Share

Capítulo 415

Penulis: Yamila Rivera
—Adriana es la señorita de Grupo Valverde —dijo Simón—. La señora Guadalupe quiere que se case con Héctor cuanto antes. Seguramente también es por los intereses de la familia Quintana.

Los conflictos internos entre Jairo y la familia Quintana ya eran bien conocidos.

Leonardo soltó una risa fría.

—No creo que Héctor vaya a enfrentarse con Jairo por Adriana... pero, aunque la relación de Jairo con los Quintana sea pésima, parece que sí valora mucho a Adriana, su media hermana.

Aquello le resultaba
Lanjutkan membaca buku ini secara gratis
Pindai kode untuk mengunduh Aplikasi
Bab Terkunci
Komen (13)
goodnovel comment avatar
Yamilia
alguien sabe cuántos capítulos más le dan a esta historia
goodnovel comment avatar
Andy Perez
Yo preferiría que se quedara con Carlos, pero Sergio la ha esperado mucho, siento feo por él. Con Héctor no, ha hecho demasiadas estupideces.
goodnovel comment avatar
Mari Puri
son muy cortos los capítulos no puedo leer otro libro asta que no acabo el primero y Héctor se comporta así desde el principio por algún motivo que tuvo que ocurrir no se si esa Adriana o la madre tienen que ver con ese Leonardo y esta Adriana se lo enseño a Héctor por eso la rechazo desde el pri
LIHAT SEMUA KOMENTAR

Bab terbaru

  • La señora no perdona al infiel   Capítulo 940

    Como habían decidido ir a cenar a última hora, todos los salones privados ya estaban ocupados, así que terminaron eligiendo una mesa junto a la ventana.Después de ordenar, Carlos le entregó el menú al mesero y preguntó:—¿Qué piensas hacer de ahora en adelante?Julieta respiró profundamente.—Seguir con mi vida como siempre. Ya que firmé el contrato, debo trabajar al menos un año en Sombrales. Cuando se cumpla el plazo, solicitaré que me transfieran de nuevo a Monteluz.Cuando la trasladaron a Sombrales, había firmado un nuevo contrato laboral.Carlos la escuchó hablar con tanta naturalidad que parecía estar planeando seriamente sus próximos pasos profesionales.—Héctor probablemente todavía no sabe que el divorcio ya quedó formalizado.—Tarde o temprano se enterará.Carlos no hizo más preguntas.—Entonces, a partir de ahora, empieza de nuevo y vive tu propia vida.—Lo haré.—¿Quieres tomar un poco de vino tinto?—Últimamente me ha estado molestando el estómago, así que prefiero no be

  • La señora no perdona al infiel   Capítulo 939

    Sergio fue a buscarla. Al ver las dos grandes maletas en la sala, preguntó:—¿Tú...?Julieta no le dio demasiadas explicaciones.—Ayúdame a subirlas al carro.Sergio la observó. Se mostraba tan tranquila como si nada hubiera ocurrido, pero al final no dijo nada.Llevó el equipaje de Julieta hasta su carro y lo guardó en la cajuela.Después de cerrarla, se sacudió las manos.—Sube.Julieta rodeó el carro, abrió la puerta del copiloto, se sentó y se abrochó el cinturón de seguridad.Sergio subió y la miró de reojo.—Nos vamos.Julieta asintió.—Vámonos.El carro se alejó lentamente.La residencia fue desapareciendo poco a poco en el espejo retrovisor, mientras Julieta mantenía la mirada fija al frente.Solo entonces Sergio preguntó:—¿Sofía se fue a Gran Bahía?—A estas horas ya debe haber abordado el avión —respondió Julieta con naturalidad.Sergio mantuvo la vista en el camino.—Héctor probablemente todavía no sabe que el divorcio ya quedó formalizado.Julieta guardó silencio unos in

  • La señora no perdona al infiel   Capítulo 938

    Mariana cambió de tema y propuso:—¿Qué les parece si este fin de semana llevamos a las niñas a hacer rafting?Irene aceptó de inmediato:—¡Sí! Así aprovechamos para escapar un poco del calor. Camila lleva tiempo diciendo que quiere ir a jugar al agua. ¿Tú qué opinas, Julieta?—Por mí está bien.Después de cenar, Mariana e Irene se marcharon con Camila.Julieta llevó a Sofía arriba para que se aseara. Cuando terminaron de arreglarse, una empleada subió a avisarles que Celeste había llamado para hablar con Sofía.Sofía bajó con la empleada para contestar.Julieta no la acompañó. Tomó la pijama y entró al baño.Cuando terminó de bañarse, se secó el cabello y salió. Sofía ya estaba sentada en el sofá esperándola.En cuanto la vio, corrió hacia ella, la abrazó por la cintura y levantó la cabeza.—Mamá, ¿vamos a ver a papá?Julieta la llevó hasta el sofá y se sentó con ella.—¿Tu abuela te pidió que fueras?Sofía asintió.—Yo también extraño mucho a papá.Nunca había estado tanto tiempo

  • La señora no perdona al infiel   Capítulo 937

    Julieta se quedó visiblemente desconcertada. Tardó varios segundos en conseguir hablar.—¿Qué noticias?—Ya podemos confirmar que sigue con vida. Mandé a alguien para que verificara su situación. Por lo visto, está herido —respondió Jairo.Julieta apretó con fuerza el celular.Jairo le recordó:—Cuídate y cuida bien de Sofía.—Lo sé.Después de colgar, Julieta bajó la cabeza.Permaneció inmóvil durante largo rato.Daniela preguntó:—¿Tienen noticias de Héctor?Julieta volvió en sí y asintió.—Lo importante es que esté bien.Daniela observó su reacción, incapaz de saber qué sentía en realidad.Héctor seguía vivo. ¿No debería estar emocionada y feliz?Al verla tan silenciosa, tampoco podía comprender qué sentimientos albergaba hacia él.Mientras tanto, el mayordomo también recibió la noticia.Sofía fue la primera en salir corriendo para buscar a Julieta.—¡Mamá, papá va a regresar!Julieta le acarició la cabeza.—Ya lo sé.Sofía comenzó a saltar de alegría. Toda la tristeza que había a

  • La señora no perdona al infiel   Capítulo 936

    Celeste se negaba a creer que a Héctor realmente pudiera haberle ocurrido algo. Sin embargo, el miedo y la inquietud la llevaron a tomar precauciones.De inmediato, pidió a los abogados que agilizaran los trámites del divorcio, pues no quería que Julieta adquiriera más derechos sobre los bienes de Héctor tras su desaparición.Doña Gómez no se enteró de lo ocurrido sino hasta después. Como los trámites ya habían concluido, tampoco intentó impedirlo.De pronto, Julieta soltó una leve risa cargada de ironía.—¿Qué quiere decirme?La mirada de doña Gómez se enfrió.Julieta continuó:—Para ustedes, los intereses siempre parecen estar por encima de todo. Apenas Héctor sufrió el accidente, lo primero en lo que pensaron fue en proteger el patrimonio y los intereses de la familia.La expresión del mayordomo cambió.—Cuide sus palabras.Julieta replicó con indiferencia:—¿Ahora resulta que decir la verdad es una falta de respeto?El mayordomo estaba a punto de responder, pero doña Gómez levant

  • La señora no perdona al infiel   Capítulo 935

    Julieta llegó a la recámara de Sofía.Sofía ya se había quedado dormida. Tenía húmedas las comisuras de los ojos y descansaba intranquila, murmurando entre sueños:—Papá... mamá...Julieta se sentó al borde de la cama y le acarició suavemente la mejilla. Una punzada de tristeza le atravesó el corazón.Se quitó los zapatos y, procurando no hacer ruido, se recostó a su lado y comenzó a darle suaves palmadas en la espalda.Como si hubiera percibido su presencia, Sofía se volteó y se acurrucó entre sus brazos.Julieta la abrazó.Sofía despertó dos horas después. Al abrir los ojos y ver a Julieta acostada a su lado, se los frotó para asegurarse de que realmente fuera ella y exclamó emocionada:—¡Mamá!Julieta abrió los ojos, le acarició la cabeza y preguntó con dulzura:—Ya despertaste. ¿Tienes hambre?Sofía se refugió entre sus brazos y la abrazó con fuerza. De pronto, preguntó entre sollozos:—¿Por qué papá no regresó contigo?Julieta la abrazó y la consoló:—Le surgió un problema ine

Bab Lainnya
Jelajahi dan baca novel bagus secara gratis
Akses gratis ke berbagai novel bagus di aplikasi GoodNovel. Unduh buku yang kamu suka dan baca di mana saja & kapan saja.
Baca buku gratis di Aplikasi
Pindai kode untuk membaca di Aplikasi
DMCA.com Protection Status