แชร์

Capítulo 4

ผู้เขียน: Tipo Repugnante
Desesperado, con una mano me afanaba en arrancárselo y con la otra me preparaba para quitarme la ropa.

—Ay…

En ese momento, desde afuera llegó un grito.

Cami y yo dimos un brinco del susto.

—¡Iván, sal rápido a ayudarme, se rompió la manguera de la lavadora…!

Apenas iba a continuar cuando escuché que Lucía me llamaba.

Con ese ruido de chorros de agua de fondo, no me quedó más remedio que soltar a Cami y salir. Llegué apurado al balcón y, al ver la escena que tenía enfrente, no pude evitar ni pas
อ่านหนังสือเล่มนี้ต่อได้ฟรี
สแกนรหัสเพื่อดาวน์โหลดแอป
บทที่ถูกล็อก

บทล่าสุด

  • La Colegiala y La Pulga Picona   Capítulo 9

    Empujé la puerta y vi a Lucía tirada en el suelo.Ramiro tenía un cinturón en la mano y seguía gritando insultos sin parar.—Maldita perra, ya te crees mucho, ¿no? Ahora hasta te atreves a mandar a alguien a investigarme. Hoy te voy a dar una lección y en la noche te mando al club privado, ¡a ver si así aprendes!Lucía se cubría la cabeza con las manos mientras suplicaba.—No lo vuelvo a hacer, te lo juro, amor, ya no me pegues. Yo le pedí a Iván que me ayudara, él no tiene nada que ver, déjalo, ¿sí?Estaba sufriendo y aun así Lucía pedía por mí. Conmovido y con el pecho apretado, saqué el celular y marqué al 911. Después me lancé contra Ramiro y empezamos a forcejear.La policía llegó rápido. A Ramiro se lo llevaron y a Lucía la trasladaron al hospital. Mientras le hacían los estudios a Lucía, Cami apareció en el hospital.Ya conocía su verdadera identidad y no quería ni dirigirle la palabra. Pero Cami se acercó por su cuenta.—Perdóname, padrino. Sabes que me estaban forzando, no ten

  • La Colegiala y La Pulga Picona   Capítulo 8

    El primer día de trabajo no me atreví a hacer movimientos demasiado obvios; me mantuve en todo momento muy formal. Durante el horario laboral Cami me mandó un mensaje preguntándome cómo me iba en el trabajo.Al leer la preocupación entre líneas, sentí cierto conflicto. No sabía si debía creerle a Cami o creerle a Luci.Luci era la hermanita con la que crecí desde niño, lógicamente debía confiar más en ella, pero entre Cami y yo se había formado cierto vínculo, y no quería creer que ella fuera mala persona.En fin, en cuanto ayudara a Luci a divorciarse sin contratiempos, la verdad saldría a la luz por sí sola. Por la noche, después de salir del trabajo, fui al hotel donde había quedado con Cami.Ella seguía igual de ardiente y descontrolada, con toda la pasión de su juventud. No le solté ni una palabra de lo que me dijo Luci, solo me dediqué con todas mis fuerzas a disfrutar del placer con ella.Al terminar volvimos juntos a casa.Tras varios días seguidos, Luci empezó a apurarme. No q

  • La Colegiala y La Pulga Picona   Capítulo 7

    Lo que me alegró fue que, en efecto, era la primera vez de Cami.Después de aquella noche loca, mientras la miraba dormir plácidamente a mi lado, tomé una decisión.Aprovecharía la primera oportunidad para hablar claro con Luci: no podía seguir teniendo ningún tipo de relación ambigua con ella.Apenas había encendido un cigarrillo cuando Cami abrió los ojos. Me rodeó la cintura con los brazos y volvió a enredarse en mí con ese cuerpo flexible. Ya no me quedaron ánimos para fumar.En medio del placer, Cami me rasguñó.—Padrino, de ahora en adelante no le hagas más caso a Luci, ¿sí? Quiero que seas solo mío.En ese momento le habría prometido cualquier cosa; además, esa idea ya la traía desde antes.—Sí, sí, sí, Cami, te juro que no va a pasar nada entre Luci y yo. A ver, ponte así…Hasta el mediodía salimos Cami y yo del hotel. Ella se fue a la universidad y yo regresé a su casa. Ramiro no estaba. Solo Luci.Apenas me vio entrar, se acercó.Le eché un vistazo al vestido vaporoso que se

  • La Colegiala y La Pulga Picona   Capítulo 6

    Vino justo al pelo: yo ya estaba pensando en cómo desahogarme y la muchachita me cayó del cielo en la puerta.—¿Niña traviesa, te metiste a escondidas para estar conmigo, verdad?La apreté contra mí sin poder esperar más y le dije en tono de broma a propósito. Cami soltó un bufido.—¿No quieres, padrino?Sentí ese cuerpito caliente y suavecito entre mis brazos y se me fueron las ganas de seguir bromeando: la tumbé debajo de mí sin poder contenerme.—Iván, ¿ya te dormiste?Antes de que pudiera cumplir con la ayuda a la familia, la puerta de la recámara se abrió otra vez. Esta vez la que entró fue Lucía. Empujé a Cami rápido hacia adentro y la cubrí con la cobija.Apenas terminé de taparla, Lucía ya estaba a mi lado y se me echó encima abrazándome.—Iván, ¿ya lo pensaste? En serio quiero estar contigo, si no me crees pruébame…Me agarró la mano y la jaló hacia abajo. Pensé en Cami acostada justo al lado y solo quería que me tragara la tierra y desaparecer.¡Qué clase de problema era este

  • La Colegiala y La Pulga Picona   Capítulo 5

    Ramiro estaba de viaje de trabajo estos dos días, así que me atreví bastante. Lucía es algo así como mi hermanita; de niño yo era enfermizo, su mamá era pediatra, y de tanto ir y venir nos hicimos cercanos.Después la mamá de Lucía se volvió también como una mamá para mí.Esta vez vine a la casa de Lucía porque ella me llamó diciendo que la empresa de Ramiro necesitaba ayuda; no se fiaba de contratar a cualquiera y por eso me pidió que viniera.Cuando llegué, coincidió con que Ramiro estaba de viaje; todavía no había alcanzado a ir a la empresa, así que tuve tiempo de salir a pasear al perro con Cami.Al pensar en Cami se me detuvo la mano sin querer. Hacía poco había estado a punto de hacerlo con Cami; si ahora encima pasaba algo con Lucía, parecía un poco difícil de justificar.Al verme dudando, Lucía se molestó un poco.—Iván, sigue, sigue, que estoy esperando.Viéndola tan ansiosa fui notando que algo no estaba bien.—Luci, ¿qué pasó entre tú y Ramiro? Antes no eras así.Si hubiera

  • La Colegiala y La Pulga Picona   Capítulo 4

    Desesperado, con una mano me afanaba en arrancárselo y con la otra me preparaba para quitarme la ropa.—Ay…En ese momento, desde afuera llegó un grito.Cami y yo dimos un brinco del susto.—¡Iván, sal rápido a ayudarme, se rompió la manguera de la lavadora…!Apenas iba a continuar cuando escuché que Lucía me llamaba.Con ese ruido de chorros de agua de fondo, no me quedó más remedio que soltar a Cami y salir. Llegué apurado al balcón y, al ver la escena que tenía enfrente, no pude evitar ni pasar saliva.Aunque Lucía ya había alcanzado a cerrar la llave, el agua le había mojado todo el frente. El vestido, ya de por sí ligero, se le pegaba al cuerpo y resaltaba aún más su silueta.Tengo que admitirlo: mi hermanita aún estaba apetecible, con ese cuerpo en su punto que cargaba toda una sazón, mucho más sabrosa que esa muchachita verde de Cami.—Ven rápido, Iván, este tubo de entrada se reventó y me mojó toda.Lucía se pasó la mano por el frente sin pensarlo, y con el movimiento aquello l

  • La Colegiala y La Pulga Picona   Capítulo 3

    Cami debió notar el cambio en mí, porque bajó la cabeza y, con timidez, dijo en voz baja:—Padrino, no vayas a malpensar. Solo te pedí ayuda porque me entró una pulga y ahí me da comezón.Negué con la cabeza.—Tranquila, no lo estoy malpensando. Esta es la reacción natural de un hombre, no es algo q

  • La Colegiala y La Pulga Picona   Capítulo 2

    No me imaginaba que esta muchachita fuera tan curvilínea y que su cuerpo fuera además tan suavecito. Con sus dos piernas apretadas alrededor de mí, sentía todo el cuerpo ardiendo.Nuestra postura llamaba demasiado la atención; ya había varias miradas clavadas en nosotros alrededor.—Cami, te llevo a

  • La Colegiala y La Pulga Picona   Capítulo 1

    —Qué comezón, qué comezón... padrino, ayúdame rápido.Hoy es fin de semana. Mi ahijada Camila tenía día libre, llevaba a Teddy de la correa para pasearlo en el parque, y se empeñó en que la acompañara este padrino al que hacía mucho no veía.Apenas llegamos al parque, a Cami se le puso la cara roja

บทอื่นๆ
สำรวจและอ่านนวนิยายดีๆ ได้ฟรี
เข้าถึงนวนิยายดีๆ จำนวนมากได้ฟรีบนแอป GoodNovel ดาวน์โหลดหนังสือที่คุณชอบและอ่านได้ทุกที่ทุกเวลา
อ่านหนังสือฟรีบนแอป
สแกนรหัสเพื่ออ่านบนแอป
DMCA.com Protection Status