مشاركة

Capítulo 4

مؤلف: Serein M
Al día siguiente, ya no podía soportar el ambiente sofocante de aquel ático.

Fui al centro médico para animales, con la esperanza de que el trabajo me diera un poco de paz.

Estaba revisando los puntos de sutura de un lebrel lobo recién operado cuando la puerta se abrió de golpe.

Amara entró.

No quedaba rastro de la loba frágil de siempre.

En su lugar, lucía la sonrisa arrogante de una vencedora.

—¿Sola por aquí, Maeve? —dijo con tono burlón—. La gala de anoche fue maravillosa. Gracias por cederme tu cargo de Presidenta Honoraria.

Ni siquiera levanté la vista.

Seguí cambiándole el vendaje al lebrel lobo.

—De nada.

Amara dio un paso hacia mí.

En sus ojos brillaba la malicia.

—¿Sabes? Darian me dijo que ese cargo está hecho para mí. —Suspiró con fingida modestia—. Dice que eres demasiado fría, demasiado fuerte. Que lo haces sentir presionado. En cambio, conmigo se siente como un verdadero Alfa, alguien que puede proteger a su loba.

Mi mano se detuvo un instante antes de seguir ajustando el vendaje.

El lebrel lobo lanzó un suave gemido y apoyó el hocico sobre mi mano.

—Y este Cristal del Alma Lunar... —Amara acarició el colgante que llevaba al cuello—. Darian dijo que solo yo merecía un tesoro así. No como esa pulsera barata que te dio para contentarte.

Sonrió con desprecio.

—Puedes tener el título de Luna, pero jamás tendrás el corazón de tu compañero.

Por fin levanté la vista.

—¿Qué es lo que intentas decir?

Amara sonrió con satisfacción.

Sabía que me había herido.

Se inclinó hacia mí y habló en un susurro cargado de crueldad y falsa compasión.

—Darian me dijo que está enamorado de esta nueva versión de mí. De esta loba rota que depende de él para seguir adelante y para que la proteja.

Su voz destilaba veneno.

—Porque le recuerda a ti cuando acababas de perder a tus padres y no tenías ningún lugar al que ir. Una pobre cosita que necesitaba ser rescatada. Dice que esa era la mejor versión de ti.

Sus palabras fueron como una daga envenenada que atravesó la última barrera de mi corazón.

Por fin lo entendí.

Darian no estaba enamorado de la loba fuerte que luchaba a su lado.

Estaba enamorado del fantasma de una huérfana indefensa a la que podía controlar.

De una ilusión que alimentaba su complejo de salvador.

—¿Ya terminaste? —pregunté con calma.

Mi tranquilidad hizo que perdiera los estribos.

—¡Deja de fingir! —gritó—. ¡Perdiste! ¡Lo perdiste todo!

Me dirigí hacia el armario de suministros médicos, ignorándola.

Furiosa porque la estaba ignorando, Amara se lanzó hacia mí y me sujetó del brazo.

—¡No puedes seguir negando la verdad!

—Suéltame.

Mis palabras fueron tan frías como el hielo, tanto que la hicieron estremecerse.

—¡No lo haré! —chilló mientras tiraba de mi brazo—. ¡Eres una perra falsa y arrogante!

Me zafé de un tirón.

—¡Ah!

Amara lanzó un grito.

Aprovechó el impulso para dejarse caer hacia atrás.

Cayó deliberadamente sobre una bandeja quirúrgica llena de bisturíes de plata esterilizados.

Una afilada hoja de plata le abrió un corte en el brazo.

La sangre brotó al instante.

—¡AHHH!

Un grito desgarrador atravesó toda la clínica.

En ese mismo instante, la puerta se abrió de golpe.

Darian irrumpió en el lugar.

Todavía llevaba la ropa formal con la que había asistido a su reunión.

Era evidente que había acudido en cuanto recibió el mensaje desesperado de Amara.

Al verla tirada en el suelo, llorando y sujetándose el brazo ensangrentado, su rostro se ensombreció.

—¡Amara!

Corrió hacia ella y la abrazó con fuerza.

—¿Qué pasó? ¿Estás bien?

—Darian... —Amara se apoyó débilmente contra él mientras las lágrimas corrían por sus mejillas—. Solo vine a consolar a Maeve... Nunca imaginé que...

Me lanzó una mirada.

Yo seguía de pie, con una expresión fría.

—Ella... ella me empujó...

Darian giró la cabeza de inmediato para mirarme.

Sus ojos ardían de furia y desprecio.

—¡Maeve! —rugió—. ¡No puedo creer que seas tan despiadada como para atacarla en un centro médico!

—No lo hice —respondí con indiferencia.

—¿No? —se burló—. Entonces, ¿cómo se hizo esa herida Amara? ¿Acaso se lanzó ella sola sobre el bisturí?

—Sí.

Sostuve su mirada sin apartar los ojos.

Mi respuesta terminó de hacerle perder el control.

—¡Eres la mayor decepción de mi vida! —bramó.

Con el mayor cuidado, levantó a Amara entre sus brazos, como si fuera el tesoro más preciado del mundo.

—Te llevaré con un sanador —le dijo con dulzura.

Antes de marcharse, me lanzó una última mirada.

Una mirada cargada de odio y desprecio que extinguió los últimos restos de cariño que aún sentía por él.

—Maeve, has hecho que pierda toda esperanza en ti.

La puerta se cerró de un portazo.

Me quedé sola en la habitación, escuchando el ritmo tranquilo de los latidos de mi corazón.

Acaricié el pelaje del lebrel lobo y, por fin, una sonrisa de alivio apareció en mis labios.

Me acerqué a la pared y miré el calendario.

Hoy.

Era luna llena.

El día en que el acuerdo de rechazo del vínculo entraba en vigor.

Recogí mis pertenencias más importantes y conduje hasta el aeródromo privado, a las afueras de la manada, sin volver la vista atrás.

El jet de mi tío esperaba inmóvil bajo el cielo del atardecer.

Cuando subía la escalerilla, mi teléfono vibró en el bolsillo.

Era un mensaje de Darian.

"Deja de hacer berrinche y regresa para disculparte con Amara. No olvides cuál es tu lugar".

Apagué el teléfono y lo arrojé a un cubo de basura junto a la pista, junto con la barata pulsera de piedra lunar.

El avión despegó.

El rugido de los motores ahogó todo lo que estaba dejando atrás.

Adiós, Darian.

استمر في قراءة هذا الكتاب مجانا
امسح الكود لتنزيل التطبيق

أحدث فصل

  • La zorra plateada que rompió nuestro vínculo   Capítulo 9

    Salí de mi habitación y caminé hacia el claro principal del santuario.Darian estaba al otro lado de la barrera, envuelto en una energía oscura.Estaba mucho más demacrado que meses atrás, y sus ojos brillaban con un enloquecido resplandor rojo.—¡Maeve! —rugió con la voz ronca—. ¡Sal ahora mismo!Lo miré con indiferencia.—¿Qué quieres ahora?—¡Amara me mintió! —vociferó mientras golpeaba la barrera con todas sus fuerzas—. ¡Amara me engañó!—¿Sobre qué?—¡Nunca hubo ningún cachorro! —gritó desesperado—. ¡Ese embarazo era falso! ¡Todo fue una mentira!No me sorprendió.Fingir un embarazo era exactamente el tipo de artimaña que Amara inventaría.—¿Y? —pregunté con frialdad.—Lo perdí todo. —Sus ojos estaban llenos de desesperación—. La confianza de la manada, el apoyo de los ancianos... Todo. Cambié a mi compañera más preciada por una mentirosa.Golpeó la barrera una y otra vez, fuera de sí.—¡Pero ahora lo entiendo! ¡Maeve, vuelve conmigo!—¿Volver adónde? —solté una ris

  • La zorra plateada que rompió nuestro vínculo   Capítulo 8

    Amara se tambaleaba al borde del acantilado.Abajo, las aguas embravecidas rugían como una enorme boca abierta, lista para devorarla.—¡Darian! —gritó con histeria—. ¡Elige! ¡¿Ella o tu cachorro?!El rostro de Darian estaba pálido. Todo su cuerpo temblaba sin control.Miró a la desquiciada Amara y luego a mi rostro, frío e indiferente.Su instinto de Alfa le exigía proteger a su heredero, mientras el deseo de recuperarme lo consumía por dentro.—Maeve... —me suplicó con la voz quebrada—. Yo...—Elige —lo interrumpí con voz serena—. Pero ten presente una cosa: elijas a quien elijas, lo nuestro ya terminó.Darian cerró los ojos con fuerza, consumido por el dolor. Al segundo siguiente, se lanzó hacia el borde del acantilado.—¡Amara!Sujetó a la loba antes de que cayera al vacío y la apartó del precipicio de un fuerte tirón.Ambos terminaron desplomados sobre la nieve derretida. Amara lloraba abrazada a él.—Lo sabía... Sabía que no abandonarías a nuestro cachorro...Darian l

  • La zorra plateada que rompió nuestro vínculo   Capítulo 7

    Mientras Darian me suplicaba de rodillas, ni siquiera me molesté en mirarlo.Seguí acariciando al tembloroso cachorro de lobo de las nieves que sostenía entre mis brazos.—Maeve, por favor... —La voz de Darian se quebró en un sollozo—. Ya sé que Amara planeó lo del zorro plateado y que ella misma se hirió en el centro médico.—Lo sé todo —dijo entre lágrimas—. Por favor, perdóname. Dame una oportunidad más.Por fin levanté la cabeza para mirarlo.—¿Crees que eso es lo que realmente me duele?Darian se quedó paralizado.—La verdadera razón por la que todo terminó —dije con una calma escalofriante— no tiene nada que ver con sus juegos infantiles.—Fue cuando mi loba se estaba haciendo pedazos, cuando más necesitaba a mi compañero. Y tú cortaste el vínculo conmigo. —Cada palabra era como un puñal.El rostro de Darian palideció.—En ese momento... yo creí que...—¿Que solo estaba haciendo un berrinche? —solté una risa fría y burlona—. ¿Que solo intentaba impedir que estuvieras c

  • La zorra plateada que rompió nuestro vínculo   Capítulo 6

    (Narrado por Maeve)Vivir en el sur era mucho mejor de lo que había soñado.Me pusieron a cargo del santuario más sagrado de la Manada Luna Plateada, hogar de raros zorros plateados, lobos de las nieves y los legendarios ciervos lunares.Mi don innato para conectar con los animales por fin había encontrado un lugar donde florecer.Cada vez que recorría el santuario, los animales se acercaban a mí por iniciativa propia.Los zorros plateados rozaban mi mano con sus esponjosas colas.Los cachorros de lobo de las nieves se revolcaban a mis pies, reclamando mimos.Los miembros de la manada me miraban con admiración.—Princesa Maeve, la cierva lunar acaba de dar a luz a dos crías —informó emocionado un joven guardia.—Es una noticia maravillosa —respondí con una sonrisa mientras me dirigía a los establos—. Preparen las mejores hierbas espirituales para ellas.Tres semanas después de mi llegada, recibí un mensaje encriptado.Era de Elena, mi única amiga de la manada del norte."Ma

  • La zorra plateada que rompió nuestro vínculo   Capítulo 5

    El avión salió de entre las nubes y aterrizó en el sur, en las tierras sagradas de la Manada Luna Plateada.Al otro lado de la ventanilla, la luz de la luna cubría las interminables montañas nevadas como una cascada plateada.Respiré hondo.La poderosa energía ancestral de aquellas tierras calmó a mi loba destrozada.El avión se detuvo y la puerta de la cabina se abrió lentamente.Dos figuras familiares me esperaban sobre la pista, iluminadas por la luz de la luna.Mi tío Marcus, uno de los Alfas más poderosos del sur.Y mi abuela.En cuanto me vio bajar por la escalerilla, las lágrimas comenzaron a correr por su rostro.—¡Hija mía! —exclamó mientras extendía las manos temblorosas hacia mí—. ¡Por fin has vuelto a casa!Me refugié en su fuerte abrazo.—Abuela... —La voz se me quebró.¿Cuánto tiempo había pasado desde la última vez que sentí un amor tan incondicional?—Tus padres murieron durante aquel ataque de los vampiros y tú desapareciste en el norte —dijo mientras me a

  • La zorra plateada que rompió nuestro vínculo   Capítulo 4

    Al día siguiente, ya no podía soportar el ambiente sofocante de aquel ático.Fui al centro médico para animales, con la esperanza de que el trabajo me diera un poco de paz.Estaba revisando los puntos de sutura de un lebrel lobo recién operado cuando la puerta se abrió de golpe.Amara entró.No quedaba rastro de la loba frágil de siempre.En su lugar, lucía la sonrisa arrogante de una vencedora.—¿Sola por aquí, Maeve? —dijo con tono burlón—. La gala de anoche fue maravillosa. Gracias por cederme tu cargo de Presidenta Honoraria.Ni siquiera levanté la vista.Seguí cambiándole el vendaje al lebrel lobo.—De nada.Amara dio un paso hacia mí.En sus ojos brillaba la malicia.—¿Sabes? Darian me dijo que ese cargo está hecho para mí. —Suspiró con fingida modestia—. Dice que eres demasiado fría, demasiado fuerte. Que lo haces sentir presionado. En cambio, conmigo se siente como un verdadero Alfa, alguien que puede proteger a su loba.Mi mano se detuvo un instante antes de segui

فصول أخرى
استكشاف وقراءة روايات جيدة مجانية
الوصول المجاني إلى عدد كبير من الروايات الجيدة على تطبيق GoodNovel. تنزيل الكتب التي تحبها وقراءتها كلما وأينما أردت
اقرأ الكتب مجانا في التطبيق
امسح الكود للقراءة على التطبيق
DMCA.com Protection Status