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CAPÍTULO 115

Autor: Ría Luxuria
last update Fecha de publicación: 2022-05-31 19:06:08

Sentía su cuerpo extraño, como si su mente discurriera por un camino a una velocidad diferente mientras su cuerpo lo hacía por otro lado.

Miró su móvil una vez más, cavilando si llamaba a Ángela o no. La extrañaba demasiado, tanto que le dolía el corazón, pensó que tras tantas peleas y discusiones su ausencia no se sentiría, que por el contrario, en vez de experimentar vacío solo sería alivio, pero no.

Por supuesto estaba nervioso, la culpa lo invadía cada vez que recordaba lo que hizo con Laura; sin embargo, si consideraba las cosas de manera objetiva, tal vez podrían pasar la página, resolver los problemas y regresar.

A veces las parejas se fortalecían cuando superaban cosas como aquellas.

Además no había pasado tanto tiempo, solo un par de semanas.

Fuera del bar, se sintió mejor, a pesar de que hacía calor a pesar de que era de noche, al menos escapó del sofocante ambiente del salón privado. No soportaba a las amistades de Laura Miller, eran tan arrogantes como ella, hablando siempre de lo mismo, quejándose de las cosas más ridículas, sin comprender que la vida era más que la falta de estilo en la colección de primavera de un diseñador de moda famoso.

Cuando escuchó que la puerta se abría se alejó en dirección al callejón, no tenía cabeza para enfrentarse a la pelirroja que seguro le iba a pedir que volvieran con sus amigos.

―Debí hacerle caso a Alex ―se acusó a sí mismo en voz baja.

«¿Dónde estoy?» se preguntó repentinamente, sin embargo, aunque ese pensamiento estaba en su mente, su cabeza no se movió a ambos lados para examinar el callejón.

―¿En serio crees que David se va a quedar contigo?

La pregunta lo sacó de su desdoblamiento mental, elevó la cabeza hacia la ventanilla y prestó atención a la voz; la reconoció de inmediato, era Milly, la mejor amiga de turno de Laura.

―Claro que sí… ―aseguró Laura―. Ahora que sospecho que estoy embarazada, una vez que lo confirme y se lo diga, él no solo se va a quedar conmigo, nos casaremos, ya verás… David es un caballero, se hará responsable.

―No cuentes los pollos antes de nacer, Lala ―le advirtió la mujer.

―No lo hago, pero estoy segura de que estoy embarazada ―insistió―. Tuvimos sexo sin protección durante mis días fértiles. Lo calculé todo, así que pronto seré la señora Hansen… te lo garantizo.

―¿Hiciste un plan B? ―inquirió su amiga―. ¿Qué vas a hacer si, aun estando embarazada, David decide volver con Ángela?

―Eso no pasará… su relación está acabada.

―Pero si sucede…

―No lo hará…

―Laura, no te confíes… David siempre ha estado enamorado de ella, tal vez ahorita no la quiera ni ver, pero y si se encuentran por casualidad… nunca sabes cuándo el destino juega en tu contra… ―advirtió con un leve tono de burla.

―Si eso llegase a pasar, si David me da el más leve indicio de que quiere volver con esa mujer, me deshago de ella… ―aseguró con seriedad la pelirroja―. Mi familia tiene contactos, asesinarla será pan comido…

―¿En serio la matarías? ¿Te convertirías en asesina por un hombre? ―interrogó sin dar crédito―. No me lo creo…

―Tú no lo entiendes, yo tengo diez años esperando por esta oportunidad, este es mi momento y no voy a dejar que la m*****a mosca muerta de Ángela Lee me la quite ―decretó firmemente―. Ella no es una amenaza para mí, pero yo sí soy una amenaza para ella. Un intento de robo fallido, un atropellamiento, incluso un paciente que pierde el control… puedo hacer que suceda, así.

El sonido del chasquido de dedos lo sacó de su estupor, la forma tan fría e indiferente en que Laura hablaba sobre matar a alguien le causaba terror. Temió por la seguridad de Ángela, sus manos temblaban y su garganta se cerraba, haciéndole difícil respirar.

―¿Y por qué no la matas, indiferentemente vuelva con ella o no?

―No es necesario, tampoco voy a mancharme las manos de sangre así como así. David es un hombre ambicioso, quiere dinero, fama y poder, yo puedo darle todo eso… Cuando se dé cuenta que soy su mejor opción, comprenderá que es un desperdicio estar con esa mujer…

David se apartó de la pared y caminó despacio hasta la entrada del callejón, donde la luz alegre de la farola parecía burlarse de él.

Le marcó a Alex, contándole todo lo que acababa de escuchar, su amigo era policía, seguramente podría ayudarle.

―Hermano, quisiera decirte que sí, que la policía te hará caso, pero hablamos de Laura Miller… ―se quejó el moreno―. Odio el maldito sistema, lo veo a cada rato, hombre, el que tiene dinero siempre se sale con la suya.

―¿Pero qué puedo hacer? ¡Ángela está en peligro!

―Pues… ¿qué tal si haces que te odie? ―sugirió. Estaba preocupado por sus dos amigos, aunque no estaba agradado por la actitud y acciones de David, quería ayudarlo de algún modo―. Quiero decir, con eso matas dos pájaros de un tiro. Le demuestras a la loca de Laura que ya no sientes nada por tu ex, y con eso convences a Ángela que lo de ustedes acabo y es mejor que se mantenga lejos de ti…

»Pero si te soy sincero, hermano, de verdad rezo porque no esté embarazada… si no lo está, al menos tienes más posibilidades de que se canse de ti después de un tiempo y te deje por alguien de su mismo estatus social… ya sabes cómo son esas chicas, encuentran interesante y excitante salir con hombre como tú y como yo…

Repentinamente la imagen se disolvió, David cerró los ojos y cuando los abrió ya no estaba en la entrada del callejón hablando con Alex.

Se encontraba oculto entre los árboles, viendo la graduación de Ángela.

Era hipócrita de su parte sentirse orgulloso de ella y se odiaba a sí mismo por hacer aquello, pero era el único modo que tenía para protegerla.

Envió los mensajes y vio cómo se desplomaba en el suelo.

―Por Dios, Ángela, espero que puedas perdonarme algún día ―musitó, mirándola con tristeza―. Hago esto para protegerte…

Cuando se alejó de allí, después de ver a Jade y a Phill ayudándola, sus piernas se debilitaron y tuvo que sentarse en el suelo.

Lloró con desconsuelo.

Supo que ya no había marcha atrás y todo se acabó entre ambos.

―Nunca debí buscar empleo en esa compañía ―se arrepintió en voz alta―. Debimos irnos a la capital, debimos mudarnos de aquí, si yo no hubiese insistido en quedarme, nada de esto habría pasado.

David…

En su mente levantó la cabeza, pero su cuerpo no reaccionó de la misma forma.

«¿De dónde viene esa voz? ¿Quién me llama?»

Se frotó el rostro con vigor una vez que ya no le quedaron lágrimas, cuando terminó, estaba sentado frente a Alex en un bar, bebiendo como si no hubiese un mañana.

―Hiciste lo correcto, hermano ―le aseguró su mejor amigo―. De este modo puedes protegerla de Laura.

«Sí… por lo menos pude protegerla de Laura…»

Sin previo aviso, la imagen de Alex desapareció, fue una sensación similar a cuando los canales se cruzan, en un momento estaba allí pero al siguiente solo vio una lámpara de luz potente y su percepción cambió a una posición horizontal.

Así como apareció, se desvaneció, y su amigo volvía estar frente a él.

Lo perdemos… carguen el desfibrilador…

Piiiiiiiiiiii….

Un escalofrío recorrió su cuerpo, fue tan intenso que escuchaba un pitido en sus oídos.

Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii…

Vamos, David, tu familia te está esperando… tu hijo y Ángela… no puedes hacerle esto a ella…

Bum – bum…

Bum – Bum…

«¿Qué?»

Bum – bum…

Bum – Bum…

―Por tu futuro como parte de la familia Miller ―brindó Alex, luego de eso ambos bebieron.

David regresó a su nuevo departamento, estaba en la zona más exclusiva de la ciudad, era un obsequio de su futura esposa, para que viviera cómodo mientras terminaban los preparativos para la boda.

Durmió, y su último pensamiento consciente fue: Todo lo hago por Ángela…

No, otra vez…

¡Vamos, David! ¡No te rindas!

Piiiiiiiiiiiiiiiiii…

Ángela te está esperando, David, ¡lucha!

¡No puedes morirte! ¡No cuando volvimos a tener buena opinión de ti!

Piiiiiiiiiiiiiiiiiii…

¡Carguen!

¿Quieres que me mate Jade?

Bum – bum…

Bum – Bum…

Bum – Bum…

Y David sintió que había dormido por largo tiempo y experimentado el sueño más extraño de toda su vida.

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Comentarios (6)
goodnovel comment avatar
Pokfarbros Bros
por qué no quería verla si el que fue infiel fue el
goodnovel comment avatar
Lulu Espino
Atrapadísima!!!
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Alba Romero
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