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Capítulo 232

Author: Yamila Rivera
Al escuchar eso, Sofía volvió a alegrarse de inmediato.

—Está bien.

Julieta se despidió de ella.

Sofía le dijo adiós con la mano.

Julieta subió al carro y Sergio arrancó.

Mientras la figura de Sofía se hacía cada vez más pequeña a lo lejos, Julieta apartó la mirada.

De pronto, sintió un nudo en la garganta y los ojos se le humedecieron.

Sergio la miró de reojo, pero no dijo nada.

Cuando el carro salió de la casa de los Gómez, Julieta logró calmarse.

Entonces Sergio preguntó:

—¿Aún no piensas de
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Adriana Sanchez
Y cuando Jairo si es que quiere a su hermana y padre, los va a buscar, pero el, porque es evidente te que Héctor no lo hizo por órdenes de Adriana .........
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    Julieta respondió:—Héctor está con ella ahora. Sofía ya está bien. No te preocupes demasiado, no va a seguir enojada para siempre. Espera unos días a que se le pase y luego pueden volver a verse. Tampoco dejes que Camila siga culpándose por esto.Sabía que Irene se sentía muy culpable y que Camila seguramente tampoco la estaba pasando bien.Al saber que Sofía estaba bien, Irene finalmente se tranquilizó.—Qué bueno.Rafael y Sergio tenían pensado regresar ese día a Monteluz.Antes de irse, querían volver a ver a Sofía, así que por la mañana habían ido especialmente a comprarle algunos regalos.Apenas llegaron a la puerta y, antes de que pudieran tocar el timbre, vieron a Héctor regresar de la mano de Sofía.Al verlo, los dos se sorprendieron un poco.Sofía, en cambio, parecía haber olvidado por completo lo ocurrido el día anterior y los saludó alegremente:—¡Rafael! ¡Sergio!Al escucharla hablarles con la misma naturalidad de siempre, ambos se sintieron mucho más tranquilos.Sergio mi

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