共有

Capítulo 2

作者: Mónica Herrera
—Llevar solo el tratamiento no es suficiente —dije, con la voz vacía de cualquier emoción—. También puedes darle masajes, abrazarla fuerte al dormir por las noches y mantenerle calientes las manos y los pies.

Yvonne se sonrojó muchísimo.

—Mary, no quise decirlo así...

Tony, en cambio, interpretó mis consejos bienintencionados como un reproche movido por el despecho. Preguntó con frialdad:

—¿Sigues haciendo un berrinche solo porque no te avisé de mi viaje de trabajo?

Todo había comenzado dos semanas atrás, el día de su cumpleaños. Me maté trabajando horas extras para terminar un proyecto y dejar libre mi agenda. Cociné yo misma toda una cena especial para él, y recogí un regalo personalizado que había encargado meses antes.

Había preparado todo para celebrar su cumpleaños. Lo esperé hasta medianoche, pero él nunca regresó a casa.

Me enteré del motivo por una publicación de Yvonne en redes sociales: Tony había viajado al extranjero para participar en un programa de intercambio médico.

Cuando por fin logré comunicarme con él, le restó importancia al asunto.

—Solo es un viaje de trabajo. No tenía por qué consultarte. Los cumpleaños se repiten cada año, pero oportunidades como la de este proyecto no siempre se presentan. Pensé que sabrías distinguir entre lo urgente y lo que no lo es. ¿No tienes tus propios asuntos de los que ocuparte? ¿Por qué te obsesionas siempre con mis planes?

Toda la decepción acumulada me golpeó de lleno. Le pregunté:

—Tony, ¿de verdad siempre seré lo menos urgente, lo menos importante y lo más prescindible en tu vida?

Ante mi reclamo, él siguió imperturbable. Antes de colgar, solo dijo:

—Ahora no estás calmada. Hablaremos cuando vuelva.

Cuando me calmé, firmé el acuerdo para trasladarme a otra sucursal. El gerente vaciló y me miró preocupado.

—¡El traslado implica mudarte a una ciudad totalmente distinta! Tienes una relación, no deberías tomar una decisión tan seria sin hablar antes con tu novio.

Firmé sin la menor vacilación.

—No hace falta.

La última vez que cambié de empleo, tuve dos ofertas y le pedí su opinión a él. Tony apenas les echó un vistazo.

—Es tu vida. ¿Por qué debería elegir por ti?

Pero asesoró con paciencia a Yvonne sobre sus solicitudes de ingreso a la universidad. La ayudó a entrar en la mejor facultad de medicina del país y, con el tiempo, ella se convirtió en su colega más joven.

Tony siempre decía que yo no era lo bastante independiente, que me quejaba todo el tiempo y que me aferraba demasiado a él.

Cada vez que intentaba contarle con entusiasmo alguna historia divertida, se ponía los audífonos para escuchar pódcast de medicina. Me trataba como si fuera invisible. Si iba tarde al trabajo, se negaba a llevarme en su auto.

Recalcaba que no podía alterar su agenda por mí. Si quería acompañarlo a sus reuniones con amigos, me decía que debía formar mi propio círculo social.

Durante mucho tiempo creí que Tony era frío por naturaleza. Pensaba que, si me esforzaba lo suficiente, algún día él me trataría de otra manera. Hasta que apareció Yvonne.

Ella era hija de un viejo amigo de su familia. Él asumió la responsabilidad de protegerla; al principio creí que la consideraría una molestia, pero aceptó cuidarla. Jamás imaginé que la verdadera excepción en su vida sería ella.

Él atendía cada una de sus quejas sobre sus compañeras de habitación. Siempre que a Yvonne se le antojaba un postre de moda, Tony cruzaba la ciudad en auto para llevárselo, aunque estuviera en plena jornada de trabajo.

Durante las prácticas de Yvonne en el hospital, él se encargó de presentarla con todo el mundo.

—Esta es mi colega más joven. Por favor, ayúdenla en lo que necesite.

Cada vez que discutíamos por eso, Tony fruncía el ceño con gesto de decepción.

—Es una niña. ¿Tú también eres una niña? La cuido porque es mi responsabilidad. ¿En serio estás armando una escena por celos? ¿Cuántos años tiene ella y cuántos tienes tú? ¿Por qué no te comparas también con una recién nacida?

Pero la “niña” de la que hablaba solo tenía tres años menos que yo.

Había inventado toda clase de excusas para justificarlo: me decía que ese era su carácter, que estaba demasiado ocupado con el trabajo y que detestaba a la gente absorbente... La paciencia que él le mostraba a otra mujer echó por tierra cada uno de esos pretextos. Pero ya no importaba. Al día siguiente, después de la cirugía, me iría de la ciudad.

A partir de ese momento, Tony y yo no volveríamos a tener nada que ver.

***

Mi mejor amiga, Gina, se enteró de mi cirugía y pidió el día libre solo para acompañarme.

Me escribió: “¡Date prisa y despeja el cuarto de huéspedes para recibir a tu niñera de lujo!”.

Sonreí y respondí: “Ya limpié dos veces el cuarto de huéspedes y te compré sábanas nuevas. Te garantizo que disfrutarás de tu estancia”.

この本を無料で読み続ける
コードをスキャンしてアプリをダウンロード

最新チャプター

  • Mi Amor Se Congeló Con Tu Desdén   Capítulo 10

    Cuando terminó de comer, ni siquiera me avisó ni me preguntó qué estaba haciendo. En ese momento, no le di demasiadas vueltas al asunto y seguí conversando con él. Pero, con el tiempo, Tony dejó de responder.Cada vez que le pedía explicaciones, me respondía con sequedad:—¿No tienes nada mejor que hacer?Ya no tenía edad para obsesionarme con tonterías como el tiempo que alguien tardaba en responder. Aun así, no pude evitar alegrarme con la explicación de Michael. Pese a lo que sentía, le respondí con cortesía.“Está bien. Concéntrate en tu trabajo. No hace falta que respondas a mis mensajes de inmediato”.Enseguida, la parte superior de la pantalla cambió para mostrar que él ya estaba escribiendo. Tras una larga pausa, apareció un enorme bloque de texto en la pantalla.“Los soldados de la Segunda Guerra Mundial se daban tiempo para escribir cartas de amor a sus parejas”.“Los comentaristas de los Juegos Olímpicos llaman a sus novias durante los descansos”.“Hasta los músicos interrum

  • Mi Amor Se Congeló Con Tu Desdén   Capítulo 9

    La pregunta de Yvonne sonó de pronto, tomándome por sorpresa. Sin que me diera cuenta, ella ya había aparecido en la puerta y ahora entraba en la habitación con una sonrisa radiante.—Ve a buscar al médico de guardia o a tu supervisor clínico —la interrumpió Tony—. No me hagas perder el tiempo.Yvonne se quedó paralizada y la sonrisa se le borró. Me miró suplicante, como si me pidiera ayuda.—Mary, en serio no lo entiendo. ¿Puedes dejar de ponerle las cosas difíciles al doctor Frank, por favor?Sonreí apenas.—Ya terminamos. Lo que pase entre ustedes dos no tiene nada que ver conmigo.Por un instante, la mirada de Yvonne delató cierta satisfacción, aunque la voz aún le temblaba como si estuviera a punto de llorar.—Por favor, no peleen por mí, ¿sí? Si no, me sentiré muy culpable...Tony la interrumpió con voz dura.—Todos usan el mismo libro. ¿Por qué los demás lo entienden y tú eres la única que no? Si ni siquiera puedes asimilar conceptos tan básicos, queda claro que la medicina no e

  • Mi Amor Se Congeló Con Tu Desdén   Capítulo 8

    —La máxima expresión del amor es querer compartir la vida con alguien. Quiero que compartas conmigo lo que te pasa, en vez de cargar sola con tus problemas. Cada vez que mi celular reciba un mensaje, quiero que sea tuyo.El público estalló en un aplauso ensordecedor frente al escenario. Entre la multitud, distinguí a Tony. Estaba apoyado en el marco de la puerta y miraba distraído al novio mientras este pronunciaba sus votos.Entonces, como si hubiera sentido mi mirada, giró la cabeza y me sostuvo la mirada desde el otro extremo del salón.La escena me recordó la primera vez que nos vimos en la preparatoria. Durante la ceremonia de apertura, se volvió de pronto entre la multitud, igual que ahora, y nuestras miradas se encontraron. Sin embargo, ya no quedaba rastro de lo que sentí entonces.Lo único que quedaba ahora era una profunda tranquilidad, vacía de cualquier emoción innecesaria.***Al terminar la ceremonia, me dirigí a los vestidores para cambiarme de ropa antes de salir a cena

  • Mi Amor Se Congeló Con Tu Desdén   Capítulo 7

    Sentí una vergüenza abrumadora. Buscaba las palabras adecuadas para darle una explicación estrictamente profesional. Quería asegurarle que aquello no era una indirecta pasivo-agresiva, pero Michael envió otro mensaje.“¿Me estás lanzando una indirecta?”Al segundo siguiente, envió por el chat una ventana emergente de color naranja intenso. ¡Era una oferta para transferirme una suma de cinco cifras en dólares a mi cuenta bancaria!“No es un error”.“Acompáñame a una boda este fin de semana”.“Se casa el primo de la nieta de mi tío abuelo”.“Seguro que mi familia empezará a presionarme para que me case, y será un fastidio”.“Estás soltera, ¿verdad? Considéralo el pago de tus horas extras”.La boda de Gina también era ese sábado… ¡Mi amistad con Gina se enfrentaba oficialmente a la peor crisis de su historia! Contemplé aquella larga fila de ceros, dividida por un feroz dilema.Al final, logré resistirme a las tentaciones del capitalismo. Mi conciencia terminó por imponerse. Con dedos temb

  • Mi Amor Se Congeló Con Tu Desdén   Capítulo 6

    —¿De verdad hace falta sentarnos a discutir formalmente un arreglo tan insignificante y temporal? —repliqué con sequedad.Tony se atragantó con sus palabras. Era la misma frase que había usado innumerables veces para menospreciarme en el pasado; ahora, se la devolvía directo a la cara.Él suavizó el tono, intentando arreglar las cosas.—Pasado mañana tengo una cena con unos amigos y se supone que tenemos que ir acompañados de nuestras parejas. Siempre quisiste conocer a mis amigos, ¿no?—No tengo tiempo.Antes, cuando yo ansiaba formar parte de su círculo social, Tony se quejaba de que no lo dejaba respirar. Incluso insistía en que necesitaba su espacio. Ahora que estaba por irme, Tony me abría las puertas de par en par.Mi negativa tajante desconcertó a Tony, que tardó un momento en reaccionar.—¿Por qué últimamente pasas todos los días con Gina? Tú y yo somos pareja. Si quieres viajar, ir de compras o al cine, puedo acompañarte. No tienes por qué hacer todas esas cosas con ella.Reco

  • Mi Amor Se Congeló Con Tu Desdén   Capítulo 5

    Mi incorporación a la nueva empresa no resultó tan bien como esperaba. Primero, por alguna razón, mi nombre no aparecía en la lista de nuevos ingresos. El trámite quedó estancado. Después, el director me asignó un proyecto marginal y sin futuro, con un objetivo imposible de cumplir.A los pocos días, por fin entendí cómo funcionaban las jerarquías en la oficina. En teoría, el gerente de nuestro departamento era el joven heredero del grupo. Lo colocaron en el puesto para que se formara dentro de la empresa. A sus espaldas, todos lo llamaban “el hijo de papi”.Sin embargo, quien de verdad mandaba era el director. Llevaba años consolidado en el cargo y lo apodaban “el verdadero jefe”.En público guardaban las formas, pero en privado se disputaban el poder. Tradicionalmente, mi puesto dependía directamente del hijo de papi. Sin siquiera darme cuenta, me vi obligada a tomar partido.Para colmo, mi trámite de aprobación seguía atascado en otra área y el encargado solo dejaba mis mensajes en

続きを読む
無料で面白い小説を探して読んでみましょう
GoodNovel アプリで人気小説に無料で!お好きな本をダウンロードして、いつでもどこでも読みましょう!
アプリで無料で本を読む
コードをスキャンしてアプリで読む
DMCA.com Protection Status