de Megan también, Valerie está bajo investigación y yo todavía intento comprender cómo fue posible que tantas personas estuvieran moviendo piezas alrededor de mi vida mientras yo estaba demasiado ocupado tratando de sobrevivir a mis propios errores.Entro en la sala de reuniones y encuentro a mis abogados revisando varias cajas de documentos.Pero no están solos.Valerie está sentada frente a ellos.Por un instante me detengo en la puerta.Ella levanta la mirada.Nuestros ojos se encuentran.No sie
MEGANDespierto antes de que Asher entre en la habitación.Durante unos segundos no sé dónde estoy. El techo blanco, el olor a medicamentos y el sonido constante de las máquinas me devuelven lentamente al hospital, y entonces recuerdo todo de golpe: el secuestro, el automóvil, las manos de Colman, la voz de Damon, el dolor en mi pierna, los disparos, mi hermana, la sangre, la ambulancia y después aquella frase que todavía sigue resonando dentro de mi cabeza.Ocho semanas de embarazo.Llevo varios días repitiéndome que todavía no estoy preparada para decírselo.Al principio pensaba que necesitaba tiempo porque tenía miedo de su reacción. Ahora sé que no es solamente eso. Tengo miedo de mí misma. De lo que podría hacer si veo en sus ojos una decisión que no quiero volver a experimentar.No quiero decirle que estoy embarazada y descubrir que ese es el único motivo por el que decide quedarse conmigo.No quiero que me mire y piense que ahora tiene una obligación.No quiero que nuestro hijo
ASHER Durante toda la semana no me separo de Megan.No importa cuántas veces los médicos me dicen que debería ir a casa, descansar unas horas, ocuparme de los abogados, atender las llamadas pendientes o simplemente respirar lejos de aquella habitación blanca, porque mi respuesta siempre es la misma: no. No quiero irme. No puedo irme. Después de todo lo que ha sucedido, después de haberla visto tirada en el suelo, después de haber escuchado los disparos y haber pasado una hora entera sin saber si volvería a verla con vida, la idea de cerrar la puerta de su habitación y caminar por un pasillo sin ella me resulta insoportable.Así que permanezco allí.Me siento junto a su cama durante horas, duermo en una silla incómoda cuando consigo cerrar los ojos y, cuando ella está despierta, intento encontrar cualquier cosa que pueda hacer para que esos momentos sean un poco menos dolorosos. Le alcanzo el agua, acomodo sus almohadas, llamo a las enfermeras cuando necesita algo y, sobre todo, la es
MEGANCuando la puerta se abre a la mañana siguiente, ya estoy despierta.No sé cuánto tiempo llevo mirando el techo.Quizá demasiado.La noche fue larga y, aunque los medicamentos consiguieron que mi cuerpo descansara algunas horas, mi cabeza no dejó de trabajar ni un solo minuto. Cada vez que cerraba los ojos aparecía una imagen diferente: Colman sujetándome, Damon sonriendo, los disparos, mi hermana al fondo de aquella habitación, los agentes entrando, Asher gritando mi nombre.Y después, inevitablemente, aparecía aquella otra imagen.La ecografía.El pequeño punto en la pantalla.Mi bebé.Nuestro bebé.Llevo una mano hasta mi abdomen por debajo de la manta y respiro profundamente.Todavía no puedo acostumbrarme a saber que está ahí.Ocho semanas.Ocho semanas de una vida que creció dentro de mí mientras yo no sabía absolutamente nada.Y ahora tengo que decidir qué hacer con esa información.La puerta termina de abrirse y veo a Asher.Lo reconozco incluso antes de que levante la mi
ASHERSalgo de la habitación de Megan con el corazón hecho pedazos.Cierro la puerta detrás de mí con cuidado, como si incluso el sonido del picaporte pudiera molestarla, y me quedo unos segundos parado en el pasillo sin saber hacia dónde caminar.Hace apenas unas horas creía que iba a morir.No físicamente.De una forma mucho peor.Creía que Megan había muerto.La imaginé en aquel lugar, rodeada de hombres armados, y durante unos minutos pensé que nunca volvería a escuchar su voz, nunca volvería a verla abrir los ojos, nunca volvería a tener la oportunidad de decirle que la amo.Y ahora está viva.Está a pocos metros de mí.Pero está herida.Y está enojada conmigo.Cierro los ojos.Quisiera poder volver atrás.Quisiera regresar al momento en que recibí aquella llamada.Quisiera escuchar nuevamente la voz que me decía que Valerie estaba en peligro y tomar una decisión diferente.Quisiera haber enviado a la policía.Quisiera haberme quedado junto a Megan.Quisiera haber encontrado otra
MEGANLo primero que escucho es un pitido.Uno.Después otro.Lento.Constante.Insistente.Intento abrir los ojos, pero mis párpados pesan como si alguien hubiera colocado piedras sobre ellos. La luz que se filtra incluso con los ojos cerrados me lastima y un dolor profundo recorre mi cabeza en cuanto intento moverla.No sé dónde estoy.Por unos segundos no sé absolutamente nada.Solo escucho aquel sonido.Pi... pi... pi...Intento respirar más profundamente y una punzada atraviesa mi costado.Abro los ojos apenas.El techo blanco aparece sobre mí.Parpadeo.Una vez.Dos.Y entonces lo recuerdo.El hospital.Mi corazón comienza a acelerarse.El monitor conectado a mi cuerpo cambia inmediatamente el ritmo de sus sonidos.Pi-pi-pi-pi-pi.Intento levantar una mano, pero algo tira de mi brazo.Una vía.Hay una vía conectada a mi mano.Miro hacia abajo y descubro cables, sensores, una manta cubriendo mi cuerpo y una venda alrededor de mi muslo.El dolor llega entonces.No es uno solo.Es







