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Capítulo 9

ผู้เขียน: Michelle
Adrian miró fijamente el viejo teléfono que sostenía en la mano.

Por primera vez, el pánico se abrió paso en su mirada fría y contenida.

—No —dijo con voz ronca—. Las grabaciones pueden falsificarse. Livia no haría algo así.

—Entonces haz que las examinen.

Guardé el teléfono.

—Descubre la verdad por tu cuenta.

Después miré a mi madre y a los guardias que estaban detrás de ella.

—Ahora vete y llévate a tu gente.

Mi madre me sujetó de la muñeca.

—Elena, mamá se equivocó.

Su voz temblaba.
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