FATED REJECTION: BOUNDED BY LOVE, DIVIDED BY FATE

FATED REJECTION: BOUNDED BY LOVE, DIVIDED BY FATE

last updateLast Updated : 2025-03-18
By:  BambiOngoing
Language: English
goodnovel16goodnovel
Not enough ratings
83Chapters
1.6Kviews
Read
Add to library

Share:  

Report
Overview
Catalog
SCAN CODE TO READ ON APP

Excerpt. “Reject me and let me go! Staying here with me is only going to hurt you more!” Avery growled, her voice quivering gazing at the man in front of her. “You are the only one allowed to hurt me. I see no reason why I have to leave,” he grinned slyly. Avery's eyes were filled with tears, the love she had for him soared when he leaned forward and pressed his lips on hers. *** Avery's eighteenth birthday was supposed to be a celebration of her transition into adulthood, just like every other she-wolf. But her dreams were shattered when she discovered the shocking truth: her destined mate, chosen by the moon goddess herself, was none other than her sworn enemy. The one being she was bound to for life was the same one she had vowed to challenge. Avery's heart raced with a mix of anger, fear, and disbelief. Later on, she found herself protecting the same man from the danger lurking around her.

View More

Chapter 1

Chapter 1

—Quiero el divorcio. Ya firmé los papeles.

Dejé los papeles sobre su escritorio.

—No empieces —ni siquiera me miró; seguía con los ojos clavados en los informes—. Esta noche tengo un compromiso. No tengo tiempo para seguirte el juego.

—No estoy armando ningún drama —recalqué cada palabra—. Quiero divorciarme.

Por fin levantó la vista. En sus ojos apareció el desagrado.

—Sabes que no me gustan las bromas de ese tipo.

Varios subordinados se retiraron discretamente. Al pasar junto a mí, me miraron con lástima.

—No estoy bromeando.

Apreté los puños y me obligué a sostenerle la mirada.

Anthony se puso de pie. Su figura alta se cernió sobre mí, y el olor de su colonia mezclado con el humo del puro me cerró la garganta.

—Cariño… —me rodeó la cintura y me atrajo contra él. Luego me habló al oído—. El medicamento de tu madre cuesta mil dólares por pastilla. Toma seis al día. Si me dejas, ¿quieres verla morir?

Apreté los dientes hasta hacerlos rechinar. Hubo un tiempo en que me fascinaba esa forma suya de imponerse. Ahora solo me producía asco.

—¡Ya no necesito tu medicamento! ¡Mi madre murió! ¡Lo único que quiero es que firmes!

Lo empujé y se lo grité.

Se le ensombreció la mirada al instante.

—¿Ahora hasta te atreves a mentirme con algo así? Elena me enseñó esta mañana un video de tu madre dando un paseo.

Abrí los ojos de golpe. Justo cuando iba a negarlo, su asesora apareció en la puerta.

—Señor, tenemos que salir.

Él se apartó de mí de inmediato y se fue, dejándome una sola orden:

—Ya basta. Cuando vuelva, hablamos.

Pero yo sabía que no habría conversación. A sus ojos, esto no era más que otro de mis supuestos dramas. Antes de que pasaran cuatro horas, yo terminaría buscándolo para disculparme.

Yo, la de antes, sí habría hecho eso. En aquel tiempo me aterraba que, si lo hacía enojar, le cortara la medicación a mi madre. Por eso aceptaba todo con una sonrisa.

Incluso cuando me humillaban en la cara, incluso cuando decían que yo era una arrastrada.

Yo fingía no oír nada.

Pero esta vez era distinto.

Si hace una semana él se hubiera dignado a escucharme hasta el final de aquella llamada, quizá incluso ahora yo seguiría engañándome y llamando amor a todo aquello.

Pero en cuanto empecé a suplicarle, Elena me arrebató el celular y me cortó en seco:

—¿Otra vez quiere salir a comprar las joyas de la nueva temporada? Pero últimamente la situación está delicada. Usted ni siquiera sabe disparar… mejor no salga a complicarle las cosas al Don.

—¡No es eso! Es mi madre…

—Su madre está muy bien.

Me interrumpió otra vez con aquella voz suave e impecable.

—Hoy pasé a verla especialmente. Tenía muy buen apetito. Aunque quiera salir, tampoco debería bromear con la salud de su madre, ¿no le parece?

Pero en las fotos que la cuidadora me había mandado a escondidas, mi madre ya estaba empeorando. Se le iba la vida.

Iba a explicarlo, pero Anthony me cortó con impaciencia.

—Basta, Isabella. Estoy ocupado. No tengo tiempo para escucharte mentir. Siempre inventas algo para salir a divertirte. La vez pasada dijiste que te dolía una muela, y ahora hasta usas a tu madre como excusa. Haz lo que diga Elena. Ella es la profesional. Sabrá cómo cuidarte.

Así resolvía él todas mis peticiones.

Yo era la Donna y, aun así, tenía que pedirle permiso a Elena hasta para comprar tampones.

Salir de casa era todavía peor.

Ella siempre encontraba una razón para rechazarme.

—Su motivo para salir no es lo bastante válido. Si le duele la muela del juicio, tómese primero un analgésico.

—¿Rescató a un gatito que se tragó pesticida? Eso no entra en mis funciones.

—¿Tampones? Que te los consiga alguna empleada.

Al final, aquella muela del juicio terminó saliéndome torcida y jamás llegó un médico.

El gatito dejó de respirar en la palma de mi mano.

Y las empleadas de la mansión me miraban con la misma lástima de siempre.

Anthony nunca tardaba cuando se trataba de mandar a la mansión vestidos y joyas nuevas de cada temporada. Pero todas esas cosas terminaban encerradas bajo llave, y yo ni siquiera tenía derecho a tocarlas.

Qué absurdo: mi madre estaba a punto de morir, y yo seguía llenando una solicitud de salida interminable.

Elena apenas la vio un segundo antes de devolvérmela.

—Las salidas deben solicitarse con tres días hábiles de anticipación. Espere tres días.

Yo estaba desesperada. Llorando, le rogué:

—Aunque sea déjeme salir dos horas. De verdad, mi mamá ya no puede más.

Ella sonrió.

—¿Ah, sí? Pero cuando a alguien le toca morirse, aunque usted vaya a verlo, igual se muere. Mi deber es velar por su seguridad. Sin una razón válida, no puedo dejarla salir.

Todas mis llamadas a Anthony también quedaron sin respuesta.

Tres días… Cinco días… Siete días.

Hasta que la cuidadora me mandó la foto de mi madre ya sin vida.

Si antes todavía podía seguir engañándome y llamar a todo eso "protección" o "amor", ya no.

Mi madre había muerto. ¿Qué razón me quedaba para no escapar de aquella jaula?

Tragué las lágrimas que me quemaban y aparté ese recuerdo. Luego empecé a recoger mis cosas.

De pronto, la pantalla del celular se iluminó: Elena me había reenviado una publicación.

Era una publicación de ella. En la foto, aparecía de pie a su lado, levantando una copa para celebrar una nueva alianza.

El texto decía: "El día a día con mi jefe".

Yo todavía no había dicho nada cuando Anthony me mandó otro mensaje, esta vez en tono de orden:

"¿Ya viste la publicación de Elena? No pienses tonterías. Te lo repito: entre ella y yo solo existe una relación de jefe y subordinada. Últimamente la familia está tratando de regularizar parte de sus negocios. No quiero que nadie piense que la asesora de la familia y la Donna se llevan mal."

Siempre que se trataba de ella, él aparecía de inmediato.

No pensaba responderle, pero la rabia que llevaba dentro no había manera de tragármela. Ya no me quedaba nada. ¿Qué más podía temer?

Con una mueca fría, respondí a la publicación:

"Todas las familias deberían contratar a Elena como asesora. Al fin y al cabo, no cualquiera se atreve a recortarle la libertad a la Donna y a convertir el más mínimo permiso en una demostración de poder. Cuando por fin logres ocupar mi lugar, ojalá seas igual de ‘imparcial’ contigo misma."

Después de enviarlo, la opresión en el pecho cedió un poco.

Metí el último vestido sencillo en la maleta.

Aquellos vestidos de gala que nunca sentí míos, esa mansión llena de cámaras, la necesidad de control de Anthony disfrazada de amor…

Nada de eso volvería a atraparme.

Entonces el celular vibró de repente: Anthony estaba llamando.

Le colgué sin pensarlo.

Con la misma frialdad con la que él me había colgado a mí cuando mi madre se estaba muriendo.
Expand
Next Chapter
Download

Latest chapter

More Chapters

To Readers

Welcome to GoodNovel world of fiction. If you like this novel, or you are an idealist hoping to explore a perfect world, and also want to become an original novel author online to increase income, you can join our family to read or create various types of books, such as romance novel, epic reading, werewolf novel, fantasy novel, history novel and so on. If you are a reader, high quality novels can be selected here. If you are an author, you can obtain more inspiration from others to create more brilliant works, what's more, your works on our platform will catch more attention and win more admiration from readers.

No Comments
83 Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status