MasukMelissa me lanzó una mirada seria.—Yo le creo a Ethan. Él jamás me mentiría. El que ha estado difundiendo rumores sobre él eres tú. Me contó la verdad después de que insistí para que hablara.La miré fijamente. Ya no tenía fuerzas para seguir fingiendo ni un segundo más.—Melissa, divorciémonos de una vez. Me das asco. Estuve ciego todo este tiempo. Debí habérselo dicho hace días, pero estuvo detenida y no había forma de contactarla.Melissa estaba a punto de responderme cuando sonó su teléfono. Escuchó algo al otro lado de la línea y su expresión cambió de inmediato.—¿Qué? ¿Alguien presentó una denuncia formal contra mí? ¿Quién fue?... Está bien. Voy para allá.Una sonrisa apareció en mis labios. Sabía que ese día sería puesta en libertad, así que aquella misma mañana presenté una denuncia formal ante la unidad de rescate donde trabajaba.Cuando se dio la vuelta para marcharse, la detuve.—Melissa, te dije que haría que pagaras por todo.Arrugó la frente y se fue de todos
Ethan cayó de rodillas con un golpe seco. Levantó la vista hacia mí con expresión aterrorizada y dejó que su voz sonara ronca y quebrada.—Lucas, ¿por qué sigues acosándome? ¡He hecho todo lo posible por mantenerme lejos de ti! Cuando me dijiste que me alejara, cancelé el contrato de alquiler y me mudé de inmediato. Dijiste que te daba celos que Melissa fuera tan buena conmigo, así que dejé de verla. Incluso renuncié a ella para que pudieras quedártela. ¿Por qué ahora me difamas en internet? ¿De verdad quieres obligarme a morir?Su escena dramática atrajo enseguida a varias personas al pasillo.Quienes desconocían toda la historia comenzaron a señalarme.—Pobrecito... Ya está de rodillas. ¿Qué más quieres de él?—Conozco esa mirada. Es una depresión muy grave. Seguro que está diciendo la verdad.—Con razón terminó hospitalizado. Se lo buscó.Ethan bajó la cabeza. La comisura de sus labios se curvó apenas en una sonrisa fugaz y volvió a levantar el rostro, ya había recuperado aqu
Melissa destruyó por completo la carrera de Victor. Él le guardó rencor, pero, después de mudarnos, no tuvo oportunidad de hacernos daño.Hace apenas unos días, un hombre lo llamó por teléfono, le dio nuestra nueva dirección e incluso le pagó los pasajes de ida y vuelta.Perder el trabajo en sí no fue lo que lo llevó a querer cometer un asesinato, fue todo lo que ocurrió después lo que terminó por empujarlo al abismo. Sin un ingreso fijo, vivía con frecuentes problemas económicos. Luego, apenas un mes atrás, su hijo de cinco años fue atropellado por un automóvil. El hospital se negó a operarlo porque Victor no podía pagar el procedimiento y el niño falleció.Para cuando aquel hombre se acercó a él, el dolor y la rabia ya lo habían consumido por dentro. Sin nada más que perder, Victor eligió vengarse.El policía levantó una fotografía de Ethan.—¿Fue él quien lo llamó?Victor frunció el ceño.—Los ojos se parecen. Ese día llevaba gorra y mascarilla.En cuanto escuché esa respu
En aquel entonces, después de salir a cenar juntos unas cuantas veces, descubrimos que nos llevábamos bastante bien. Nuestras familias tenían un nivel económico similar, así que empezamos a hablar de matrimonio.Durante el primer año de casados, Melissa siempre se mantuvo distante; era fría e indiferente conmigo.Mis amigos bromeaban diciendo que quizá le gustaban las mujeres o que ya tenía a otro hombre. Según ellos, esa era la única explicación para que no sintiera nada por mí.Pero no le di importancia. No salía de fiesta, no fumaba y jamás me causaba problemas. Pensé que una vida tranquila como esa podía funcionar.Seis meses después, me di cuenta de que estaba enamorado de ella. Empecé a esforzarme por acercarme, intentando darle vida a un matrimonio que parecía muerto.Sabía que los turnos de la unidad de rescate desordenaban por completo sus horarios de comida, así que todos los días le preparaba una sopa diferente para cuidar de su estómago.Decía odiar las tareas domésti
Melissa empezó a tartamudear, como si su mente se negara a aceptar que Victor me había apuñalado por su culpa.Abrí la boca para hablar, pero entonces me desmayé por la pérdida de sangre.Cuando desperté de nuevo, llevaba el pecho cubierto con vendas limpias y me estaban administrando suero intravenoso.Melissa entró en la habitación con paso tranquilo. La expresión de sorpresa ya había desaparecido. No quedaba el menor rastro de culpa en su rostro. Me miró con indiferencia.—Hablé con mi padre; ya sé la verdad. Fue culpa mía. No pensé que Victor realmente fuera a encontrar nuestra dirección. De ahora en adelante te trataré mejor. Considéralo una compensación. Toma lo que ocurrió hoy como una buena acción de tu parte. Gracias a ti pude ir a salvar a Ethan, y yo te lo agradezco en su nombre.Permaneció de pie frente a mí, como una jueza esperando una declaración.Fruncí el ceño y la miré fijamente.—¿Eso es todo lo que tienes para decir después de casi matarme?Me costaba creer
—La verdad es que ya no soporto a Lucas —dijo Melissa en la transmisión en vivo—. Esta vez, hasta contrató actores para armar un show por celos. ¿Qué hará la próxima vez que esté celoso? ¿Matar a alguien?Hizo una pausa, recorrió con la mirada a la multitud que la observaba y añadió:—Es una persona muy inestable. Cuando me divorcie de él, háganse un favor y manténganse alejados de ese hombre. Recuerden mis palabras. En tres meses voy a solicitar el divorcio y después me casaré con Ethan. Compartiremos nuestra felicidad tanto en internet como en la vida real.La multitud estalló en gritos y aplausos.—¡Hazlo! ¡Te apoyamos!—¡Exacto! ¡Casarse con el hombre equivocado arruina la vida de cualquier mujer!—¡Estamos contigo!Bajo todas aquellas miradas de aprobación, Ethan sonrió de oreja a oreja. Se puso el anillo de diamantes y levantó la barbilla con aire satisfecho.Ya no quedaba rastro del hombre que, supuestamente, quería suicidarse.Dejé el teléfono a un lado y salí en busca